Episodio 267: Los apóstatas de la iglesia: Una crítica del libro Doctrina de Salvación

Manuel y Cynthia discuten el libro Doctrina de salvación. Las notas de Manuel están en azul.

Doctrina de Salvación, volume 3

de Joseph Fielding Smith, compilado por Bruce R. McConkie

APÓSTATAS EN EL REINO DE LOS ÚLTIMOS DÍAS. Por motivo del amor de las cosas del mundo y la influencia incitante de los poderes de las tinieblas, nosotros, (refiriéndome a la gente cristiana en general) nos hemos apartado del camino recto que conduce a la vida, del cual nuestro Señor ha dicho que son muy pocos los que lo hallan, porque aman las tinieblas más que la luz, ya que sus obras son malas…

Aquí mismo en esta ciudad (Salt Lake City), que en un tiempo efectivamente fue una ciudad de los santos, pero que ya no lo es, se puede encontrar todo género de abominación iniquidad. Las ideasteorías, las modas, e impiedad del mundo, sus pecados y prácticas inicuas se pueden bailar dentro de los límites de nuestras ciudades…

Los pecados y abominaciones mundanas de esta generación amenazan a este pueblo, el cual se halla bajo solemnes convenios de guardar los mandamientos del Señor, y muchos de nosotros estamos expuestos a ser descarriados, a menos que vigilemos cuidadosamente y nos protejamos con todo medio de que podamos disponer…

Hoy es domingo, el día de reposo, y sin embargo, en esta ciudad los teatros, cines y centros de diversión siguen operando hasta más no poder, como lo hacen en todo día de reposo durante el año, por motivo del egoísmo de los hombres y su desprecio del mandamiento del Señor de obedecer su ley y santificar su día.

[Estaba curioso a qué maldades se refería el Smith en estas citas, ya que están bastante sacadas de contexto. Un párrafo solo a veces viene de tres discursos diferentes, así que lo busqué, y el discurso tiene otras citas bastante imperdibles (https://ia800702.us.archive.org/14/items/conferencereport1916sa/conferencereport1916sa.pdf). Por ejemplo, Smith nos da otros ejemplos de las “maldades” del mundo a las que los santos están cediendo: el baile, los juegos de naipes, las risas excesivas, etc. Este capítulo va a hablar más de esas cosas más adelante, pero algo que menciona el discurso y que no se incluye aquí es su queja de los jóvenes que andan en coche tarde a la noche. Según Smith, “Yo vivo en una de las calles principales de esta ciudad y estoy perturbado, lo mismo que mis vecinos, al escuchar la risa escandalosa y las bromas procaces de los hombres y mujeres parranderos mientras manejan borrachos por nuestra calle. Y juzgo que están borrachos porque no pienso por un minuto que alguien sobrio podría comportarse de una manera tan vergonzosa como ellos lo hacen… No creo que estos que hacen eso sean santos de los últimos días, por supuesto que no lo son”.]

… El Señor nos ha mandado que seamos un pueblo de pensamientos serios, no entregándonos a la mucha risa, frivolidad y levedad, sino que consideremos meditativa y minuciosamente las cosas de su reino…

HAY CREENCIAS ABSURDAS AÚN EN LA IGLESIA. Debemos sentir un poco de conmiseración por las personas a quienes se instruye según los caprichos y locas tradiciones del mundo, cuando descu­brimos cuán tenazmente los miembros de la Iglesia se aferran a conceptos absurdos, a pesar de todo lo que está escrito.

[Lamentablemente, la carta en la que Smith escribió esto no está disponible en el internet, y no hay otra referencia a estos “conceptos absurdos”, así que solo nos queda especular. ¿Se referirá, como lo hizo su yerno, quien compiló esta colección, a la creencia entre los miembros de la Iglesia de que Brigham Young enseñó la expiación de sangre, en la que la expiación de Cristo no es suficiente para limpiar algunos pecados, por lo que la sangre del pecador debe ser derramada? McConkie negó rotundamente que Young hubiera enseñado eso, a pesar de que en privado tenemos cartas escritas de su propia mano admitiendo que sabía que sí había pasado. Además de eso, no sé a qué podría referirse Smith].

LA APOSTASÍA ATA CON CADENAS DE TINIEBLAS ESPIRITUALES. El hombre que recibe la luz de la verdad y luego se aparta, pierde la luz que tenía, y si continúa por ese camino, finalmente se verá atado con las cadenas de tinieblas espirituales. La obscuridad reemplazará a la verdad, a medida que ésta se va opacando gradualmente, hasta que pierde todo conocimiento de las cosas espirituales. Aquel que anda en la luz de la verdad, recibe más verdad hasta que es purificado en la verdad divina, la verdad que salva (énfasis en negritas mío).

[En otras palabras, si un mormón se une a otra religión, por más que sea cristiana, ha perdido toda esperanza de salvación y será atado con cadenas de tinieblas espirituales. Este es otro ejemplo de cómo los mormones de esa época no tenían ningún problema admitiendo que solo los mormones podían salvarse. Hoy son mucho más diplomáticos al enseñar esas cosas, pero todavía se enseñan. Por ejemplo, en la conferencia de 1916 en la que Smith enseñó sobre las maldades horrorosas que están infiltrando a la Iglesia, el papá del Fielding, el presidente de la Iglesia Joseph F. Smith, dijo, “Mantengo, por lo tanto, que no hay una gente que profese ser creyentes en la divina misión de Jesucristo que son más devotos, sincera y consistentemente creyentes en Cristo, que los santos de los últimos días, y que no hay una gente en todo el mundo que merezcan más el teitulo de ‘cristianos’ que los santos de los últimos días” (p. 3).]

LOS HOMBRES IMPÍOS DIFAMAN A LAS AUTORIDADES DE LA IGLESIA. Es cosa seria que miembro alguno de esta Iglesia levante su voz contra el sacerdocio o le manifieste irrespetuosidad. El Señor no los tendrá por inocentes; así lo ha prometido, y lo cumplirá.

Parece ser herencia de los impíos, de los fanáticos, de aquellos que aman la iniquidad, sentarse para juzgar y colocarse como dictadores, diciendo lo que han de hacer y lo que han de decir las autoridades de la Iglesia. Acusan a estos hermanos de todo género de iniquidad, disimulo, falsedad, e intentan ocasionar una división entre ellos y aquellos a quienes presiden. Toman para sí la prerrogativa de decir cuál será y cuál no será la doctrina de la Iglesia, cuál será y cuál no será el gobierno de la Iglesia, cuando esto nada les incumbe (énfasis en negritas mío, así como todos los énfasis en negritas de aquí en adelante).

[O sea, para criticar a los líderes hay que ser fanático. Seguirlos ciegamente no].

UN JUICIO PESA SOBRE LOS MIEMBROS DE LA IGLESIA QUE CRITICAN A LAS AUTORIDADES. Pero no es a los de esta clase que deseo referirme particularmente, sino a aquellos miembros de la Iglesia que han entrado en las aguas del bautismo y han hecho convenio ante el Señor de que observarán sus leyes y respetarán su sacerdocio, que han sido persuadidos, o que están en peligro de ser persuadidos por los anteriores.

[Aparentemente el Smith no quiere referirse a los anteriores porque esos ya están perdidos. Son demasiado inicuos y no valen la pena el aliento que gastaría hablando de ellos].

Ocasionalmente, cuando un hombre ha cometido pecados y perdido el espíritu del evangelio, él levanta su voz contra los hechos de las autoridades que presiden a la Iglesia; los impugna, los juzga y los condena. Quisiera dirigir la voz de amonestación a todos estos que son miembros de la Iglesia, y decirles que más vale que se arrepientan y se vuelvan al Señor, no sea que sus juicios desciendan sobre ellos, no sea que pierdan la fe y sean apartados de la verdad.

Es cosa grave que un hombre que sea miembro de esta Iglesia diga en su corazón o públicamente, que estos hombres que poseen las llaves del reino han pecado, cuando no han pecado, y con ello cause disensión entre sus hermanos, si está en su poder hacerlo. Los juicios del Señor le sobrevendrán. Se le hará comparecer ante el Señor, y será echado fuera y hallará su lugar entre los incrédulos; y aquellos que lo halagaron y lo impulsaron a que alzara su calcañar contra sus hermanos, se apartarán de él y lo abandonarán con su vergüenza.

[Es tan interesante que este tipo de mensajes se hayan venido compartiendo desde hace tanto tiempo. De hecho, ya en Doctrina y Convenios 121 menciona lo que cita aquí don Smith, así que estas enseñanzas vienen del mismo José. Y no se han disminuido en el presente. Por ejemplo, en el documental de 2007 de PBS Los mormones, se lo muestra a Oaks diciendo que está mal criticar a los líderes de la Iglesia, aun cuando esa crítica sea verdadera.

[Por otra parte, el manual de instrucciones para obispos y presidentes de estaca, sección 6.7.3, un concilio disciplinario, el proceso por el cual un miembro puede ser excomulgado, debe llevarse a cabo en los casos de asesinato, incesto, abuso de menores, apostasía, y en el caso de ser un depredador. Por supuesto, cuando habla de apostasía, el manual aclara, “Actuar repetidamente en clara, abierta y deliberada oposición pública a la Iglesia o sus líderes”. En otras palabras, en la mente de los que prepararon el manual de instrucciones para los líderes de la Iglesia, el asesinato y el abuso de menores está en la misma categoría que oponerse a los líderes de la Iglesia].

SABIA ORIENTACIÓN DE LAS AUTORIDADES. Deseo testificar que Dios ha llamado a estos hombres, que Él los ha nombrado, que Él les ha comunicado las revelaciones de su mente y voluntad, que ellos tienen la inspiración de su Espíritu, y que están enseñando y dirigiendo a este pueblo en la verdad. Tal es la convicción de todo Santo de los Últimos Días que con su corazón estima el evangelio.

[Y es interesante que los hombres que insisten en que debemos seguir a los mensajeros de Dios sin ningún tipo de cuestionamiento son los hombres que se llaman a sí mismos mensajeros de Dios].

¿En qué ocasión, desde la organización de la Iglesia, han enseñado cualesquiera de las autoridades, inspirados por el Espíritu del Señor, algo que fuese falso a este pueblo?

[José Smith: Habrá una guerra mundial en el siglo XIX, hay hombres que viven en la luna
Brigham Young: Expiación de Sangre, Adán Dios, negación del sacerdocio a los negros
Joseph F. Smith: Los hombres nunca llegarán al espacio]

¿En qué ocasión os han dicho que debéis hacer lo que no es recto, lo que no os hará mejores ciudadanos o mejores miembros del reino de Dios?

[Brigham Young enseñó que si algún miembro de la Iglesia atrapaba a un “gentil” robándole y lo mataba a balazos, no serían dañados por eso (Quinn, The Mormon Hierarchy: Extensions of Power, p. 247). José Smith enseñó que los esclavos debían ser buenos sirvientes de sus amos. Hinckley estuvo en contra de la enmienda de los derechos de igualdad para la mujer; sin mencionar los incontables ejemplos de mentiras: José dijo que solo tenía una esposa cuando ya la misma Iglesia admite que tuvo muchas; creó un banco que supuestamente nunca fallaría, fundado sobre cofres supuestamente llenos de oro pero que en realidad estaban llenos de arena, etc.]

Vosotros no podéis, ni puede hombre alguno, indicar con justicia la ocasión en que cualquiera de ellos haya intencionalmente declarado algo que fuese contrario a los principios de la rectitud, o que no tuviese por objeto mejorar al pueblo en todo aspecto, que no los haya edificado en su salvación, tanto temporal corno espiritualmente.

[Lo mencionado más arriba. De hecho, McConkie dijo que enseñar que Adán era Dios era algo tan hereje que llevaría a la persona inmediatamente a la condenación].

No seáis engañados por esos falsificadores, esos hombres cuyos corazones están llenos de maldad, y quienes dicen que las autoridades han pecado, cuando no han pecado, que ellos mismos son los que se encuentran en la esclavitud de la iniquidad y están tratando de destruir esta obra. En lo que concierne a esos hombres que intentan derribar y destruir, no predican lo que ellos mismos creen. No enseñan al pueblo lo que es verdadero, ni tratan de indicarles un camino mejor, por el contrario, colman de injurias la cabeza de las autoridades de los Santos de los Ultimos Días.

[Es lo que nos dicen incluso hoy, si no los líderes, definitivamente los miembros. Hablar mal de un líder de la Iglesia ni siquiera puede ser considerado e infiere la inmediata condena del crítico, quien obviamente es un agente de Satanás. O, como lo puso más sucintamente una comentadora en YouTube, una tal Viviana Montes, quien me dijo, “Que tonto eres, te burlas de Dios” en un video en el que cuestioné la validez del bautismo por los muertos. No solamente eso, tal vez la persona está criticando a los líderes porque prefiere pecar y al criticar a los líderes encuentra una excusa: es gay y quiere vivir como gay… Intenté penar en otro ejemplo pero ese es el que me han dicho como cien mil veces, así que parece ser el pecado exclusivo de los críticos de los grandes líderes mormones].

Siempre que encontréis a un hombre que pasa su tiempo ultrajando a sus vecinos, tratando de rebajar a otros, podéis dar por sentado que tal hombre no posee el Espíritu del Señor. Mas cuando un hombre trata de edificar, cuando procura indicaros una manera mejor, aun cuando se le haya engañado, podéis saber que es honrado; pero nunca es así con el hombre que intenta haceros pedazos, que intenta destruir sin ofreceros algo mejor en su lugar. Tal hombre jamás es honrado.

[Y a esto en parte lo vemos en las críticas de Oaks a los manifestantes en contra del abuso policial contra los negros estadounidenses: Rompen cosas, hacen daño, destruyen, pero no construyen nada bueno. Obviamente estos hombres no quieren escuchar lo que esos grupos críticos tienen para decir, o se darían cuenta que sí tienen algo para ofrecer, solo que no quieren escucharlos porque no les conviene].

ENSEÑAD A LOS NIÑOS A SOSTENER A LAS AUTORIDA­DES. ¿Hablamos en nuestros hogares delante de nuestros hijos y criticamos al obispo del barrio, o al presidente de la estaca o a una de las Autoridades Generales? ¿Expresamos cosas en su presencia que no deberíamos decir? ¿Ridiculizamos a los principios del evangelio? Si hacemos esto, no estamos criando a nuestros hijos en la luz y la verdad. ¿Somos culpables de estas pequeñas ofensas en el hogar, y hemos estado tratando de enseñar a nuestros hijos a que hagan algo que nosotros mismos no hacemos? Si es así, estamos fracasando en este punto.

LA MALDAD DEL PENSAMIENTO LIBERAL. (En inglés dice “La maldad de tener una mente abierta”). EL PENSAMIENTO LIBERAL PUEDE CONDUCIR A LA APOSTASÍA. Quisiera por unos momentos ofrecer un corto número de observaciones con respecto al asunto de la tolerancia y el pensamiento liberal (el tener una mente abierta). Es tanto lo que oímos en estos días acerca de ser tolerantes y de pensamientos liberales. Supongo que el mundo jamás sabrá cuántos crímenes se han cometido debido a la falsa inter­pretación y falta de comprensión de esos términosSatanás es muy liberal en sus pensamientosextremadamente liberal en tanto que pueda conseguir que la gente haga lo malo y evite la verdad. Enseñará cualquier clase de teoría, principio, o doctrina, si no concuerda con las cosas fundamentales de la vida, a saber, el evangelio de Jesucristo. Está dispuesto hasta a enseñar algunas verdades, si puede mezclar esa verdad con el error, y al enseñar el error con la verdad desviar a los hombres. Hasta tal grado llega su libertad de pensamiento, y así fue como ocurrió la apostasía en la Iglesia primitiva.

[Lo mismo que con la primera cita que leí, estaba confundido con qué se refería Smith aquí. ¿Qué crímenes fueron cometidos a causa de tener una mente abierta? Si estamos hablando de obedecer la ley, no sé a qué se está refiriendo. Si se refiere a pecados, entonces sí, puede ser, pero eso no es un crimen. Busqué el discurso que se referencia al puede página (https://archive.org/details/conferencereport1936sa/page/60/mode/2up), pero no aclara nada, solo repite que Satanás enseña que la gente no debe bautizarse, pero eso absoluta y definitivamente no es un crimen. En mi opinión, Smith es vago a propósito, porque si diera ejemplos específicos, la audiencia se daría cuenta que lo que está diciendo no tiene mucho peso, pero al decir estas cosas de esta manera, al decirnos que la tolerancia y tener una mente abierta son herramientas de Satanás que llevan a cometer crímenes, los miembros van a pensarlo dos veces antes de hacer semejante cosa. Además de eso, lo mismo que lo hizo Packer en uno de sus discursos en la conferencia, Smith confunde los diferentes usos de la palabra “tolerancia”. Obviamente para cualquier persona común significa aceptar a alguien que es diferente, darle los mismos derechos, aceptarlos en nuestra sociedad, etc. Pero no según Smith, para él…]

La tolerancia no es indulgencia. A veces pienso que se han confundido los términos. No debemos llegar a ser tan liberales en nuestros pensamientos que desecharíamos las cosas fundamentales del evangelio de Jesucristo. Supe de un hombre —y me parece que había cumplido una misión— que declaró, según lo que se me informó, que en esta edad de alumbramiento la Iglesia de Jesucristo debía apartarse de la estrecha idea de que el bautismo para la remisión de pecados en el agua es esencial para la salvación, y que deberíamos tener un concepto más amplio que ese.

Otro hombre, con opiniones similares, declaró, según me dijeron, que tenemos que cesar de creer en el Dios antropomórfico; debemos dejar de pensar en que Dios es según la forma en que el hombre es hecho. Se burló de la idea diciendo: “¿Podemos adorar a un Dios que tiene que comer, que tiene que dormir, que tiene que bañarse?”

[¿Qué tienen que ver estas cosas con ser tolerante? ¡Y aquí Smith nos dice que no debemos confundir los términos! Y me encanta cómo cita a la supuesta persona que le habló: “Supe de un hombre… me parece que había cumplido una misión… según lo que se me informó…” Eso no es una cita, es un rumor, un chisme].

El Señor es sumamente tolerante, y sin embargo, declara que estamos sujetos a la ley, y que si violamos la ley no somos justificados y debemos permanecer sucios aún. Bien podría uno tratar de destruir la ley de la gravedad, o decir que es inútil, que ya ha cumplido con su propósito y no se usa más, como decir que el bautismo no es esencial para la salvación. Yo creo en ser tolerante, pero creo que la tolerancia me enseñará a observar y guardar la ley y permanecer constantemente en ella, y no disculpar mis malos hechos diciendo que soy de pensamientos liberales (mente abierta. Nótese que hasta ahora sigue sin darnos ejemplos de los supuestos crímenes de la gente de mente abierta).

Estoy satisfecho, y sé que el reino de Dios se gobierna por una ley precisa, fija, que no se puede controvertir. No podemos cambiarla sólo porque tal vez nos volvemos modernos y decimos que somos de pensamientos liberales, como algunas personas interpretan la liberalidad de pensamiento y la tolerancia. No cambia en lo más mínimo el hecho de que, si queremos recibir el reino de Dios y entrar en su exaltación, debemos cumplir con las verdades fundamentales, las leyes sobre las cuales ese reino está establecido. Nosotros las tenemos; somos los promotores de estos principios; están a cargo nuestro.

[Hablemos de esto. Porque algunas de las cosas de las que se queja el Smith son: Los bailes, los jóvenes que se ríen mucho, los juegos de naipes, etc. Todas esas cosas están aceptadas hoy en la Iglesia, e incluso uno puede ir a bailes en la capilla, comprar discos de comediantes mormones y naipes y dados en las librerías de la Iglesia. Entonces, hablando de que cambiamos porque “nos volvemos modernos”…]

Pero válgame, el mundo entero debería venir a nosotros con un canto de gozo sempiterno, cantando sus hosannas para aceptar la verdad; pero a veces me pregunto si no estamos recalcando un poco más de lo que debíamos, el hecho de que hoy nos están recibiendo con bondad. No nos felicitemos demasiado porque encontramos muy poca oposición. Yo veo un peligro en ello; pero sigamos guardando los mandamientos del Señor con humildad y verdad, y enseñando al pueblo los principios correctos, trayéndolos a nosotros mediante nuestra manera de vivir así como por medio de nuestros preceptos.

[Hay un peligro en ser aceptados con poca oposición. ¿Qué puede estar queriendo decir con esto si no que los mormones aman ser perseguidos, que los deleita sentirse las víctimas?].

Lea la segunda parte del ensayo cliqueando aquí.

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