Mentiras mormonas: José no fue encontrado culpable de estafa

Recientemente, BoM Central publicó uno de sus “Know Whys” en los que dice que José era un pobre inocente que fue víctima de las circunstancias cuando fue encontrado culpable de ser una persona desordenada al tratar de estafar a Josiah Stowel con su piedra mágica.

Según BoM Central:

El conocimiento

En 1825, a la edad de 19 años, José Smith fue contratado por una persona llamada Josiah Stowell, quien vivía en South Bainbridge, cerca de la frontera de Nueva York y Pensilvania. Stowell creía que había una vieja mina de plata española con tesoros enterrados y contrató a José y a su padre para que le ayudaran a encontrarlo. De acuerdo con la madre de José, Lucy Mack Smith, Stowell había escuchado que José “poseía ciertos instrumentos, por medio de los cuales podía discernir cosas que no se podían ver con el ojo natural”. Stowell deseaba que José intentara utilizar esos instrumentos (una piedra vidente) para intentar localizar la mina española y el tesoro. Después de aproximadamente un mes de trabajo con su equipo, José persuadió a Stowell de que desistiera de la búsqueda, pero continuó trabajando como empleado en la granja de Stowell (JS-H 1:56)

Esta es la historia compartida por la madre del profeta en su autobiografía, un libro que obviamente trata de presentar al profeta en la luz más positiva posible. También en la publicación mormona, the Elder’s Journal, vol. 1, núm. 2, págs. 28-29, dice lo siguiente,

Pregunta #10. ¿No fue Jo Smith un excavador de dinero?
Respuesta. Sí, pero nunca fue un trabajo muy rentable para él, ya que sólo consiguió catorce dólares al mes por ello.

Pero esto no concuerda con las docenas de testimonios de sus vecinos que dicen que José y su familia eran buscadores de tesoros habituales. Aparentemente a él, a su padre y a sus hermanos les encantaba buscar tesoros escondidos poniendo sus piedras en un sombrero y decirle a la gente que si los contrataban, iban a encontrar cosas que estaban escondidas bajo la tierra. Stowel no contrató a José porque necesitaba mano de obra barata, o algo así; lo contrató porque José tenía reputación como buscador de tesoros. Según el reporte de la corte, el cual fue considerado dudoso por los apologistas mormones por décadas pero que hoy es aceptado como legítimo por la Iglesia, el defensor de José, el mismo señor Stowel, quien lo contrató para que buscara tesoros para él y quien confiaba en José ciegamente, dijo de sus habilidades como buscador de tesoros:

Prisionero examinado: dice que… tenía una cierta piedra, la cual miraba ocasionalmente para determinar dónde estaban los tesoros ocultos en las entrañas de la tierra; que profesó poder contar de esta manera a qué distancia las minas de oro estaban bajo la tierra y que había buscado tesoro varias veces para el Sr. Stowel y que le había informado donde podía encontrar estos tesoros, y que el Sr. Stowel había participado en la excavación. Que en Palmira pretendía decir, mirando esta piedra, dónde había monedas enterradas en Pennsylvania y mientras estaba en Palmira con frecuencia había descubierto de esa manera dónde había posesiones de varios tipos que se habían perdido...

Josiah Stowel juró: dice que el prisionero… dijo tener la habilidad de predecir donde habían tesoros ocultos en la tierra mirando a través de una cierta piedra; este prisionero había buscado tesoro para él algunas veces; una vez para decirle acerca de un dinero enterrado en Bend Mountain, en Pensilvania, una vez para buscar un oro en Monument Hill y otra vez para encontrar un manantial de agua salada; y que él sabía positivamente que el prisionero podía decir y poseía el arte de ver esos valiosos tesoros por medio de dicha piedra; que encontró la (palabra ilegible) en Bend y Monument Hill como el prisionero lo había prometido, que el prisionero había buscado a través de dicha piedra una mina para el diácono Attleton, sin encontrarla exactamente, pero que piensa que consiguió un p—(palabra inconclusa) de mineral que parecía oro; que ese prisionero había dicho por medio de esta piedra donde un Sr. Bacon había enterrado dinero; que él y el prisionero habían ido en busca de ella; que el prisionero había dicho que estaba en una cierta raíz de un tronco cinco pies debajo de la superficie de la tierra, y que encontraría una pluma de cola junto con el tesoro; acto seguido, Stowel y el prisionero comenzaron a cavar, encontraron la pluma de cola, pero el dinero había desaparecido; que él suponía que el dinero se había movido más lejos debajo de la tierra. 

El testimonio continúa y da varios ejemplos más, pero esa es la idea. BoM Central continúa:

En marzo de 1826, el sobrino de Stowell llamado Peter Bridgeman, pensó que José estaba estafando a su tío. Así que Bridgeman presentó cargos legales en contra de José alegando que era una “persona agitadora”, una categoría legal generalizada en la década de 1820 que incluía a las personas que “pretendían… descubrir dónde se podrían encontrar bienes perdidos”. Hasta hace poco, la definición de los detalles y el resultado de esta acción legal ha sido difícil, debido al hecho de que los tribunales locales de Nueva York a ese nivel no eran audiencias, y por lo tanto, no se creaba una transcripción judicial original y las fuentes históricas que existen transmiten información inconsistente y contradictoria. Algunos críticos han tomado ventaja de esta falta de fuentes claras y han afirmado que José, de hecho, fue declarado culpable y condenado por ser una persona agitadora.

El punto de la demanda era que José había estafado a Stowel diciéndole que podía encontrar tesoros. La demanda fue iniciada por su sobrino, quien no quiería ver que alguien se estaba aprovechando de su tío. La defensa de BoM Central es que no, que José nunca había buscado tesoros más que esa vez. Pero el testimonio de Stowel frente a un juez, sumado a las docenas de testimonios de los vecinos de José ya mencionados, no dejan duda de que la búsqueda de tesoros por parte de José no fue algo que sucedió solo una vez (estas declaraciones juradas de los vecinos de José forman parte del libro Mormonism Unvailed, de Josiah Stowel, disponible en el internet en inglés). BoM Central alega que no hay transcripción de la demanda, y, aunque es verdad que no tenemos una transcripción literal, palabra por palabra, tenemos el resumen de los testimonios, verificados y firmados por los participantes. Por lo que esto es simplemente una mentira. Segunda mentira en dos párrafos.

Sin embargo, un análisis cuidadoso de las fuentes recientemente descubiertas por el historiador jurídico Gordon A. Madsen, indica que no se emitió un veredicto de culpabilidad en este caso. De acuerdo con Madsen, las evidencias indican “que en 1826 José Smith ciertamente fue acusado y juzgado por ser una persona agitadora y fue declarado inocente. Cualquiera que haya sido la esencia de esa acusación, no fue declarado culpable de ningún delito”. Por lo menos cuatro piezas clave de evidencia fáctica y procedimientos judiciales apoyan esta conclusión.

Madsen puede haber dicho lo que quiera, pero tenemos el documento original, y dice claramente, “la corte encuentra al acusado culpable” (el sitio de la Utah Lighthouse Ministry tiene un facsímile completo del recibo de Neely.  Tercera mentira en tres párrafos.

En primer lugar, se han encontrado las notas de pago de los servicios prestados por el juez Albert Neely, quien presidió el juicio, y del alguacil Philip De Zeng, quien ejecutó la orden de aprehensión a José. Si José Smith hubiera sido encontrado culpable, de acuerdo con Madsen, estas notas habrían incluido una petición por parte del juez y del alguacil de un pago adicional por emitir una orden judicial de aprehensión en contra de José y por transportarlo oficialmente allí, respectivamente. De hecho, la falta de esos elementos en las notas, es a primera vista una evidencia de que José Smith no fue sentenciado a cumplir una condena (de hasta 60 días) en “bridewell o la casa de corrección” como la ley aplicable de Nueva York claramente lo requería a todas las personas declaradas culpables de un cargo de alteración del orden público

Esto es simplemente falso. José fue encontrado culpable, tal como lo dice el recibo citado por el mismo Madsen. El que el juez no lo haya enviado a la cárcel no es prueba de nada. Un juez fácilmente puede encontrar culpable a alguien de un delito y decidir ponerlo en libertad condicional. El hecho de que José tuvo que pagar todos los gastos de la corte, y no el sobrino de Stowel, quien presentó la demanda, demuestra que José no fue encontrado inocente. Este párrafo no es una mentira directa, pero es claramente una torcedura de la realidad.

En segundo lugar, los dos relatos principales del juicio coinciden en que Josiah Stowell testificó a favor de José. De acuerdo con una fuente, Stowell testificó “que él verdaderamente sabía” que José podía encontrar “tesoros valiosos por medio de… [su] piedra [vidente]”. Otra fuente dice que el juez preguntó a Stowell: “¿crees que el prisionero puede ver con la ayuda de la piedra, quince metros por debajo de la superficie de la tierra, tan claramente como se puede ver lo que hay en mi mesa?” Stowell respondió: “¿Que si lo creo? No, no es una cuestión de creer. Sé ciertamente que es verdad”. Años más tarde, el hijo de Stowell escribió una carta negando que José alguna vez “fingiera ser hábil con la mano”, lo cual es otra manera de decir que él no era un “malabarista” o una persona de conducta desordenada. En la misma carta, el propio Stowell confirmó que él sabía que José era un vidente.

Aquí BoM Central está haciendo mi trabajo por mí, ya que directamente afirma que Stowel pensaba que José tenía la habilidad de encontrar tesoros, tal como su sobrino lo había alegado. Este párrafo demuestra que José había buscado tesoros en más de una ocasión, contrario a lo que BoM Central afirma al principio del artículo, y que José había manipulado a Stowel de tal manera que el pobre hombre creía ciegamente en el joven profeta. La demanda no tiene nada que ver con el hecho de que José realmente podía encontrar tesoros o no, sino que tenía que ver con el hecho de que decir que uno podía encontrar tesoros escondidos era ilegal. Stowel afirmó que José había hecho algo ilegal al afirmarlo; por ende, José, según su propio defensor más ardiente, era culpable. Lo que dice este párrafo es verdad, pero la conclusión a la que llega es completamente la opuesta a la realidad.

La ley de Nueva York definía a una persona agitadora como aquella que, entre muchas otras cosas, vivía de manera “ociosa y sin empleo”, mendigaba, engañaba, embaucaba o “fingía” leer la mano, adivinar o “descubrir dónde se podrían encontrar bienes perdidos”. Estos términos no describen a José Smith. El propósito del estatuto era mantener fuera de la ciudad a los indigentes o vagabundos, no a aquellos que realmente trabajaban, que no eran vagos o que realmente podían ver y encontrar objetos ejerciendo el don de vidente, como lo hacía mucha gente en esos días, y como Stowell sensatamente testificó que realmente era el caso de José

Es muy curioso que, la defensa de BoM Central es que José no estaba fingiendo que podía encontrar tesoros, sino que él realmente tenía ese poder, por lo que no era un agitador. El problema es que la ley de esa época no admitía la posibilidad de que alguien realmente tuviera la habilidad de encontrar tesoros (José admitió que él nunca encontró nada, y el mismo Stowel lo dice también en su testimonio. Lo único que José pudo hacer una vez fue encontrar una pluma en el lugar que dijo que iba a estar, lo cual no es muy impresionante, pero es lo suficientemente poderoso como para engañar a una persona muy crédula e inocente).

En tercer lugar, la misma ley aplicable requería que cualquier persona condenada fuera “destituía por orden de dos jueces de paz”. Sin embargo, los registros de pagos a los jueces, solo muestran a un juez en este caso.

Primero que nada, BoM Central no ofrece una referencia para esta afirmación. Más adelante da un enlace a un documento de Google, pero el link no funciona. Pero supongamos que es verdad, como ya dije más arriba, no era requerido que el juez lo condenara a la cárcel o que lo mandara a ser juzgado criminalmente. El juez determinó que José era culpable, tal como dice el recibo, y le ordenó que pagó los gastos de la corte. Aparte de eso, no vio necesidad de continuar con el asunto. No es una situación tan difícil de concebir, especialmente porque es exactamente lo que pasó, según los registros.

Y en cuarto lugar, los precedentes de casos legales disponibles del siglo XIX requerían que las acciones indeseables de la persona afectaran al público en general. Como señala Madsen, nadie además de Stowell perdió dinero, y “él negó enfáticamente haber sido engañado o defraudado”. Por lo tanto, dado que las acciones de José solamente afectaron a Stowell y no al público en general, “solo Josiah Stowell tenía una base legal para quejarse y él no se estaba quejando“. Por lo tanto, no había motivos legales para acusar a José como una persona agitadora y el juez Neely lo liberó rápida y justamente.

1. Con respecto a la determinación del juez, ver mi último comentario.

2. El que Stowel pensara que José era inocente solo demuestra la culpabilidad de José, quien había engañado al pobre viejo de tal manera que los miedos de su sobrino se hicieron realidad: José estaba manipulando a este hombre para que le pagara por buscar tesoros. Es como si alguien encontrara que Pedrito Vasquez es un estafador, que estaba recolectando “inversiones” de la gente para ganarles dinero, pero al ver las cuentas de Pedrito, los investigadores descubren que en realidad estaba gastando el dinero en zapatos y trajes italianos. Entonces yo me presento ante el juez y le digo que no, que Pedrito es inocente porque yo estoy convencido de que está usando mi dinero sabiamente y que un día me va a dar mis ganancias. Que yo sé que hasta ahora no me a regresado un centavo y que solo ha pedido más y más dinero, pero que tengo confianza que algún día se me va a dar, que Pedrito es buena gente y que es de confiar. ¿Realmente puede alguien pensar que mi confianza en Pedrito va a convencer a alguien? ¿Se puede pensar que porque yo crea en él, eso quiere decir que, contrario a los descubrimiento de los investigadores, Pedrito es inocente? No, lo único que esto va a demostrar es que Pedrito me engañó de tal manera que yo creo ciegamente en él. Yo en este caso no soy un testigo confiable, soy una víctima.

Basado en estas conclusiones falsas y en sus mentiras, BoM Central entonces continúa su artículo hablando de la preparación que José recibió gracias a este juicio para llegar a ser el gran profeta de la restauración. El mismo artículo afirma que José fue expulsado del condado luego del juicio, lo cual es extraño, porque, si José era inocente, ¿por qué requerir que se mudara? El artículo no lo explica.

En conclusión, la única defensa que tiene la Iglesia para afirmar que José no era un estafador es mentiras y media verdades. La realidad es que José fue un aprovechador, alguien que no tenía problemas mintiendo y fingiendo tener habilidades que no tenía para sacarle dinero a los demás, lo cual obviamente se convertiría en un patrón en su comportamiento futuro. Las profecías de José no se cumplieron, sus promesas fallaron, pero los fieles apologistas van a seguir buscando excusas para justificarlo.

(Visited 173 times, 1 visits today)
0

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Optionally add an image (JPEG only)