Episodio 276: Los próximos mormones

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The Next Mormons, o Los próximos mormones, es un libro de la estudiosa mormona Jana Riess que analiza una encuesta que se realizó entre 1156 mormones y 540 exmormones de diversas edades en los Estados Unidos y que compara sus comportamientos en relación con ciertos elementos de la iglesia y sus actitudes sobre la política.

El libro incluye una sección por capítulo, analiza las diferencias entre las cuatro últimas generaciones: The Silent Generation, o “la generación silenciosa” (a quienes voy a llamar “silenciosos” de aquí en adelante), que son la gente nacida entre los 1920 y los 1940; los Baby Boomers, la generación nacida entre 1946 y 1964, la generación X, entre los 60 y comienzos de los 80, y los millenials, que son los que vienen después. Luego del análisis, se dan ejemplos de encuestados que cuentan sus experiencias personales, lo cual voy a saltear en esta reseña para que no se nos haga demasiado larga.

El libro comienza arguyendo que los jóvenes están abandonando la iglesia en números mucho mayores que las generaciones previas, y que las razones son tanto teológicas como políticas. El conservadorismo de la iglesia parece ser la principal razón por tal éxodo.

En términos generales, el libro afirma que en 2007, el 70 por ciento de los encuestados que se criaron en la iglesia de chicos todavía se consideraban mormones. En 2014, el número bajó a 64 %, y entre los millenials es 62. Este número es entre los nacidos en la iglesia; en general, la iglesia actualmente está reteniendo a menos de la mitad de sus miembros.

Un punto interesante mencionado por el libro es que en los ‘80, cuando la iglesia se jactaba del crecimiento enorme de la fe, entre 4 y 8 % anual, mayor que el crecimiento de la población, ­muchas otras iglesias estaban creciendo de la misma manera. Ahora que todas las iglesias están perdiendo miembros y no están bautizando tantos conversos, la iglesia está viendo el mismo fenómeno. Pero, en comparación, la iglesia hoy está teniendo más éxito que muchas otras. Mientras algunas iglesias están teniendo un crecimiento negativo, es decir, están perdiendo más miembros de los que están bautizando, la iglesia mormona tuvo un crecimiento del 0.75 % en 2017. Esto no considera cuántos permanecen activos alrededor del mundo, y considerando que en 2017 la iglesia abrió 184 unidades, pero también cerró otras 184, el crecimiento parece ser nulo. Un video filtrado de una reunión del 2008, los líderes afirman que solo el 30 % de los jóvenes de la iglesia están activos.

  1. Creencia en Dios y en las enseñanzas cristianas

El 85 % de las generaciones más viejas dijeron que creían en Dios sin dudas, de la generación X, el 76, y millenials el 70.5. Pero esto no significa que sean ateos. 9 de 10 millenials dicen creer en la resurrección de Cristo en grados diferentes, solo que no están tan seguros como las generaciones anteriores.

Las áreas que más han declinado tienen que ver con la autoridad profética y del sacerdocio. Apenas la mitad de los millenials creen sin duda que José Smith es un profeta, y que los líderes actuales son apóstoles y profetas de Dios. Solo 4 en 10 creen que el sacerdocio es solo para los hombres.

De todos modos, a pesar de que los millenials son menos devotos que los mormones más viejos, son mucho más fieles que el resto de los millenials no mormones. Esto puede tener que ver con una influencia adicional: seminario. Considerando que se requiere que los jóvenes de entre 14 y 17 deben atender clases de religión diario, no hay duda de que esto asegura una asistencia más regular que la del resto de las religiones, además que los jóvenes que asistencia seminario regularmente salen a la misión de manera mucho más frecuente.

La geografía también afecta: fuera de Utah casi la mitad de los miembros son conversos, mientras que en Utah solo el 19 % lo es. Este apoyo familiar y crecimiento en la iglesia afecta mucho la activación y la ortodoxia de los miembros.

Un problema mencionado por los encuestados es que la iglesia se está haciendo crecientemente más aburrida. En el pasado, los barrios tenían actividades con obras de teatro, musicales, campamentos. Hoy, la iglesia ha prohibido las obras teatrales y los musicales y al abandonar a los Boy Scouts cada vez hay menos cosas divertidas para los jóvenes. Obviamente las reuniones dominicales y las clases de seminario no son suficientes como para atraer y mantener a la juventud.

  1. La misión

Muchos más jóvenes millenials han servido misiones que las generaciones anteriores, más que nada porque el énfasis por parte de los líderes ha aumentado muchísimo, y ya no es algo opcional, sino un requerimiento. El 85 % de los exmisioneros, incluso los exmormones, dicen que servir una misión fue algo positivo, aunque muchos entrevistados afirman que todavía tienen pesadillas de que están de regreso en la misión. Este tipo de sueño es más común entre la gente más introvertida y no entre los “vendedores naturales” para quienes la misión es algo más fácil.

Entre las generaciones más viejas, ningún encuestado regresó temprano de la misión, mientras que en la generación X el 5.5 % lo hicieron, y el 17 % de los millenials. El cambio puede tener que ver con la actitud de la gente con respecto a la misión. El blogger Russell Argen Fox, por ejemplo, dijo que cuando salió a la misión en los ’80, su madre le dijo que ninguno de sus hijos seguiría siendo su hijo si regresaba temprano de la misión. Otros decían que la única manera aceptable en que un hijo podía regresar temprano de la misión era en un ataúd. Hoy, si bien todavía no es completamente aceptable que un joven regrese temprano de la misión, la gente está más dispuesta a comprender las situaciones personales. Un estudio encontró que el 36 por ciento de los que regresaron temprano fue por razones de salud mental, el 34 por salud física, el 12 por una transgresión no resuelta antes de la misión y el 11 por falta de obediencia a las reglas.

Interesante artículo relacionado: https://www.churchofjesuschrist.org/study/liahona/2019/07/digital-only-young-adults/supporting-returned-missionaries-who-come-home-early?lang=spa (ver el punto 5)

  1. El templo

Menos de la mitad de los exmormones encuestados fueron al templo. El 11 por ciento dijo que fue una experiencia muy positiva, mientras que los miembros activos que fueron, el 59 % dijo lo mismo. 4 de 10 exmormones dijeron que fue una experiencia negativa, mientras que el 8 % de los activos dicen lo mismo. Claramente la experiencia negativa en el templo fue una razón por la que muchos empezaron a tener dudas de la iglesia, o sus dudas se acrecentaron, a la vez que aquellos que lo vieron como una experiencia positiva tienden a permanecer.

En las generaciones más viejas, el 90 % regresó a hacer obras por los muertos, mientras que los genX el número baja al 60 % y a menos del 50 % para los millenials. Entre los millenials, solo el 47 % tiene una recomendación para el templo vigente, y el 83 % dicen haber tenido una recomendación en algún momento en sus vidas. Curiosamente, este número es más alto que entre los genX, cuyo índice es más cercano al 79 % y 75 entre las generaciones anteriores.

Un problema con la experiencia del templo es la desigualdad de géneros, con muchas mujeres reportando que se sintieron incómodas durante la ceremonia. Hoy la iglesia ha cambiado partes de la ceremonia que mostraban mayor desigualdad, como el velo en las mujeres y la parte que dice que las mujeres deben obedecer a los hombres como el hombre debe obedecer a Cristo, así que un estudio futuro podría mostrarnos si esos cambios han tenido algún efecto.

Muchos encuestados mencionaron lo inútil que encuentran las clases de preparación para ir al templo, las cuales no los preparan para la experiencia en lo más mínimo.

  1. Gárments

Los millenials parecen tener una actitud más relajada en relación con el uso del gárment y cuándo uno puede quitárselo. Aquí voy a mencionar algunos ejemplos, dando el porcentaje de las generaciones más viejas primero, a los genX después, y por último a los millenials.

Está bien sacarse los gárments cuando visitan al médico: 35, 33, 45

Cuando hacen ejercicio: 26, 37, 46

Cuando tienen relaciones sexuales: 71, 58, 51

Cuando están de vacaciones: 5, 18, 20

Cuando hace mucho calor: 8, 16, 21

Hay una diferencia entre géneros también: las mujeres son mucho más conservadoras en su uso del gárment que los hombres.

  1. Matrimonio

Los mormones tienen el índice de matrimonio más alto de cualquier otra religión cristiana, lo que hace que sea muy difícil ser soltero en la iglesia. Ser soltero y sin hijos puede ser algo muy doloroso y estresante. El 66 % de mormones adultos están casados, comparado con el 48 % del resto de la población de los Estados Unidos.

Lo curioso de todo esto es que hay más hombres (20 %) que mujeres (17 %) solteros, lo que muestra que, a pesar de que en la iglesia se cree que hay más mujeres que hombres en la iglesia y en la sociedad en general, la realidad es lo opuesto. En Utah, por su parte, el número de mujeres es el doble que el número de hombres, aunque en parte tiene que ver con el hecho de que muchas mujeres no sienten la urgencia de casarse para poder ser mantenidas por un hombre, sino que quieren tener sus propias carreras, a diferencia de las generaciones anteriores. También hay una diferencia en actitudes: Si bien las mujeres solteras reciben lástima en la iglesia, los hombres solteros están condenados (tal vez como consecuencia de lo que famosamente dijo Brigham Young, “un hombre soltero de más de 25 años es una amenaza para la sociedad”). Los hombres solteros raramente son invitados a actividades de familias, la gente no los quiere alrededor de sus hijos, las mujeres no pueden ser amigas porque se considera inapropiado, todo lo que causa un gran aislamiento.

Los barrios de solteros son muy comunes en los Estados Unidos, barrios donde los solteros menores de 40 asisten para encontrar pareja, pero esa práctica sirve también para crear la idea de que el ser soltero es un problema que debe arreglarse, además de convertirse en personas invisibles para los que asisten a barrios familiares.

El estado civil de un miembro de la iglesia también influye en su actividad: 42 % de mormones casados leen las escrituras a diario, entre los solteros solo el 31. El 54 por ciento de los casados creen sin dudas en la iglesia, mientras que solo el 38 por ciento de los solteros lo hacen, a la vez que 20 por ciento más de casados han visto la última conferencia.

Los mormones son el segundo grupo después de los hindúes que más se casan dentro de su grupo religioso, lo que a su vez produce hijos con más probabilidades de permanecer en la iglesia, mientras que los solteros que van a barrios familiares tienden a ser tratados como adolescentes o incluso como niños.

Como nota aparte, quiero agregar que, como latino en un barrio familiar gringo, yo también he sido tratado como un niño. Mi obispo, quien era menor en edad que yo, por ejemplo, me hablaba como si estuviera hablando con uno de sus estudiantes del secundario, un trato que podía contrastarse marcadamente de la manera en que trataba al resto de los gringos adultos del barrio, ya sea mayores o menores que él.

Con respecto a los hijos, la cosa no ha cambiado mucho. Las familias con muchos hijos (7 o más) han disminuido un poco y los millenials están teniendo menos hijos que las generaciones anteriores, pero todavía están teniendo muchos más que el resto de la población, con un promedio de 4 hijos por familia.

  1. Expectativas de los géneros

En promedio, las mujeres mormonas son nueve puntos más religiosas y ortodoxas que los hombres. Esto no quiere decir que los hombres no crean, solo que no dicen tener el mismo nivel de certitud que las mujeres (en lugar de decir “yo sé”, prefieren decir “yo creo”). Las mujeres tienden más a leer las escrituras, a mirar las conferencias generales, a evitar las películas para mayores, a considerar que las reuniones sacramentales son espirituales e interesantes, a tener recomendaciones para el templo y a pensar que ser mormona es una parte integral de sus identidades.

En la iglesia, los hombres y las mujeres son segregados desde que salen de la primaria, con clases separadas para los hombres y las mujeres jóvenes. En esas clases reciben instrucciones diferentes acerca del sacerdocio y de las responsabilidades de cada género. A las mujeres se les dice que no se pierden nada al no tener el sacerdocio, porque recibir una bendición es tan importante como darla, pero esto es diferente de lo que se les dice a los varones, quienes oyen desde niños que el sacerdocio los acercará más a Dios.

Un artículo de la New Era, la revista para los adolescentes de la iglesia, por ejemplo, dice que una manera en que las chicas pueden avanzar la causa del sacerdocio es vistiéndose modestamente y siendo amables con todos. “La modestia en el vestir ayuda a mantener mis pensamientos en línea, además de que puedo mirarlas mientras hablo con ellas”, afirma un chico en el articulo.

El papel del hombre entonces es activo, mientras que el de las mujeres es pasivo. Lo mejor que pueden hacer las chicas y las mujeres es apoyar a los hombres y no llamar demasiado la atención a sí mismas. Como Ballard dijo en un discurso hace unos años, “Mujeres, hablen en las reuniones de liderazgo de la iglesia. Pero no hablen demasiado”.

Esta diferencia puede verse en los presupuestos de barrio. Los varones por lo general reciben un presupuesto mucho mayor que el de las mujeres, a lo que Miranda, una de las entrevistadas, dijo que la hacía pensar en que es como que se ponía un monto junto a la importancia de las personas.

Otra diferencia es en las responsabilidades. Las mujeres pueden hablar en la iglesia y tener cargos de liderazgos, pero ellas pueden hablar cuando se les pide, y reciben esos cargos de parte de un hombre. Incluso las consejeras que puede tener una líder en la iglesia tienen que ser aprobadas por el sacerdocio.

Contrario a lo que uno podría esperar, más mujeres están opuestas a que se les dé el sacerdocio que las mujeres, aunque hay diferencias por edades. Como es de esperarse, las generaciones más viejas están más en contra de que las mujeres tengan el sacerdocio. El 77 % de boomers y silenciosos dicen que no les molesta que las mujeres tengan el sacerdocio, mientras que solo el 41 por ciento de millenials dicen lo mismo.

Con respecto a la educación, a pesar de que los líderes por décadas han enseñado que los hombres deben obtener una educación para poder mantener a su familia, las mujeres deben hacerlo para educar a sus hijos y ser mejores madres. Sin embargo, las mujeres entrevistadas tienen más educación académica que los hombres: el 65 % de mujeres tiene al menos un título universitario comparado con el 54 % para los hombres. Los hombres y mujeres que tienen más un título universitario tienden a permanecer en la iglesia, pero los que tienen títulos de postgrado tienden a irse más que el resto.

  1. Diversidad racial

El 90 por ciento de los mormones en los Estados Unidos encuestados son blancos, aunque las generaciones más viejas tienden a ser más blancos: el 93 % comparado con el 81 % de millenials. Compárese esto a la vez con la población en general, donde el 40 % no son blancos.

Algo que yo mismo he notado es que los miembros no blancos en los Estados Unidos tienden a ser más devotos a la iglesia que los gringos. El 60 por ciento de miembros de color han servido una misión, comparado con el 40 % de los blancos, lo cual es interesante al considerar que más de la mitad de esos miembros de color son conversos y no crecieron con esa expectativa de que debían servir.

Pero el nivel de fervor es diferente: mientras que casi el 60 % de blancos dicen “saber” sin duda que la iglesia es verdadera, solo el 44 % de no blancos dicen lo mismo.

Los no blancos también tienden a no vivir en Utah. Solo el 8 % lo hace, mientras que cerca de un tercio de los mormones blancos viven en el estado. Los blancos tienden a ser más conservadores en temas políticos, por lo que tal vez la razón por la que los mormones de Utah tienden a ser más republicanos que demócratas tenga que ver con una cuestión racial y no de creencia religiosa.

  1. Negros y el sacerdocio

Cuando se les preguntó a los entrevistados si creían que Dios había prohibido el sacerdocio a los negros, el 37 % dijeron que sabían que sí, el 25.5 dijeron que creían que sí, el 17 dijo que tal vez sí, y el 22 dijeron que creían o sabían que no. Si bien hay una diversidad generacional bastante grande (el 44 % de los boomers y silenciosos decían que sabían que Dios se los había prohibido, el 37 % de genX dijeron le mismo, pero solo el 30 % de millenials concordaron), la diferencia racial no es tan grande: 37 % de blancos dicen que fue la voluntad de Dios mientras que solo el 32 de no blancos dijeron lo mismo.

Pero, a pesar de que muchos blancos dijeron que pensaban que la prohibición era la voluntad de Dios, eso no quería decir que se sintieran bien sobre eso: el 80 % dijeron que esto los molestaba, pero si consideramos solo a los blancos, el número baja a solo dos tercios (64 %). Esto puede tener que ver con la falta de diversidad en Utah y, por lo tanto, la falta de contacto entre los mormones blancos y los mormones de color (negros, latinos, polinesios, etc.). Por el otro lado, la iglesia ha tenido una posición muy positiva con relación a la inmigración, por lo que casi el 60 % de mormones afirman que los inmigrantes fortalecen a nuestro país, lo que hace que los mormones sean un poco más proinmigrantes que el resto de los conservadores estadounidenses.

  1. Opinión sobre la homosexualidad

La aceptación de los homosexuales creció en la iglesia del 24 % en 2007 al 36 % en 2014 al 48 % en 2016. Esto tiene mucho que ver con la opinión de los millenials, la mayoría de los cuales dicen que la homosexualidad debe ser aceptada. Solo el 38 % de los boomers y los silenciosos, por su parte, dicen que deben ser aceptados en la sociedad, lo cual es reforzado por los líderes de la iglesia, muchos de los cuales pertenecen a la generación silenciosa o son aún más viejos. El 20 por ciento de boomers y silenciosos están a favor del matrimonio gay, mientras que el 40 por ciento de los millenials lo apoyan.

Los millenials en la iglesia se consideran no heterosexuales a un nivel del 7 por ciento por encima que las generaciones anteriores (90 %), probablemente no porque hoy haya más LGBTs que en el pasado, sino que la gente no tiene tanto miedo de admitirlo públicamente.

Con respecto a la política que excluyó a los hijos de parejas LGBT de la iglesia, el 34 % de la membresía estuvo en contra, pero 43 % de mujeres lo hicieron, mientras que el 28 % estaba “fuertemente” en contra.

  1. Prácticas generales

Solo el 38 % de los mormones leen las escrituras individualmente, y hay muy poca diferencia entre las generaciones, pero los millenials tienen el nivel de creencia literal en las escrituras de cualquier otra generación con el 45 %. Esto tal vez tiene que ver con la insistencia entre las autoridades generales de que de hecho lo son, y de que no son solo leyendas o metáforas. Esto es el completo opuesto del resto de los creyentes en el cristianismo, entre quienes los millenials son los que tienen el menor nivel de creencia literal.

Los millenials también dicen hacer sus visitas más que cualquier otra generación, con el 56 % afirmando haber hecho sus visitas una vez al mes, probable consecuencia de un mayor interés en relaciones interpersonales que sus antecesores (por alguna razón una de las generaciones anteriores se llama “la generación silenciosa”)

Los más jóvenes también dicen compartir más su fe que las generaciones anteriores. El 64 % de los millenials dicen haberlo hecho al menos una vez a la semana, mientras que el 56 % de los genX y el 45 % de los boomers y silenciosos afirman lo mismo. Esto puede tener que ver con uno o más de estos tres factores:

  • los millenials regresaron hace más poco de la misión, por lo que tal vez todavía tienen un poco de ese entusiasmo
  • los millenials tienen menos problemas compartiendo de sí mismos que las generaciones anteriores, y
  • al decir que comparten su fe, estos jóvenes pueden estar hablando de memes, citas o experiencias y testimonios compartidos en redes sociales, donde son mucho más activos que las generaciones anteriores

Un punto curioso tiene que ver con la atención a la iglesia. El 79 % de los millenials dicen haberlo ido semanalmente, el índice más alto de todos estos grupos; pero, cuando se les pregunta si fueron a la iglesia el último mes, menos de la mitad dijeron que sí, el número más bajo de cualquier generación. Es como que ellos ven a la asistencia como algo abstracto, y cuando se les pregunta con específicos, uno puede entender mejor su comportamiento.

  1. La palabra de sabiduría

Entre los encuestados, el 45 por ciento dijo no haber consumido ninguna sustancia prohibida por la iglesia. El 22 por ciento dijo que consumieron una, el 15 consumieron dos y el resto, un 17 %, dijo haber consumido tres o más.

Cuando vamos a los detalles específicos vemos algunas cosas interesantes.

El 35 por ciento dice haber consumido café; el 25 tomó alcohol o té. El 17 % fumó o masticó tabaco y un décimo probó marihuana. Solo el 3 % ingirió sicodélicos, aunque el 5 % probó otras drogas ilegales como cocaína y heroína.

La edad también tiene una influencia aquí. Entre los boomers y silenciosos, el 14 por ciento dice haber tomado alcohol, mientras que entre los millenials es el 29 %. El consumo de marihuana se cuadruplica, de 4 a 17 por ciento, mientras que el consumo de café y tabaco también aumento considerablemente. Solo el 31 % de millenials piensan que es requerido cumplir con la palabra de sabiduría para ser un buen mormón. Para los millenials, la palabra de sabiduría no es parte de su identidad como mormones tal como lo pensaban las generaciones anteriores.

  1. Cultura popular

El 23 por ciento de millenials reportan tener al menos un tatuaje mientras que solo el 9 % de boomers y silenciosos tienen uno. Entre los miembros de las generaciones anteriores, uno de cada veinte dice haber visto pornografía, mientras que entre los millenials es uno de cada cinco. Y entre las mujeres la diferencia es aún mayor: 1.5 por ciento de las generaciones boomer y silenciosas comparado con 15 % entre las millenials.

  1. Política

De los millenials, el 41 % son demócratas mientras que el 46 % son republicanos. Entre los genX, el 59 % son republicanos y solo el 29 % demócratas. Entre los boomers y silenciosos la diferencia es aún más marcada: 68 a 25 %. El 39 % de los boomers y silenciosos votaron por Trump, el 37 % de los genX y el 31 % de los millenials, quienes son la única generación en haber favorecido a Clinton con el 32.5 %.

  1. ¿Y qué pasa después de la iglesia?

Algo que los mormones fieles dicen a menudo es que cuando uno se va de la iglesia, de repente se hace ateo porque nada se compara con la iglesia. Según la encuesta de Rees, eso es simplemente falso. Por ejemplo, el 56 por ciento de exmormones le oran a Dios, el 51 % siente la presencia de Dios en su vida, y el 42 % siente que Dios los guía en sus vidas.

De los que se van de la iglesia, el 27 % dice que no es nada en particular, el 21 % dice ser cristiano en general, 10 % son evangélicos el 7 son protestantes, 6 católicos, 11 de otras religiones, 12 agnósticos y solo el 6 % se consideran ateos.

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