Episodio 269: Origen de la doctrina del bautismo por los muertos

Episodio 269, 15 de noviembre

Noticias:

Pastor evangélico que da horribles consejos sobre el coronavirus se enferma de COVID

Luego de que Bednar dijera que las iglesias deben tener trato especial porque los líderes religiosos ayudan a dar mensajes correctos sobre el virus, argumentando que las iglesias siempre dan consejos correctos y nunca deben ser censuradas o limitadas en sus reuniones, un pastor evangélico, Rick Joyner, quien dijo que los Estados Unidos estaban deteniendo al coronavirus con la oración, se enfermó de COVID.

Según el pastor, Corea del Sur y EEUU tienen el índice de muertes por COVID más bajo en el mundo gracias a las oraciones de sus ciudadanos, a pesar de que EEUU tiene uno de los índices más algos en el mundo. Esto es obviamente falso, al menos en el caso de EEUU, el cual es séptimo en el mundo en muertes como porcentaje de su población, luego de países como España, Brasil, Argentina y México; mientras que, si se consideran los números no como porcentaje de la población, tiene la mayor cantidad de muertes en el mundo, mucho más que India y China, a pesar de tener una fracción de la población de esos países, con 250 000 muertes hasta mediados de esta semana.

Luego de que Joyner fuera diagnosticado con el virus, su Iglesia tuvo una reunión en la que sus miembros no practicaron el distanciamiento social ni usaron máscaras.

Pero claro, Bednar dice que las Iglesia no deben ser limitadas en sus reuniones porque enseñan principios correctos, así que debe de ser…

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Hombre de Ogden arrestado por tratar de ahorcar a su hijo porque no quería ir a una misión

https://www.abc4.com/news/top-stories/ogden-man-arrested-for-allegedly-choking-son-who-didnt-want-to-go-on-a-mission/

OGDEN, Utah (ABC4 News) – Un hombre de Ogden enfrenta serios cargos después de que la policía dijo que ahorcó y agredió a su hijo cuando le dijo que no iba a ir a una misión.

Según los documentos de arresto, el hombre de 49 años fue ingresado en la cárcel del condado de Weber por cargos de delitos graves de tercer grado de violencia doméstica, agresión agravada y violencia en presencia de un niño.

El hijo del hombre, que tiene 18 años, les dijo a los oficiales que estaba en una discusión con su padre después de que él le dijo que no iría a una misión para La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Durante la discusión, el padre supuestamente agarró a su hijo del brazo. A medida que la discusión se intensificó, el padre tiró a su hijo al suelo y comenzó a golpearle la cabeza a la víctima contra la pared y a ahorcarlo, según los documentos.

Según los oficiales que respondieron [al llamado al 911], la víctima tenía lesiones que respaldaban los hechos que describió y estaba visiblemente conmocionado por el incidente.

El padre le dijo a la policía que estaba tratando de sacar físicamente a su hijo de la casa y le dijo a la policía que era su casa y que su hijo lo empujó primero.

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 Mensajes:

La historia parece ser verdadera. Al menos, es verdad que los mormones lo enseñan. La revista LDS Living publicó el siguiente artículo sobre el tema:

Mientras viajaba de Maine a Illinois en 1838, el presidente Wilford Woodruff experimentó muchas dificultades, incluida la muerte de su esposa.

Aunque parecía que su esposa había muerto de una enfermedad desconocida después de semanas de enfermedad, el presidente Woodruff escuchó una poderosa inspiración espiritual y resucitó a su esposa de entre los muertos de la manera más notable…

El 23 de noviembre, mi esposa Phoebe fue atacada con un fuerte dolor de cabeza, que terminó en una fiebre cerebral. Ella estaba cada vez más angustiada a medida que continuamos nuestro viaje. Era una prueba terrible para una mujer viajar en una carreta por caminos en mal estado, afligida como estaba. Al mismo tiempo, nuestro hijo también estaba muy enfermo.

El 1 de diciembre fue un día difícil para mi alma. Mi esposa siguió empeorando, y por la tarde, alrededor de las 4 en punto, pareció estar golpeada por la muerte. Detuve a mi equipo y parecía que iba a dar su último suspiro en el carro. Dos de las hermanas se sentaron a su lado, para ver si podían hacer algo por ella en sus últimos momentos (este y los siguientes énfasis del traductor).

Me paré en el suelo, en profunda aflicción, y medité. Clamé al Señor y oré para que viviera y no me fuera quitada. Reclamé las promesas que el Señor me había hecho a través de los profetas y patriarcas, y pronto su espíritu revivió, y conduje una corta distancia hasta una posada; la metí en una habitación y trabajé con ella y su bebé toda la noche, orándole al Señor para que le preservara la vida.

Por la mañana, las circunstancias fueron tales que tuve la necesidad de sacar a mi esposa de la posada, ya que había tanto ruido y confusión en el lugar que ella no pudo soportarlo. La llevé a su cama en el carro y manejé dos millas, cuando me apeé en una casa y llevé a mi esposa y su cama a ella, con la determinación de permanecer allí hasta que recuperara su salud o falleciera. Esto fue el domingo 2 de diciembre por la mañana.

Después de llevar a mi esposa y sus cosas a la casa y proporcionar leña para encender el fuego, empleé mi tiempo en cuidarla. Parecía que le quedaba poco tiempo de vida…

El 3 de diciembre encontró a mi esposa muy deprimida. Pasé el día cuidando de ella y al día siguiente volví a Eaton para comprarle algunas cosas. Parecía hundirse gradualmente y por la noche su espíritu aparentemente abandonó su cuerpo y estaba muerta.

Las hermanas se reunieron alrededor de su cuerpo, llorando, mientras yo la miraba con dolor. El espíritu y el poder de Dios comenzaron a descansar sobre mí hasta que, por primera vez durante su enfermedad, la fe llenó mi alma, aunque yacía ante mí como muerta.

Tuve un poco de aceite que fue consagrado para mi unción mientras estaba en Kirtland. Lo tomé y lo consagré nuevamente ante el Señor para ungir a los enfermos. Luego, me postré ante el Señor y oré por la vida de mi compañera, y ungí su cuerpo con el aceite en el nombre del Señor. Puse mis manos sobre ella y, en el nombre de Jesucristo, reprendí al poder de la muerte y al destructor, y le ordené que se apartara de ella y que el espíritu de vida entrara en su cuerpo.

Su espíritu regresó a su cuerpo, y desde esa hora fue sanada; y todos sentimos la necesidad de alabar el nombre de Dios, confiar en él y guardar sus mandamientos.

Mientras me realizaba esta operación (como relató mi esposa después) su espíritu abandonó su cuerpo y lo vio acostado en la cama, y ​​las hermanas llorando. Ella los miró a ellos y a mí, y a su bebé, y, mientras contemplaba esta escena, dos personajes entraron en la habitación con un ataúd y le dijeron que habían venido por su cuerpo. Uno de estos mensajeros le informó que podía elegir: podía ir a descansar en el mundo de los espíritus o, con una condición, podía tener el privilegio de regresar a su tabernáculo y continuar con sus labores en la tierra. La condición era que ella sintiera que podía apoyar a su esposo y con él pasar por todas las preocupaciones, pruebas, tribulaciones y aflicciones de la vida por las que él sería llamado a pasar por causa del evangelio hasta el fin. Cuando miró la situación de su esposo y su hijo, dijo: “¡Sí, lo haré!”

En el momento en que se tomó esa decisión, el poder de la fe descansó sobre mí, y cuando se la administré, su espíritu entró en su tabernáculo y vio a los mensajeros sacar el ataúd por la puerta.

En la mañana del 6 de diciembre, el Espíritu me dijo: “¡Levántate y continúa tu camino!” y, por la misericordia de Dios, mi esposa pudo levantarse y vestirse sola y caminó hacia la carreta, y seguimos nuestro camino regocijados (“Leaves from My Journal,” Salt Lake City, 2nd Edition, 1882).

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El tema del día 

Origen de la doctrina del bautismo por los muertos (selecciones)

Johnny Stephenson y H. Michael Marquardt

… Una de las primeras mormones convertidas por William Clayton[, escriba de José Smith y miembro del Concilio de 50][en Inglaterra,] fue Ann Eastwood Booth… Ann reportó que había tenido una visión el 12 de marzo de 1840 sobre el mundo de los espíritus, la cual eventualmente llamó la atendión de Brigham Young…

[Según el historiador de la Iglesia James B. Allen,] Ann Booth “recibió una visión maravillosa que antecedió la introducción de la doctrina del bautismo por los muertos”…

Los siguientes son extractos de la visión de Ann:

Al llegar a la puerta de la prisión superior, vi a uno de los 12 apóstoles del Cordero quien había sido martirizado en América, parado en la puerta de la prisión sosteniendo una llave en su mano con la cual abrió la puerta y entró y yo lo seguí…

El apóstol entonces comenzó a predicar el bautismo de arrepentimiento para el perdón de los pecados, y el don del Espíritu Santo por la imposición de manos cuando los cientos de prisioneros dieron un grito con una alta voz, diciendo gloria a Dios por siempre y siempre…

El apóstol entonces llamó a John Wesley por nombre, quien salió adelante rápidamente y ambos entraron al agua y el apóstol lo bautizó y saliendo del agua le impuso las manos por el don del Espíritu Santo, al mismo tiempo que lo ordenó al sacerdocio de Aarón.

El apóstol entonces se retiró al lugar donde estaba al principio, y John Wesley entonces procedió a bautizar a un hombre de nombre Kilbham y a John Madison y a William Scott y a John Tongue, quienes eran predicadores metodistas con quienes yo había estado familiarizada personalmente… y luego de que bautizó a todos los prisioneros, los cuales llegaban a los cientos, luego de que fueron todos bautizados, el apóstol impuso sus manos sobre todos ellos y los confirmó.

Ann indicó que no había oído de la muerte de David Patten antes de su visión…

Wilford Woodruff había escrito en su diario:

El élder David W. Patten… fue martirizado en Misuri en 1838 por la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo. Él fue el primer mártir del cuórum de los Doce Apóstoles de la La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días escogido para eregir el reino de DIOS y preparar la venida de Cristo…

En enero de 1836, en Kirtland, Ohio, José Smith reportó otra visión de la vida venidera, en la que vio:

Al padre Adán, y a Abraham y a Miguel y a mi padre y a mi madre, a mi hermano Alvil, quien desde hacía mucho había estado dormido [fallecido] y me maravillé cómo era que él podía obtener una herencia del reino, siendo que había partido de esta vida antes de que el Señor hubiera puesto su mano en la obra de recoger a Israel por segunda vez y que no había sido bautizado por la remisión de pecados.

Smith entonces proclamó una solución para este dilema:

Todos los que han muerto sin un conocimiento de su evangelio, quienes lo habrían recibido, si se les hubiera permitido continuar, serán herederos del reino celestial de Dios. También todos quienes mueran de aquí en adelante sin conocimiento de él, quienes lo hubieran recibido con todo su corazón, serán herederos de ese reino, porque yo el Señor juzgaré a todos los hombres de acuerdo a sus ogras según el deseo de sus corazones…

En cuanto a la Iglesia y a Smith les concerniera, esto concluía el asunto. Pero la cuestión del bautismo quedaba sin resolver. La visión de Ann Booth era innovadora en el sentido que hablaba de esos prisioneros siendo bautizados y confirmados en este mundo de los espíritus, luego de que habían recibido el evangelio por uno que tenía la autoridad…

El 9 de noviembre, Heber Kimball le contó a John Taylor la noticia de la muerte y el funeral de Brunson de la que Vilate le había escrito en septiembre:

Semer Bronson se ha ido. David Patten se fue luego de él. El cuarto estaba lleno de ángeles que vinieron por ellos y se los llevaron a casa; él fue enterrado bajo [los disparos de] armas; se consideraba que la procesión que fue a la tumba tenía una milla de largo, y una ocasión más jovial de la que vio no había visto nunca como consecuencia de la gloria que José estableció.

Los comentarios de Seymour Brunson a José Smith sobre David Patten aparentemente hicieron una impresión. Además de esos reportes sobre la prédica en la prisión espiritual, Smith notó que Patton también había descrito realizar bautismos y confirmaciones sobre el espíritu de los muertos.

El 15 de diciembre de 1840, José les escribió una larga carta a los Doce en Inglaterra, mencionando que había hablado del bautismo por los muertos cuando había predicado el “sermón del funeral” de Brunson. Como era común cuando creaba doctrinas nuevas, citó la Biblia:

San Pablo nos anima a probar la doctrina de la resurrección de la misma, y dice “porque, qué harán quienes se bautizan por los muertos”, etc., etc. Yo primero mencioné la doctrina en público mientras predicaba el sermón del funeral del Hno. Seymour Brunson, y desde entonces he dado instrucciones generales a la Iglesia sobre el tema. Los santos tienen el privilegio de ser bautizados por sus parientes que están muertos, quienes ellos creen que habrían recibido el evangelio si hubieran tenido el privilegio de oírlo, y quienes han reibido el evangelio en el espíritu por medio de quienes han sido comisionados para predicarlo mientras están en la prisión.

El primer bautismo por los muertos se realizó en septiembre de 1840…

La visión de Ann Booth pudo haber influenciado a José Smith al hablar de algunas de estas cuestiones [el bautismo por los muertos] en el funeral, tales como la noción de que los espíritus pueden ser bautizados en el mundo de los espíritus. Meditando sobre el pasaje tan ambiguo sobre el bautismo por los muertos en Corintios 15:29, la conclusión de Smith era que la ordenanza del bautism por agua era requerido por quienes había muerto sin el evangelio (como su hermano Alvil) y que pueden recibir la ordenanza de salvación vicariamente por medio de la inmersión de alguien en la mortalidad…

[En esta época las mujeres podían bautizarse por los hombres, tal como la viuda Jane Neyman, quien se bautizó por su hijo Cyrus; y los hombres podían bautizarse por las mujeres. Lo cual tiene sentido. No entiendo por qué es necesario que la gente solo se pueda bautizar por alguien de su mismo sexo cuando es algo simbólico y representativo de todos modos.

El bautismo por los muertos se convirtió en algo tan común, que, según Vilate Kimball,] las aguas han sido constantemente molestadas. Durante la conferencia había a veces entre ocho a diez élderes en el río en cualquier momento bautizando”.

Los bautismos por los muertos continuaron por casi dos años antes de que Smith estableciera parámetros más rigurosos de cómo realizarlos. Pero incluso en estas instrucciones nuevas… José todavía no prohibió que los hombres se bautizaran por mujeres y las mujeres por hombres…

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Cómo al revelación del bautismo por los Muertos fue recibida y revelada a la Iglesia

https://www.ldsliving.com/How-the-Revelation-of-Baptisms-for-the-Dead-Was-Received-and-Revealed-to-the-Church/s/91384

… Después de establecer que el Señor venció a todos los enemigos, incluida la muerte, Pablo agregó: “Pero luego que todas las cosas le estén sujetas, entonces también el Hijo mismo se sujetará al que le sujetó a él todas las cosas [el Padre], para que Dios sea todo en todos.  De otro modo, ¿qué harán los que se bautizan por los muertos, si en ninguna manera los muertos resucitan? ¿Por qué, pues, se bautizan por los muertos? (1 Corintios 15: 28-29). El versículo 29 ha dado lugar a una gran cantidad de interpretaciones por parte de eruditos bíblicos de diversas religiones. Muchos consideran que el significado original del pasaje es, en el mejor de los casos, “difícil” o “poco claro”. Un comentarista declaró que Pablo aquí “alude a una práctica de la comunidad de Corinto como evidencia de la fe cristiana en la resurrección de los muertos. Parece que en Corinto algunos cristianos se bautizarían en nombre de sus parientes y amigos no cristianos fallecidos, con la esperanza de que este bautismo vicario les asegurara una participación en la redención de Cristo ”.

[Aquí el escritor admite que esta escritura no es clara y que se presta a la interpretación, y la explicación acerca de las sectas cristianas que practicaban el bautismo por los muertos es decente, aunque no aclara que los comentaristas que lo interpretaban de esta manera (y no es un comentarista, es prácticamente el consenso de todos los comentaristas bíblicos) pensaban que quienes practicaban el bautismo por los muertos eran herejes].

De hecho, una sorprendente cantidad de evidencia sugiere que la doctrina de la salvación de los muertos era conocida y comprendida por las comunidades cristianas antiguas. Los primeros comentarios sobre la declaración de Hebreos de que “sin nosotros no deberían perfeccionarse” (Hebreos 11:40) sostiene que el pasaje se refiere a los santos del Antiguo Testamento que estaban atrapados en el Hades esperando la ayuda de sus homólogos del Nuevo Testamento y que Cristo sostenía las llaves que “abrirían las puertas del mundo inferior a las almas fieles allí”. Es significativo que en su obra Diálogo con Trifón, Justino Mártir citó un apócrifo que, según él, había sido eliminado del libro de Jeremías, pero que todavía se encontraba en algunas copias del texto de la sinagoga: “El Señor Dios se acordó de su pueblo muerto de Israel que yacía en los sepulcros; y descendió para predicarles su propia salvación”. Ireneo también enseñó: “El Señor descendió a las partes debajo de la tierra, anunciándoles también las buenas nuevas de su venida, habiendo remisión de pecados para los que creen en él”.

[Primero que nada, ninguna de estas referencias citadas menciona el bautismo, por lo que vincular la prédica a los muertos en el Hades con el bautismo es incorrecto. El que la Iglesia mormona piense que es requisito para los muertos bautizarse para entrar al reino de Dios no quiere decir que esa haya sido la interpretación en la época de Pablo. Además, el artículo menciona a los padres de la Iglesia Justino Mártir e Ireneo (ninguno de los cuales habla del bautismo por los muertos), pero uno de sus contemporáneos, Tertuliano, quien sí lo hace, admite que no sabía a qué se refería Pablo al mencionarles esta ceremonia a los corintios, ya que para su época (Tertuliano nació en el año 155) la ceremonia había dejado de practicarse hacía años. Según él, esta obviamente no era una práctica muy común, o habría quedado alguna evidencia de esta cien años más tarde. El que tengamos tan poca información al respecto demuestra además que Pablo no fue quien inició ni predicó esta práctica, porque, de haberlo hecho, tendríamos algo más de conocimiento sobre el tema. Lo más probable, arguye Tertuliano, es que esta ceremonia fue algo típico solo de los corintios (y más tarde los gnósticos y marcionitas, ramas consideradas “herejes” por el resto de la cristiandad durante esa época), probablemente influenciada por los rituales de Apolo (Taylor, ¿N H. “Baptism for the Dead (1 Cor. 15:29)?” Neotestamentica, vol. 36, no. 1/2, 2002, pp. 111–120. www.jstor.org/stable/43049114). Los griegos realizaban bautismos vicarios por los muertos para ayudarlos a llegar a su morada final, lo que incluía el poner una moneda en la boca del muerto para pagarle a Caronte, el barquero que llevaba a las almas de la gente del mundo de los vivos al de los muertos.

El sitio de Fairmormon justifica la práctica del bautismo por los muertos diciendo que los cristianos tempranos lo practicaban hasta que fue prohibido en el siglo cuarto, lo cual es evidencia de la apostasía. Pero los únicos cristianos tempranos de lo que tenemos alguna información que practicaban esta ordenanza eran los corintios y los marcionitas, quienes, como ya mencioné, fueron condenados por los padres tempranos de la Iglesia por hacer cosas como esta. No hay evidencia de que ninguna otra secta cristiana hubiera practicado esto, y el mismo artículo de Fairmormon parece confirmarlo cuando uno lo lee detenidamente. El artículo entonces cita a un montón de eruditos bíblicos que hablan de la posible interpretación de 1 Corintios 15:29, pero ninguno asegura que Pablo haya enseñado esto, o que ninguna secta fuera de los corintios o los marcionitas lo practicaran, y, como mucho, dicen que Pablo toleró que los corintios practicaran esto porque no hacía ningún daño. Al hacer su pregunta a los corintios, dicen estos eruditos, lo que estaba haciendo era una pregunta retórica para demostrar su argumento: “Si algunos de ustedes creen que hay que bautizar a los muertos, ¿por qué lo hacen si no piensan que los muertos van a resucitar?” En otras palabras, no está diciendo que el bautismo por los muertos sea necesario, sino que está usando una práctica típica de este pequeño grupo cristiano como ejemplo para demostrar algo que surge como consecuencia. Es como si yo les preguntara a mis alumnos, “Ustedes miran Disney+. ¿No es prueba eso de que la televisión existe?” No estoy diciendo que Disney+ sea un requerimiento para que la televisión exista. No les estoy diciendo que Disney+ es el canal verdadero ni que sea algo que deben mirar. Simplemente estoy usando algo con lo que están familiarizados y que no hace ningún daño, por lo que no requiere corrección de mi parte, para demostrar algo que en mi opinión es obvio.

Lo que estoy queriendo decir es que el artículo de Fairmormon cita a eruditos que contradicen lo que el artículo está argumentando, solo porque esos eruditos dicen algo que más o menos tiene algo que ver con lo que ellos están afirmando. El autor del artículo de Fairmormon pone en negrita las partes de estas citas de esos eruditos en las que quieren que nos enfoquemos, pero cuando leemos las citas enteras, no dicen lo que ellos quieren que digan. Por ejemplo, en una cita larga de un tal Charles Kingsley Barrett, el artículo enfatiza las oraciones “Ellos son bautizados por los muertos”; “La perspectiva más común es que Pablo se está refiriendo a algún bautismo vicario, en el que un cristiano recibe un bautismo a favor de alguien más, tal vez un amigo o un pariente, quien había muerto sin el bautismo”; “es más probable que Pablo no hubiera mencionado una práctica que él hubiera pensado que estaba en error sin condenarla” y “la idea del bautismo vicario (que es la más naturalmente sugerida en las palabras usadas)”. Todas esas citas concuerdan con la práctica y la interpretación mormona del bautismo por los muertos, y el lector que se enfoca solo en las partes en negritas quedará sumamente impresionado. Pero si lee la cita entera, tal vez quede más que nada decepcionado cuando llegue a citas tales como “cierta gente (un grupo particular, no todos los cristianos) pasaban por un bautismo cristiano en lo que aparecía ser una circunstancia muy extraña”; “Hay evidencia de tales rituales entre varios herejes… (‘Cuando un catecúmeno entre los marcionitas muere, esconden a un hombre debajo de la cama del muerto, acercándose al hombre muerto, habla con él, y le pregunta si quiere recibir el bautismo; entonces, cuando no responde, el hombre escondido debajo habla por él y dice que desea ser bautizado, así que lo bautizan en lugar de al muerto), y hay precedentes en las prácticas religiosas griegas, aunque no precedentes muy cercanos”; “[algunos piensan que si Pablo] no practicó la costumbre él mismo, al menos no le vio ningún daño, ya que él también tenía una perspectiva ex opere operato del bautismo que bordeaba en lo mágico… La inmersión de un cuerpo viviente puede asegurarle beneficios al muerto… Esto, sin embargo, no es la perspectiva de Pablo. Él no le prestaba atención cercana al bautismo… Pablo, aunque evidentemente no tomó los pasos para establecerlo como un uso cristiano normal, no necesitaba haberlo desaprobado activamente”. ¿No es curioso que el artículo de Fairmormon no haya puesto absolutamente ningún énfasis en esas otras citas de estos autores que directamente contradicen sus argumentos?

Por otra parte, la interpretación de lo que representa el bautismo en el mormonismo no es necesariamente igual a la manera interpretada en la época de los corintios. Según la lectura de Adam Clarke, el autor del famoso comentario de la Biblia que tanto influenció a José Smith, el bautismo al que se refería Pablo probablemente tenía que ver con el hecho de que el bautismo en sí es una representación de la muerte (al sumergirse a la persona en el agua) y la resurrección (al salir del agua). Según Clark, este bautismo común por la persona viva puede ser a lo que se refería Pablo: Uno se bautiza por el muerto (la persona cuando entra al agua) para luego resucitar (cuando emerge). También menciona que en la época de Jesús y poco después, ser martirizado por la Iglesia era una forma de bautismo, por lo que esos muertos, incluso si no eran bautizados, ya pasaban por la ceremonia de todos modos dando su vida.

El profesor N. H. Taylor, de la Universidad de Zululand en Africa del Sur, cita en un estudio a varios eruditos del Antiguo Testamento que argumentan que el bautismo corintio no era una ceremonia iniciática, como en el mormonismo, sino un ritual funerario, en el que el bautizarse por alguien de manera vicaria permitía que el proceso de resurrección se apresurara, o que el espíritu se desprendiera del cuerpo. Sea lo que hubiera representado en realidad es imposible saber, ya que no tenemos suficiente información, pero, como ya mencionamos, claramente esta ceremonia no era algo que practicaban todos los, o siquiera muchos, cristianos ni algo que hubieran hecho por mucho tiempo, de otro modo, la ceremonia habría sobrevivido, o al menos más información sobre la misma todavía existiría].

La visión de José Smith del reino celestial (D. y C. 137), recibida el 21 de enero de 1836, bien puede haber sido la revelación inicial de la doctrina de la salvación de los muertos. Más tarde, en la tarde del martes 8 de mayo de 1838, el profeta José respondió a una serie de preguntas sobre la fe y las prácticas de los Santos de los Últimos Días. Una de las preguntas fue: “Si la doctrina mormona es verdadera, ¿qué ha sido de todos los que murieron desde los días de los apóstoles?” Su respuesta: “Todos aquellos que no han tenido la oportunidad de escuchar el evangelio, y de ser administrados por un hombre inspirado en la carne, deben tenerla en el futuro, antes de que finalmente puedan ser juzgados”. No podemos evitar concluir que el Profeta debe haber hablado de este asunto doctrinal desde el momento de su visión de Alvin más de dos años antes, pero no hay registro de tal conversación …

[Esta es una técnica muy común utilizada por los apologistas mormones. “No tenemos evidencia de lo que queremos decir, en este caso, de que José Smith había estado enseñando esta doctrina durante mucho tiempo, pero ayudaría si lo hubiera hecho, así que supongamos que lo hizo. No tenemos evidencia de que haya ADN hebreo en Estados Unidos, pero podría haberlo, así que ahí está. No tenemos evidencia de que las planchas hayan existido alguna vez, pero podrían haber existido, así que ahí está. No hay evidencia de submarinos precolombinos, pero tal vez sí, así que ahí está. Eso no es evidencia, es especulación, y eso no es prueba de nada.

Con lo que sí estoy de acuerdo es que la muerte de Alvin podría haber influido en la aceptación de Smith de la doctrina. José quería profundamente a Alvin, y su muerte fue un shock para él, así que cuando escuchó el sueño de Ann Booth, pudo haber encontrado una manera de “salvar” a su hermano bautizándolo como mormón. Curiosamente, este artículo no menciona a Ann en absoluto.

El artículo entonces habla de la revelación en DyC 124, la cual ordena la construcción de un templo:

“Porque no hay una pila bautismal sobre la tierra en la que mis santos puedan ser bautizados por los que han muerto, porque esta ordenanza pertenece a mi casa, y no me puede ser aceptable, sino en los días de vuestra pobreza, durante los cuales no podéis edificarme una casa.

“Pero os mando a todos vosotros, mis santos, que me edifiquéis una casa; y os concedo el tiempo suficiente para que me la edifiquéis; y durante este tiempo vuestros bautismos me serán aceptables.

“Mas he aquí, vuestros bautismos por vuestros muertos no me serán aceptables al cabo de este plazo; y si no habéis hecho estas cosas para cuando termine el plazo, seréis rechazados como iglesia, junto con vuestros muertos, dice el Señor vuestro Dios.”

Esto me resulta tan caprichoso de Dios: O me hacen un templo dentro del plazo que les doy, o los voy a rechazar a todos como iglesia. La escritura no especifica un plazo determinado, por lo que es difícil saber si los santos construyeron el templo dentro de ese tiempo o no. Lo que sabemos es que esta revelación fue escrita en 1841, y cuando José murió en 1844, el templo no había sido terminado

El artículo entonces habla de las repercusiones doctrinales de esta enseñanza: al bautizar a los muertos podemos ayudar a quienes nunca oyeron del evangelio en este mundo, rompemos las cadenas de cautiverio para estas personas, etc. Lo que no entiendo, como un no cristiano mirando esto desde afuera, es qué necesidad tiene Dios de requerir que alguien pase por una ceremonia simbólica para poder salvarse. ¿Por qué no simplemente aceptar su conversión, arrepentimiento, etc., y recibirlos en el cielo? ¿Por qué Dios se pone a sí mismo estas condiciones que ni él mismo puede romper? Pero bueno, mi opinión sobre el bautismo por los muertos ha sido dejado bien en claro en otro programa, así que no necesito entrar en detalle sobre lo que yo creo.]

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