Ep. 203: Cambios en el templo mormón, una historia

Pesquisas Mormonas Episodio 203: Cambios en el templo mormón, una historia
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José Smith afirmó,

…Las ordenanzas que fueron instituidas en los cielos antes de la fundación del mundo, en el sacerdocio, para la salvación de los hombres, no deben alterarse ni cambiarse. Todos tienen que salvarse de acuerdo con los mismos principios.

Es con el mismo fin que Dios recoge a Su pueblo en los últimos días, para edificar una casa al Señor a fin de prepararlos para las ordenanzas e investiduras, lavamientos y unciones, etc.

Por supuesto que muchos apologistas van a tratar de justificar esta contradicción de las instrucciones de José de cualquier forma que puedan. Un sitio del MoreGoodFoundation, el sitio financiado por la iglesia que se dedica a llenar el internet con información positiva (aunque no siempre legítima o verdadera) sobre la iglesia, dice sobre el tema:

Ahora, hay un par de cosas que debemos tener en cuenta aquí.  Lo primero que hay que recordar es que, técnicamente, la investidura no es “una” ordenanza.  Es una serie de ordenanzas, unidas por una cantidad significativa de instrucciones.  El propósito de la instrucción es hacer que las ordenanzas sean más significativas, y que la instrucción puede ser (y, de hecho, ha sido) cambiada tan a menudo como sea necesario para asegurarse de que la instrucción hace lo que se supone que debe hacer; especialmente cuando los viejos símbolos o estilos de enseñanza se vuelven tan anticuados como para distraer de la experiencia general.  Insistir en que preservar la investidura requiere preservar el texto literal de la instrucción, es más bien como decir que la Santa Cena que tomé este domingo pasado es de alguna manera anulada porque los discursos de la reunión sacramental que escuché en esa fecha no son copias textuales de los discursos de la reunión sacramental que se dieron el mes pasado, o el año pasado, o hace cien años.

En segundo lugar, debemos considerar lo que realmente significa “alterar” las ordenanzas.  Esto es particularmente complicado en el caso de la investidura.  ¿Sabías que no había un texto de investidura escrito por más de 35 años?  Hasta que el templo de Saint George fue dedicado en 1877, las ceremonias de investidura se hicieron desde la memoria – y, presumimos, todas eran un poco diferentes entre sí.  A medida que el templo de Saint George se acercaba a su finalización, Brigham Young trabajó con su secretario, L. John Nuttall, para registrar la ceremonia en papel por primera vez.

Entonces, las ordenanzas del templo cambian porque pueden resultarle anticuadas y, por lo tanto, una distracción, para el ordenante. El problema es que todo el lenguaje utilizado en todas las ceremonias y ordenanzas en la iglesia son anticuadas, sin embargo, no las cambiamos. El lenguaje del Libro de Mormón puede resultar una distracción para los que no están acostumbrado a ese lenguaje antiguo, sin embargo, no se cambia. Pero, por más que el lenguaje o lo que fuera resultara una distracción, ¿por qué José dijo que las ceremonias no debían cambiarse? Pero supongamos que esto es verdad, que solo el lenguaje y ciertas cosas que son raras para los que asisten al templo cambian y no la ordenanza en sí, ¿por qué se eliminó el juramento de venganza a José Smith y la promesa de matarse si uno revela las promesas hechas en el templo? Eso no es solo una cuestión de lenguaje, es un cambio bastante esencial en la ceremonia misma. Hoy han quedado vestigios de esa promesa (como cuando uno pone la mano al lado de la cabeza, con el pulgar extendido y la otra mano en forma de copa debajo del estómago. Esta era la última parte del juramento de muerte: Uno hacía un movimiento como de cortarse la garganta con el pulgar, y al terminar la mano quedaba como se usa hoy día, y la otra mano era para que cuando uno juraba cortarse el estómago, la mano en forma de copa atraparía las entrañas).

Luego, el gramps dice que cambiar el lenguaje de la ordenanza no es cambiarla, porque, después de todo, Brigham Young cambiaba las ordenanzas todo el tiempo. Esto no es evidencia de que las ordenanzas pueden cambiarse, esto es solo evidencia de que Brigham Young era bien liberal con los cambios. El que Young haya hecho algo en contra de lo que enseñó Smith no garantiza que esté bien, solo que Young hacia lo que quería.

El sitio IRR (Institute of Religious Research) tiene un breve ensayo con los cambios del templo, y aunque su perspectiva es mucho más religiosa que la mía, todavía me parece válido. IRR dice,

La ceremonia del templo fue introducida por primera vez por José Smith en 1842. Fue presentada como algo sagrado que había venido directamente de Dios, y como tal se creía que nunca sería sujeta a cambios (Tanner, p.10). La otra cosa que se creía por los mormones fieles era que Dios protegería el contenido de la ceremonia del descubrimiento de los que no eran “dignos” o sea los que no eran mormones o los santos de los últimos días que no eran suficientemente fieles (citation needed).

Sin embargo, tras los años la ceremonia ha visto varios cambios substanciales, y el contenido de la ceremonia ha sido publicado varias veces. El intento de tal publicación no ha sido poner en ridículo las creencias tan preciosas de muchos mormones, sino poner a la luz del día ceremonias que revelan el carácter pagano y no cristiano del mormonismo. Muchas personas sinceras han ido al templo, esperando encontrar ritos sagrados con un enfoque en adorar a Dios. Más bien, han encontrado ritos copiados de rituales masónicos, con juramentos y castigos sangrientos contra los que atreven revelar lo que han visto y escuchado (si fueron antes de 1990. Nota del Don Pesquisas).

Lo que sigue es un resumen de los cambios que se han hecho. Los detalles están documentados en el libro Evolution of the Mormon Temple Ceremony 1842-1990 por Jerald y Sandra Tanner, y las páginas indicadas se refieren a este libro. Una copia del libro entero está disponible de Utah Lighthouse Ministry.

José Smith — Masón

Lo que muchas personas no saben hoy día es que poco antes de revelar los ritos del templo, José Smith se hizo masón, recibiendo los primeros tres grados de la masonería el 15 y 16 de marzo de 1842. Menos de dos meses después, él reveló la ceremonia de investidura del templo mormón. Los que reconocían la similitud entre lo masónico y los ritos mormones se quejaron amargamente que José Smith se había aprovechado de su membresía en los masones. José Smith, no pudiendo negar la gran similitud, dijo que él había restaurado los ritos a su forma pura, usando la misma lógica que empleó cuando dijo que el mormonismo era una restauración de lo que se había perdido del evangelio cristiano.

¿Cuáles son los cambios?

En breve, los cambios son mayormente cosas que han sido quitadas de la ceremonia por una razón u otra. Esto si es algo extraño, pues la idea de recibir revelación de Dios en el mormonismo implica añadir conocimiento nuevo. Por esto dicen que tienen un profeta vidente, para darles nueva información. Pero al ver las supuestas revelaciones de los profetas mormones, vemos que casi siempre es para revocar o quitar algo que Dios anteriormente ha revelado. Así paso con la revelación en 1890 y 1900 en cuanto a la poligamia. Aunque José Smith y Brigham Young, además de otros líderes mormones, dijeron que la poligamia sería una ordenanza eterna, cuando hubo gran presión del gobierno de los Estados Unidos, esta ordenanza fue “suspendida” indefinidamente.

Cuando la política de la iglesia mormona en cuanto a los negros y el sacerdocio llegó a un punto extremo de presión, y la iglesia se veía racista por su posición de no permitir que ninguna persona de color tuviera la autoridad y el poder del sacerdocio, otra vez les llegó una “revelación” quitando una restricción que supuestamente había venido directamente de Dios.

Lo mismo ha pasado con las ceremonias del templo. Lo que ha cambiado tiene que ver principalmente con lo que se ha quitado, cosas que mormones y otras personas percibieron como ofensivas y no cristianas. Lo que sigue es un resumen de los cambios más importantes. Las fechas de los cambios no son exactas, siendo que los cambios muchas veces aparecen sin notificación anterior. También, no hay una trascripción de ceremonias que cubran cada año. Lo que sí hay son descripciones o transcripciones de la ceremonia para los años 1846, 1931, 1984 y 1990.

Ceremonia de 1846-1931

Los elementos que causaron el estorbo más grande fueron las señas y sus castigos que acompañaban diferentes partes de la ceremonia. Cada participante juraba no revelar la seña que se le iba a mostrar, y consentían de que, si llegaren a revelar esa seña, se ponían de acuerdo con ser castigado.

Las señas y la descripción del castigo (Tanner, pp. 16-18)

Por ejemplo, la seña del castigo por revelar la primera señal del Sacerdocio Aarónico era poner su mano derecha, palma para abajo, en la garganta, con el dedo pulgar debajo de la oreja derecha. Entonces se decía, “Nosotros, y cada uno de nosotros, hacemos convenio y prometemos que no revelaremos ninguno de los secretos de esta, la primera señal del sacerdocio Aarónico, con su nombre, seña y castigo que lo acompaña. Si lo hacemos, estamos de acuerdo que nuestras gargantas sean cortadas de oreja a oreja y nuestras lenguas sean arrancadas por sus raíces.” Al terminar de hablar estas palabras se movía la mano derecha de un lado al otro tras la garganta en un movimiento rápido, y las manos se dejaban caer a su lado.

“La segunda señal del sacerdocio aarónico tiene un juramento similar. Cada persona se pone la mano derecha en su hombro izquierdo con el dedo pulgar extendido. Luego se jura que, si se revela este secreto, “nos ponemos de acuerdo que se nos abra el pecho, y que se arranque de nuestros cuerpos nuestros corazones y órganos vitales, y que estos sean dados a los pájaros del aire y a las bestias del campo.” Al terminar este juramento, se mueve la mano derecha por el pecho en un movimiento rápido de izquierda a derecha, luego dejándola caer a su lado.

“Luego se progresa a la primera señal del sacerdocio de Melquisedec. Otra vez se hace el juramento de no revelar el secreto y cada persona pone ambos manos en frente de su estómago diciendo, “nos ponemos de acuerdo que nuestros cuerpos sean cortados en dos por el medio y que nuestras entrañas se derramen a borbotones.” Al completar este juramento, las manos van al centro del estómago y se las mueven rápidamente del centro hacia a fuera, luego se dejan caer a su lado”.

Estos juramentos sangrientos se hacían por cada persona cada vez que pasaban por los ritos del templo. Fueron comprobados en el caso jurídico de Reed Smoot, apóstol mormón, cuando el Sr. Wallis, y la Sra. Annie Elliot testificaron respecto a esto juramentos. Para ver una copia de la transcripción de su testimonio véase las páginas 18 y 21 en Evolution … por los Tanner. Eran casi idénticas a los juramentos hechos por los masones en sus templos (p. 20).

Los cinco puntos de hermanamiento (Tanner, p. 29)

Al final de la ceremonia, el solicitante que pasaba por los ritos tenía un encuentro climático. Un velo grande separaba al solicitante de un hombre al otro lado que representaba a Dios. En el velo había cortes en la tela y marcas masónicas. El iniciante tenía que recibir el último nombre secreto mientras asumía una posición llamada “los cinco puntos de hermanamiento”. El participante y el “Señor” al otro lado del velo tenían que tocarse en cinco puntos de contacto que son (1) pie derecho con pie derecho, (2) rodilla con rodilla, (3) pecho con pecho, (4) mano izquierda en la espalda del otro, y (5) boca al oído del otro. En esta posición el “Señor” tras el velo decía al iniciante, “Este es el nombre de la señal: ‘Salud para el ombligo, medula en los huesos, fuerza en los lomos y tendones, y poder en el sacerdocio sea sobre mí y mi posteridad por todas las generaciones del tiempo y por toda la eternidad.’” Después, el iniciante repite esta seña al Señor, y, al hacerlo correctamente, es permitido pasar al otro lado del velo, lo cual significa vida eterna.

Juramento para vengar la muerte de José Smith (Tanner, p. 22)

Además de esto sé hacia también un juramento de vengar la muerte de José Smith y enseñárselo a sus hijos y sus hijos hasta la tercera y cuarta generación.

Este juramento de venganza personal fue cambiado en 1914 a una petición que Dios vengara la muerte de los profetas. [Este juramento r]ecibió atención del gobierno de los EE.UU. que lo veía casi como un acto de traición, y para el año 1937 fue eliminado por completo de la ceremonia del templo.

Poniendo en ridículo a ministros protestantes (Tanner, p. 32, 79-80)

Otra parte de la ceremonia retrataba a los ministros evangélicos como empleados de Satanás para engañar a la gente. Durante la ceremonia, un hombre, vestido de ministro, aparece en la escena. Luego entra otro hombre tomando la parte de Satanás. Satanás le ofrece al pastor dinero para que este predique su mensaje a las personas, y el pastor lo acepta.

La ceremonia de 1984

En el 1984 apareció otra copia de la ceremonia del templo y allí se notaron unos cambios en cuanto a las señas y los castigos para los que revelaren los secretos del templo. En la versión del 1984 habían quitado las palabras que describían cómo sería el castigo. Ya los que iban al templo no tenían que decir que se le iba a cortar la garganta o derramar su sangre, pero todavía se hacía la seña del castigo con las manos. O sea, sin hablar, se mostraba con las mismas señas cómo sería el castigo: cortarse la garganta, cortar y abrirse el pecho para arrancar el corazón, y cortarse el estómago para derramar las entrañas. Aun sin decir las palabras, estas muestras inquietaban a muchos, hasta poniéndolos tan incomodo que nunca volvieron al templo.

Todavía se usaban los cinco puntos de hermanamiento en la conclusión de la ceremonia, aunque había mujeres solteras a quienes les resultaba muy incómodas tener que asumir una posición tan íntima con un hombre que no conocían.

Otro elemento perturbador de la ceremonia de 1984 era un juramento de obediencia que hacían las mujeres a sus esposos. Las mujeres tenían que prometer obedecer la ley de sus esposos. Sin hacerlo, no podían tener vida eterna.

La ceremonia del 1984 todavía retrataba a los ministros evangélicos como empleados de Satanás.

La ceremonia de 1990

Los que fueron a los Templos mormones en abril de 1990 salieron con grande asombro. Los líderes de la iglesia habían introducido cambios grandes en la ceremonia del templo, quitando secciones completas de esta ceremonia.

  • Todo lo referente al pastor o ministro sectario/evangélico fue quitado de la ceremonia (p. 79-80)
  • Una lectura grande (y decían algunos muy aburrido) llamada “la lectura ante el velo” fue eliminado por completo (p. 37, 98-100).
  • Toda referencia a los castigos por revelar los secretos del templo fue eliminada, y las señas de como sería el castigo también fueron quitadas por completo (p. 89-90, 93)
  • Los cinco puntos de hermanar ya no se usan en el velo. Ahora solo se pone la mano izquierda en el hombro derecho de la otra persona (p. 96, 103)

Para muchas personas estos cambios mejoran mucho la ceremonia, pues quitan algunas cosas de apariencia pagana que inquietaban a los que participaban en las ceremonias. Pero también fomentan dudas en las mentes de los que creían que las ceremonias del templo fueron dadas directamente de Dios por revelación al profeta José Smith. ¿Vaya Dios a cambiar su revelación por causa de opinión público?

Tal vez lo más inquietante es el contenido general de la ceremonia y su propósito de hacer de los mormones dioses. ¿De donde originó todo esto? No hay nada al parecido ni en el Antiguo ni el Nuevo Testamento. ¿Porque imita tanto a los ritos masónicos? Para muchas personas, los cambios en la ceremonia de templo indican fuertemente que el mormonismo es el invento de un hombre muy creativo y muy carismático, pero invento de todos modos. Para los que aman a Dios y quieren seguir en los pasos de Jesucristo, no hay que meterse en ritos secretos de apariencia pagana para tener la aprobación de Dios y ganar la vida eterna. Más bien, perdón de los pecados, salvación del alma y una eternidad con nuestro Padre Celestial es un regalo que recibimos por fe en Jesucristo, pues su muerte en la cruz pagó por completo la deuda de pecado que tenemos todos ante Dios.

Entonces, ¿la iglesia debería cambiar su ceremonia del templo? Por supuesto que sí, si eso es lo que quieren y aunque contradiga su propia doctrina. Después de todo, la iglesia y las supuestas revelaciones son todo un invento, así que mientras más se alejen de esas doctrinas nocivas, mejor. Personalmente, todo lo que hagan para crear más igualdad y para que la gente se sienta más cómoda, mejor. Lo que no entiendo es ese secretismo enfermo que tienen con el templo y a ese Dios que cambia constantemente.

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