Otro trol “santo de los últimos días”

Hace rato que no hago un post dedicado a un trol, y pensé que con dedicarles un video al año sería suficiente, pero hay uno que hace rato me viene molestando mal, pero mal mal, y tengo que responderle, porque me parece que personifica toda la hipocresía de algunos mormones. Y no es que todos sean iguales, pero algunos son de lo peor. O sea, si la iglesia es un hospital y esta gente es está “curando” ahí, ¿¿cómo eran antes de hacerse mormones?? (Perdón, “Santos de los últimos días”).

Wikipedia, la fuente de todo conocimiento, define “trol” como “una persona que publica mensajes provocadores, irrelevantes o fuera de tema en una comunidad en línea, como pueden ser un foro de discusión, sala de chat, comentarios de blog, o similar, con la principal intención de molestar o provocar una respuesta emocional negativa en los usuarios y lectores”. Y mi nuevo trol es la ilustración perfecta de esa definición.

Primero, en un comentario en mi video sobre el quiasmo en el Libro de Mormón, Alcides (el nombre de mi trol) sale del tema y prefiere insultarme diciendo cuán irrelevantes, ridículos (y ridículos, y ridículos) son mis videos. Al punto de que cuando en su barrio se quieren reír, ¡miran mis videos!

Primero que nada, gracias por los centavos.

Entonces, mi video los hace reír, mi video es una ridiculez, ridículos, ridiculeces sin argumentos, me enredo, no tengo argumentos y un día voy a tener que arrepentirme, una amenaza bastante típica de los apologistas del canal. En ningún momento menciona el punto del video: el quiasmo.

Ahora, no piensen que “ridículo”, “hijo de perdición” y “títere del mismo Satanás” son los peores insultos de este santo. ¡No! Ni cerca. En otro comentario en el mismo video en el que vuelve a eludir el tema, me dice

Primero, el escribir “a ver” como si fuera el verbo “haber” es un crimen de por sí. Pero le demos el beneficio de la duda y nos enfoquemos en sus palabras. Primero, el video es sobre el quiasmo, no sobre el testimonio de David Whitmer, lo cual es completamente irrelevante. Pero, después de darme un argumento irrelevante y patético de pobre, me dice que lo que digo son “Palabrerías estúpidas”. No sé por qué “palabrerías” debe tener mayúsculas, pero de nuevo, nos enfoquemos en sus palabras.

Entonces, no tengo argumentos, mis palabras son ridículas y estúpidas (¿notaron cómo va subiendo el tono?), y por si quedara alguna duda, lo vuelve a repetir:

pero ahora agrega que además soy un excomulgado resentido. Ignoremos el hecho de que en realidad yo renuncié a la iglesia y tengo los documentos para demostrarlo, ¿qué gana esta persona diciendo algo que es demostrablemente falso? Si le demuestro que lo que dijo es incorrecto, ¿piensan que va a hacer lo correcto y disculparse? Lo dudo mucho. La humildad, después de todo, no es una característica de personas que dicen ser los únicos que tienen la verdad absoluta y que el resto de las religiones son una abominación. Cuando uno empieza con semejante base, la humildad se puede ir al carajo.

Y a esta altura la conversación es casi un debate racional, que podría haberse convertido en algo constructivo, pero en cuanto le respondía algo, Alcides me contestaba con otro argumento patético y con otro insulto. En este caso es uno nuevo: idiota.

Más adelante, en una conversación que estaba teniendo con alguien más, Alcides se metió para agregar sus grandes éxitos:

Me conmueve que piense que estoy a la par con Satanás, pero lamentablemente solo soy un principiante en lo que se refiere a las artes macabras. Más que nada porque no creo en nada de eso. Pero bueno, continuemos.

Cuando le reproché que los mormones (perdón, “santos de los últimos días”) no deberían hablar así, me dijo que no era mormón, a pesar de que antes me había dicho que en su barrio se juntan a mirar mis videos y de que sabe bastante de la historia de la iglesia. Según Alcides,

Hay varias cosas que desenredar de este comentario. Primero, Alcides dice que no es mormón y por eso puede insultarme. Dice que va a la iglesia, que su hija fue sanada “milagrosamente” por los misioneros de su misteriosa enfermedad, y que son la mejor gente que conoce. Entonces, ¿por qué no se hace miembro? Si los mormones son lo más grande que hay y tienen poderes mágicos, ¿por qué no se les une? Simple: Porque lo hizo y ahora lo niega para poder actuar como una bestia en el internet sin hacer quedar mal a la iglesia. En realidad no es una estrategia muy rebuscada, muchísimos mormones lo hacen y piensan que es efectiva, aunque en cada caso es fácil reconocer que son miembros de la iglesia. Porque, encima de todo, ninguno de estos mormones tienen la suficiente inteligencia como para esconder sus nombres. Por ejemplo, en el caso de Alcides, si uno va a su Facebook y busca “Alcides Dure”, el primer resultado es de alguien llamado “Alcides Dure (Alcides Dure)”, por si le queda alguna duda a alguien de que él es quien realmente dice ser. Y la foto de perfil es la misma, así que más fácil aun. Y una vez que uno va a su Facebook, puede ver a qué grupos pertenece, y está en más de 20 grupos asociados con la iglesia.

Es tan fácil que hasta casi me da lástima.

Pero, revisando los comentarios de Alcides en mi canal, vi que me escribió desde otra cuenta (con el mismo nombre) en la que me agradece por dar a conocer las mentiras del supuesto ex mormón Luis Diaz, y lo llama servidor de satanas (con minúscula), drogado, alcoholisado (con “s”), mentiroso, cinico (una vez con “c” y una con “s”), weon (“chileno” por “huevón”), y “arrastrando las cadenas del infierno”. ¡Qué lenguaje tan apocalíptico del de Alcides! Si no fuera por los otros insultos tan poco originales y por los horrores de ortografía, sería casi poético.

Ah, y da risa. Por supuesto. Todo lo que no es como lo que este cree, da risa.

Para concluir, los dejo con una colección de otros insultos del santo este, ¡a ver si les mejora el lunes!

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