Episodio 274: La estrategia de los dioses

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La estrategia de los dioses

He buscado, preguntado, rebuscado y hecho todo lo que he podido, y no encuentro ninguna referencia de J. J. Benítez en Chavín de Huántar. Con respecto al libro de van Däniken , y como ya dije en un segmento anterior, no se refiere al libro Las carrozas de los dioses, si no a otro libro llamado La estrategia de los dioses, un libro en el que trata de encontrar coincidencias entre construcciones europeas y construcciones en América, con la obvia conclusión (según él) de que las personas que hicieron esas construcciones en América son europeos traídos a estas tierras por medio de naves espaciales.

Y yo sé, este no es un tema exclusivamente mormón, pero el libro de Däniken le dedica una gran porción a las planchas de oro, a los jareditas y a José Smith, así que no es algo que podamos ignorar.

Lo que más me llama la atención de todo esto es que Mormonismo Desatado es un exmormón, pero por alguna razón todavía piensa que la parte del Libro de Mormón donde habla de un templo en América tiene que ser verdad porque coincide con un supuesto templo en Jerusalén. Pero ni siquiera a eso le ha acertado, como ya vamos a ver en un minuto. Le erró al nombre del libro, le erró al punto de Däniken . Obviamente este hombre no ha leído ese hombre, sino que alguien más le contó lo que dice este libro y él lo repite, como si fuera un hecho demostrado. Es frustrante esa falta de curiosidad. Cuántas veces me he negado a contar algo en este programa porque no puedo encontrar una fuente confiable que avale mis palabras. El punto es que, si un exmormón cree que esto es acertado, ¿cuántos mormones fieles pensarán que es correcto?

También puede argumentarse que este libro es viejo, es de los 80 después de todo, por lo tanto, los argumentos de Däniken tal vez ya sean irrelevantes; pero, de nuevo, tenemos a una persona que se considera estudiada en el año 2020 que nos dice que esto es correcto.

Además, hay otro libro de Däniken de hace diez años que también trata sobre los mormones y que repite los mismos argumentos de este libro.

Hay algo que quiero aclarar antes de empezar a hablar de este libro. Según el argumento del libro entero, las grandes construcciones americanas tuvieron que haber sido hechas por europeos y gente del Medio Oriente, quienes llegaron aquí en naves extraterrestres. Mi problema con esto es que asume que los nativoamericanos, a quienes Däniken llama simplemente “indios”, no pudieron haber hecho estas construcciones por sí mismos. Este es el mismo argumento que dio origen al Libro de Mormón. José vio los grandes montes hechos a mano cerca de su casa y, lo mismo que sus contemporáneos, se rehusaban a creer que “indios salvajes” pudieran haber hecho tales cosas. Por lo tanto, se pensaba que las tribus perdidas de Israel habían venido a América y las habían hecho. Esta no era una teoría original, sino que era compartida por varios de sus vecinos, y hasta había un libro que contenía este argumento, llamado Vista de los Hebreos. Basado en esa creencia popular, José se inventó una novela mediocre que a la larga pasaría a convertirse en un libro sagrado para varios. Este argumento es simplemente racista. Y este es, en mi opinión, el racismo fundamental del libro, no lo de la piel oscura como maldición, aunque, por supuesto, es igualmente asqueroso. Pero el pensar que los indígenas americanos eran demasiado inútiles como para hacer estas maravillosas construcciones es increíblemente insultante y condescendiente.

Dicho eso, pasemos adelante.

La primera historia que Däniken nos cuenta sobre su encuentro con los mormones ya me hace sospechar. Según él,

Aquel día de abril de 1980 llovía a cantaros cuando dos jóvenes misioneros mormones, calados hasta los huesos, llamaron a la puerta de nuestra casa de Feldbrunnen. El de mayor edad, de unos treinta años, era norteamericano y se llamaba Charly. El más joven, Paul, procedía de Berna… Les invité a entrar en casa a alentarse y les ofrecí una taza de café.

El cual se procedieron a tomar.

Däniken empieza con la visita de Moroni a José, en la que cuenta que Moroni se había aparecido varias veces, repetido lo mismo pero al final agregado algo diferente en cada discurso. Däniken agrega,

“No se sabe si Moroni tenía órdenes de hacer sus revelaciones por entregas o si era desmemoriado”. Däniken también acepta la historia de Smith como real, aclarando que

“Ignoro si las cosas ocurrieron así exactamente o poco más o menos… Solo una cosa me parece clara: Joseph Smith tuvo en su poder las placas de oro grabadas”. Lo que me resulta gracioso y frustrante a la vez es que dice,

“Smith copió los signos de las placas, que posteriormente fueron clasificados por los científicos como ‘jeroglíficos egipcios reformados’”. Por supuesto, no aclara a qué científicos se refiere, y, como sabemos, la única persona que analizó el texto de manera contemporánea dijo que eran un fraude total.

Däniken también dice que “para Smith, el caso fue muy triste, ya que… el ángel Moroni le pidió que le devolviera las hojas… Al pobre Smith no le quedó más prueba que su traducción y la declaración jurada de los once hombres”.

Däniken  cuenta la historia de los jareditas, quienes, según el Libro de Mormón, fueron a América en submarinos de madera. Esto, para Däniken, es absurdo. Es demasiado arriesgado y pondría la vida de los viajantes en peligro. Dice que Dios podría haber hecho un milagro y transportarlos al nuevo continente, o al menos darles una mar tranquila. Después de todo, él realizó un milagro cuando les dio las piedras brillantes, ¿por qué no ir un paso más allá y ahorrarles todo el trabajo que tuvieron que hacer? Pero Dios obra en maneras misteriosas. Däniken parece haberse olvidado de ese detalle.

Para poder hacer la conexión entre el Libro de Mormón y la Biblia, Däniken cita del libro de Enoc,

Como ellos insistieron en ir con él, él les dejó de hablar y ellos le siguieron obstinadamente. Y al séptimo día ocurrió que Enoc subió al cielo entre truenos, sobre un caballo de fuego, en un carro de fuego.

Däniken agrega que “cuando renació la calma, regresaron y encontraron a todos los que durante la cuenta atrás se habían mantenido pegados a los talones del profeta muertos en la pista de despegue –perdón–, el lugar desde el que Enoc subió a los cielos”.

Aquí Däniken hace un pequeño desvío en su historia y nos cuenta la historia de Melquisedec:

… la familia de Nir, hijo de Lamec, fue aumentada con la llegada de un hijo que tampoco fue concebido de manera natural. Nir estaba casado con Sopranime, la cual –para gran disgusto de la familia– era estéril. Todos los esfuerzos de Nir por fecundar a Sopranina fueron inútiles. Para un sacerdote del Altísimo como Nir, admirado por el vulgo por su sabiduría, fue un gran bochorno enterarse de que Sopranina estaba embarazada. Atónito y enfurecido, el sacerdote Nir insultó tan ferozmente a su esposa que ella cayó muerta, pero de su vientre saltó gateando un niño como de unos tres años

… el arcángel Miguel bajó del cielo para revelar a Nir, el padre adoptivo, que el Señor fue el que había engendrado en el vientre de Sopranima al pequeño Melquisedec. Por tanto –y se comprende-, el Señor le enviaba con la orden de llevar al pequeño Melquisedec al Paraíso, para que se salvara del inminente Diluvio…

Con un poco menos de fe ingenua y un poco mas de valentía para la especulación moderna, el misterio de Melquisedec podría aclararse así: una tripulación extraterrestre, compuesta por unos llamados dioses, engendró por inseminación artificial a Noé y a Melquisedec. Los padres legales, Lamec y Nir, los reconoce como propios -contra toda evidencia-, ya que recuerdan las afirmaciones de sus respectivas esposas… Son los mismos seres celestiales que destruyen al genero humano porque su experimento genético no se desarrollaba en el sentido deseado…

Este es un ejemplo de algo que Däniken usa mucho: salir con explicaciones descabelladas porque, según él, es “valiente” el poder tener “imaginación” para pensar explicaciones diferentes a las de la ciencia moderna. El libro tiene montones de ejemplos como este.

Para Däniken , la historia de Enoc está relacionada con la de Jared porque “Jared” significa “descendiente de las alturas”, por lo tanto, tiene que haber sido hijo de extraterrestres, lo mismo que Enoc, Noé y Melquisedec, y los extraterrestres son conocidos por su nepotismo, así que obviamente lo ayudaron a llegar a América porque… razones. La evidencia de Däniken  de que su interpretación es correcta es que estas historias son tan irracionales (el nacimiento de Noé y Melquisedec así como la historia de las piedras de Jared), que la única explicación es que tuvieron que haber extraterrestres.

El templo

Y pasamos al templo de Mormonismo Desatado. Según Däniken,

Nefi construyó un templo “al modo del templo de Salomón”. Si esta afirmación es cierta, tendría que haber en América del Sur, un templo igual, aunque a menor escala, al que Salomón mandó construir en la antigua Jerusalén, o sea, una construcción con patios exteriores e interiores y un santuario con cuatro puertas orientadas hacia los puntos cardinales… el templo de Nefi tuvo que ser construido de manera espontanea sin inspirarse en otros monumentos arquitectónicos sudamericanos.

Yo no soy un experto en el templo de Salomón, pero me parece que para que un templo sea igual al mismo, debería tener un par de coincidencias más. Luego de introducir esto, nos menciona un poco sobre Ezequiel, quien aparentemente era un conocido de Nefi:

¿Que tiene que ver con el profeta Ezequiel de la Biblia el Nefi del libro del Mormón? Ambos vivieron en la misma época, en la misma zona geográfica. Tal vez se conocían. Los dos hablan de un dios que volaba, descendía a la tierra y les daba instrucciones. Precisamente siguiendo órdenes de aquel dios, Nefi construyó un templo en América del Sur y el mismo Dios llevó volando a Ezequiel a un país lejano, donde, sobre “un monte altísimo, le fue mostrado un templo de estilo salomónico. Lo que esta escrito es que Ezequiel vivió en Jerusalén y en Babilonia. ¿Alguien le mostró el templo de América del Sur? Él lo describe con increíble exactitud. En tal caso, ese “alguien” debió de llevarlo hasta allí y devolverlo a Mesopotamia volando. No cabe otra posibilidad.

Mormonismo Desatado en su comentario dice, “cuando [Däniken ] fué al lugar, encontró a una pareja de turistas Judíos y entre los tres validaron lo escrito en La Biblia en este sitio arqueológico, y comprobaron que era muy similar al estilo”. Pero eso no es lo que dice en su libro. Según Däniken , se encontró con tres jóvenes de Israel que lo ayudaron a medir el templo. No eran expertos de la Biblia, no parecían saber mucho del templo de Salomón, y en ningún momento se dice que fueran judíos o que hubieran encontrado coincidencias entre el templo de Salomón y el de Chavín de Huántar. En estas partes que siguen Däniken  salta de un punto al otro, así que nos marea un poco con su estructura, pero voy a seguirle el ritmo nomás.

Según él, Chavín tiene que haber sido el templo nefita porque Nefi llegó a América en el 590 a.C. y las edificaciones de Chavín se hicieron entre el 1000 y el 500 a.C. Nefi y sus compañeros de viaje conocían el templo de Salomón porque eran “familias muy cultas”. El templo de Chavín es una réplica al de Salomón, porque ambos tenían patios interiores y exteriores y espacios para los “impuros”, aunque no sé de dónde sacó eso sobre Chavín. Ambos usan el número 7, eran lugares religiosos y de peregrinaciones, ambos tenían galerías subterráneas,       un sistema de ventilación en el “santo” que no tenía ventanas (aunque el templo de Chavín no tiene una sala llamada “santo”. Hay un lugar donde se puede encontrar una estatua enorme de una flecha al que probablemente solo los sacerdotes podían entrar, pero el mismo Däniken admite que había un orificio en el techo desde donde se pudo haber metido la flecha en el cuarto), y porque tanto los de Chavín como los judíos adoraban a un dios volador. De nuevo, no sé de dónde sacó eso, pero él de alguna manera lo sabe. El templo de Chavín está lleno de figuras de jaguares, las que parecen caras de hombres con colmillos, los que Däniken  asume que son vampiros extraterrestres. Esto no tiene sentido y no se ve en el templo de Salomón, pero Däniken no habla mucho sobre eso. Finalmente admite que las medidas no coinciden, lo que lo lleva a una teoría bastante extraña y única.

Resulta que Ezequiel tuvo una visión de un templo. Se asume que esa visión describió al templo de Salomón, pero las medidas no coinciden. La única respuesta posible es que Ezequiel fue llevado en una nave espacial a América, donde vio ese templo y lo describió en lujo de detalle en su visión. Entonces, Däniken mismo nos está diciendo que no, que el supuesto templo nefita no coincide con el templo de Salomón. Entonces, el libro se acaba aquí, ¿no? Lamentablemente no.

Por supuesto, el consenso de los estudiosos de la Biblia es que la visión de Ezequiel no tiene nada que ver con el templo de Salomón. La interpretación cristiana es que este templo es el que debería haber sido construido por Zorobabel, y otros que es el templo que va a ser construido cuando vuelva Jesús. Lo que me resulta curioso es que todas las interpretaciones de esta escritura asumen que solo puede haber un templo a la vez. El de Salomón fue el primer templo, el que, luego de ser destruido, fue reemplazado por el segundo templo. El tercer templo es el que los judíos ortodoxos y cristianos piensan que va a ser construido en Jerusalén en el final de los tiempos, y luego de ser profanado por el anticristo, el cuarto templo, o el que fue descripto por Ezequiel en su visión, será construido.

O sea, nada que ver.

templo chavin de huantar cultura chavin

Templo en Chavín de Huántar. El frente del edificio da al oeste

 

El templo de la visión de Ezequiel

El templo de Salomón

Más información sobre Chavín de Huántar: https://www.khanacademy.org/humanities/ap-art-history/indigenous-americas-apah/south-america-apah/a/chavin-de-huantar1

Entonces, luego de hablarnos del templo de Salomón, y cómo el Libro de Mormón nos habla de que los nefitas construyeron un templo similar en América, en realidad construyeron un templo diferente, y ese templo es el que vio Ezequiel, no el cuarto templo al final de los tiempos, sino el templo nefita en Perú. Lo que nos hace preguntarnos entonces, ¿no que el templo nefita era como el de Salomón?

A esta altura uno queda mareado con semejante lógica. Pero eso no es todo. Las comparaciones siguen. La visión de Ezequiel tiene que haber sido de Chavín (aunque no era visión, era una visita que hizo en nave espacial. El interpretarlo como visión es un error), porque las coincidencias son inexplicables de otro modo: ambos templos, el de la visión y el de Chavín, estaban en montes altos (OK); ambos tenían una ciudad abajo del monte (OK); la fachada principal daba al este (no); ambos tenían tres pisos (OK); ambos tenían tres puertas (no); ambos tenían atrios de 50 metros de lado (más o menos); ambos tenían esculturas de querubines (no), ambos usan el siete (aunque también otros números), y, según Däniken , “El personaje de bronce dijo a Ezequiel que su pueblo le había construido allí un nuevo templo. Chavín de Huántar era único en su genera, sin precursores”. Primero que nada, “nuevo” no significa “sin precursores”, y, segundo, muchos otros pueblos cercanos a Chavín muestran construcciones similares, por lo que no es “sin precedente” o “sin precursores”, como nos quiere hacer creer Däniken .

Curiosamente, luego de estas “coincidencias” tan tiradas de los pelos que nos lista Däniken, nos menciona una lista de diferencias, aunque tiene explicaciones para todo:

  1. El templo de Ezequiel era cuadrado. Chavín no es cuadrado, aunque tal vez en algún momento lo fue y con el tiempo se fue haciendo rectangular.
  2. El tamaño no coincide: El templo de Ezequiel es de unos 50 por 50 metros. El de Chavín es de 70 por 70. ¿La explicación? Con el tiempo la visión de Ezequiel fue cambiada por los escribas para que coincidiera con el de Salomón. Pero, si los escribas podían cambiar lo que quisieran, ¿Cómo podemos confiar en ninguna de las partes de Ezequiel, o de la Biblia entera?
  3. Chavín no tiene las construcciones de madera mencionadas por Ezequiel. Explicación: Se quemaron en algún momento de la historia.
  4. Chavín muestra figuras mitad hombres y mitad animales. El templo de Ezequiel no. Explicación: Ezequiel menciona esos animales, pero los censores lo consideraron inapropiado así que lo borraron del texto. No hay evidencia de esto, solo una conjetura por parte de Däniken .

El resto del libro es un intento patético tras otro de comparar construcciones americanas con construcciones europeas. Por ejemplo, el Erich compara a las tumbas de San Agustín, Colombia con los menhires de la Bretaña francesa. https://issuu.com/graparte/docs/sanagustin_en,https://en.wikipedia.org/wiki/Carnac_stones. En realidad esas construcciones no son muy similares, además de tener piedras paradas con una encima, a manera de techo. Las de San Agustín son mucho más elaboradas, generalmente con estatuas en formas humanoides o de animales. Las de Carmas son mucho más grandes y sin ningún adorno, pero eso no impide que Däniken afirme que son “idénticas”.

Para concluir, quiero hablar de mi frustración con gente como Däniken, y con la gente que le cree. Este hombre constantemente se queja de que los científicos se niegan a tener imaginación, lo que, en su mente, significa que se niegan a aceptar explicaciones sobrenaturales o que incluyan a extraterrestres. Lo irónico es que esa negación a aceptar esas fantasías ha llevado a los científicos a descubrir los verdaderos orígenes y a explicar las maneras en las que esas construcciones fueron hechas, mientras que Däniken sigue diciendo que fueron los alienígenas. El atrevimiento de este hombre es no solamente irrespetuoso, sino que demuestra una ignorancia tal que le impide siquiera querer aprender.

Para él, lo que digan los científicos no debe ser confiado, y debe ser reemplazado con cualquier teoría que tenga sentido en su mente. De hecho, como él mismo dice en su libro, “hay que buscar una explicación, tenga sentido o no, para que, ante el reto de los misterios indescifrados, la imaginación no se detenga”.

En realidad, si no fuera por la imaginación de los científicos, no habría habido ningún avance en la tecnología, medicina, y todas las comodidades de las que disfrutamos hoy en día. Si fuera por gente como Däniken, todavía dormiríamos encima de piedras y curaríamos todas las enfermedades con sanguijuelas. Gracias a que científicos se atrevieron a ser imaginativos y creativos es que aprendimos acerca de la teoría de los gérmenes. Gracias a esos hombres hoy tenemos el internet. Gracias a ellos se inventó el avión. Gracias a Däniken hay gente que se niega a educarse y piensan que los remedios que nos ofrecen los científicos son conspiraciones para cambiarnos el ADN.

Y gente como Mormonismo Desatado le creen.

El problema con gente como esta es que son tan ignorantes que no saben lo que no saben. Mientras uno más se educa, más se da cuenta de cuánto nos falta aprender. Pero cuando uno cree que lo que sabe es suficiente, entonces no le hace falta aprender nada más.

Como digo, la ignorancia es atrevida.

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