Transcripción de la grabación de Joseph L. Bishop

Joseph L. Bishop fue acusado recientemente de abusar sexualmente de al menos dos misioneras mientras él era el presidente del Centro de Capacitación Misional de Provo en 1984. Esta transcripción no es completa, ya que la grabación dura casi tres horas y muchas partes son repetitivas o no se entienden. Pero la transcripción tal como está presentada aquí, cubre todos los puntos discutidos en la conversación.

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Entrevistadora: … Dos presidencias de misión.

Joseph Bishop: Tres[…] Bueno, en una era presidente en funciones […]

Entrevistadora: ¿Dónde crec ió?

Joseph Bishop: Delta, Utah.

Entrevistadora: ¿Dónde está eso?

Joseph Bishop: En el centro del estado […]

¿Cuántos hermanos tiene?

Joseph Bishop: Ninguno. Tengo una hermana que falleció cuando yo tenía dos años y ella tenía cuatro.

Entrevistadora: Hermana murió a los cuatro. ¿Estaba enferma?

Joseph Bishop: Escarlatina.

Entrevistadora: Eso es terrible. Eso debe haber sido horrible.

Joseph Bishop: Tenía dos años, no recuerdo nada.

Entrevistadora: Sí, pero aún así. ¡Rayos! Bien, ¿y a dónde fue a la escuela?

Joseph Bishop: Delta High School […] Branch Agricultural College en Cedar, que ahora es Southern Utah State University […]

Entrevistadora: Bien, ¿y dónde sirvió su misión?

Joseph Bishop: Argentina […] Serví allí como un joven en la Misión Argentina, solo había una Misión Argentina.

Entrevistadora: ¿Qué edad tenía? ¿19?

Joseph Bishop: No, tenía 20 años, creo que tenía 21 años. En aquel entonces el conflicto coreano … Eres demasiado joven. Había un conflicto coreano en los tiempos en que los jóvenes no podían ir a las misiones, primero tenían que servir en el ejército. O bien, únete a la reserva e ingresa a la universidad. Elegí eso. Eso fue tres años cuando […] ¿Puedo hacerte un par de preguntas?

Entrevistadora: Oh, sí, absolutamente.

Joseph Bishop: He tenido algunas experiencias increíbles, altamente espirituales, de las que no hablo todo el tiempo, por razones obvias […] Hay algunas cosas que creo que podrían ayudar a los presidentes de misión que están luchando. Estaría feliz de hablar de todo eso. He tenido tantas de esas cosas, esta podría ser una larga entrevista […] No entiendas mal. Solo quiero asegurarme de que, como está escrito, no suene como “Yo tuve estas experiencias y tú no”. […] Quiero que quede claro que conozco la mano del Señor en mi vida, desde hace mucho tiempo. Mi bendición patriarcal es muy específica, numerosas cosas que se han cumplido todas […]

Entrevistadora: ¿Ha pensado en escribir un libro?

Joseph Bishop: He escrito tres libros. La paz sea para tu alma […] Mi primer libro fue Haciendo un misionero, que escribí después de mi experiencia como presidente de la Misión Buenos Aires Norte […] Publicado por Bookcraft […] Treinta formas de disfrutar, no, ahora he olvidado mi título […] Treinta formas de amar tu misión […] Covenant llamó y dijo, con los nuevos jóvenes saliendo, lo querían un poco más ligero y entonces escribí un nuevo libro que está por ahí.

Entrevistadora: ¿Y quién hizo la paz con tu alma?

Joseph Bishop: Yo lo hice. Eso fue después de la muerte de mi esposa […] Mi primera esposa […] Eso fue hace 12 años.

Entrevistadora: Oh, vaya. ¿Pero se ha vuelto a casar?

Joseph Bishop: Sí.

Entrevistadora: ¿Su esposa estaba enferma?

Joseph Bishop: Mi esposa estaba viva durante el primer libro […] El segundo libro que escribí fue por su muerte. Era un libro de imágenes para tratar de ayudar a los que están en duelo. Pasando por el proceso.

Entrevistadora: […] Entonces, ¿quién es su esposa ahora?

Joseph Bishop: Estoy divorciado, pero nos vamos a volver a casar […] Ella era la que iba a traer aquí.

Entrevistadora: Oh, me hubiera encantado haberla conocido.

Joseph Bishop: A ella le hubiera encantado conocerte. Me casé con ella porque fui al templo con ella. Para resumir, tuve una experiencia en el templo de que me iba a casar con ella. Sabía que estaba luchando. Ella ha tenido todo tipo de problemas, esposo díscolo …

Entrevistadora: ¿Como un tipo de esposo infiel? Tuve uno de esos […] Están por todas partes.

Joseph Bishop: Sí. Entonces, hubo un divorcio. Ella se divorció de mí hace unos seis meses. Ella terminó aquí, ella tiene una gran familia aquí. Terminé aquí, por diferentes razones, y desde entonces nos hemos reunido y estamos planeando casarnos.

Entrevistadora: ¿Cuándo se casan?

Joseph Bishop: Aún no hemos establecido una fecha. Dentro del próximo… No quiero todo eso allí.

Entrevistadora: No, no, está bien … [Su primera esposa,] ¿fue su esposa durante la misión Buenos Aires Norte?

Joseph Bishop: Sí. Sí.

Entrevistadora: Bueno, entonces, ¿ella también habría estado en el CEM?

Joseph Bishop: Sí. Ella solo murió hace 12 años […] Y cantó en el coro del tabernáculo durante muchos, 20 años.

Entrevistadora: Wow, ¿entonces estuvo en Salt Lake por un largo tiempo?

Joseph Bishop: De ida y venida. Cinco misiones.

Entrevistadora: Entonces… está bien, información general […] ¿Cuál es su nivel de formación?

Joseph Bishop: […] Título de Asociado en Artes en Southern Utah State University. Licenciatura y maestría en BYU

Entrevistadora: ¿De qué?

Joseph Bishop: Español, me especialicé en español, con un título menor en francés […] Doctorado en Claremont.

Entrevistadora: ¿Dónde está Claremont?

Joseph Bishop: Claremont. Está en Claremont, California.

Entrevistadora: ¿De qué?

Joseph Bishop: Educación. No es un Doctorado en Educación, es un doctorado en Filosofía.

Entrevistadora: Sí. Doctor Bishop.

Joseph Bishop: Soy él.

Entrevistadora: Hola, Dr. Bishop. Eso es genial. Me alegro por usted.

Joseph Bishop: Me alegro por moi.

Entrevistadora: ¿Cuándo terminó su doctorado?

Joseph Bishop: Oh, ¿vas a pedir fechas? Permíteme prolocar eso con, ahora tengo 85 años, pronto a cumplir 86. Mi memoria es … Vamos a ver. Probablemente terminé con mi título alrededor del ’75.

Entrevistadora: Todavía casado con …

Joseph Bishop: Sí.

Entrevistadora: Okay.

Joseph Bishop: Estuvimos casados ​​casi 46 años […] Luego tuvo la audacia de morir.

Entrevistadora: Ella simplemente pateó el cubo.

Joseph Bishop: Así nomás. Ni me preguntó.

Entrevistadora: Qué atrevida. ¿Ella no pidió permiso?

Joseph Bishop: Nada.

Entrevistadora: Pobre. ¿Cuál fue su primer llamamiento en la iglesia? ¿Nunca fue un obispo Bishop? (en inglés, “Bishop” significa “obispo”) (Risas) ¿En serio? ¿Puedo escribir eso? ¿Obispo Bishop?

Joseph Bishop: Por supuesto.

Entrevistadora: De acuerdo, obispo Bishop. Sabe, creo que podría necesitar un artículo completo solo para usted.

Joseph Bishop: Cuando era joven, tuve mi Bendición Patriarcal cuando tenía 16, 17 […] Uno de los viejos, grandes hombres. Mi bendición decía […] “Estudia el Evangelio porque serás llamado a predicar el Evangelio, no solo en el Wasatch Front (Utah), sino en las naciones del mundo”. Ahora, recuerda, esa vez, más tarde, no pude ir a una misión porque no permitían que los hombres, los jóvenes, fueran a misiones […] Entonces, estaba en la reserva de la Fuerza Aérea y quería ser piloto de combate. El proceso era que ibas a la escuela y firmabas un contrato con el Ejército, con la Fuerza Aérea. Luego, después de los tres años de la universidad, ibas a un campamento de verano. Fui a la base de la Fuerza Aérea en Las Vegas, Nellis. Luego, al año siguiente, terminas tus estudios, tu universidad. Obtienes un título en lo que sea, y luego te inscribes en cuatro, bueno, ya te inscribiste, por cuatro años más en la Fuerza Aérea. En ese momento, estaba comprometido para casarme con otra chica que conocí en la universidad […]. Ella fue a BYU. Bueno, ella era dos años menor que yo. Mi madre había puesto mi … Vas a disfrutar de esto porque yo lo disfruto […] Mi madre puso en mi maleta el Libro de Mormón y mi Bendición Patriarcal. Una noche abrí el Libro de Mormón, mi Bendición Patriarcal se cayó, fue cuando leí que iba a ir a una misión. Esa noche, en mis oraciones, dije: “Está bien, sé que no voy a poder ir a una misión”. Por mi situación. Tenía tres años en la universidad, entonces tenía, qué, 19, 20, 21, probablemente, y me comprometí. Contrato con la Fuerza Aérea por otros cuatro años después de pasar ese año. Para entonces, probablemente tenía hijos […] Entonces, hablé con el Señor, le dije que estaba bien. Aproximadamente una semana más tarde, Eisenhower, que en ese momento era presidente, […] redujo el presupuesto de la Fuerza Aérea y los cadetes allí en Nellis se desvanecieron a causa del recorte en el presupuesto […] Me cortaron […]

Luego, una semana después recibí una carta del ejército con mi aviso de inducción. Tenía que ir a Fort Ord, en Salt Lake, y pasar por un examen médico y lo que fuera. Entonces estaría en el ejército, en la infantería. Fuimos hasta allá El joven que hizo la evaluación médica obviamente acababa de salir de la escuela de medicina, tratando de comenzar una práctica. Me habían cortado por una razón frívola. Tengo un, tengo un, ¿cómo se llama? Es una pequeña protuberancia de costilla, una costilla extra. No recuerdo el nombre médico […] Bueno, tenían que tener algo que decir. Pasé cinco exámenes físicos de vuelo, así que fue … Así que tuve mi, por alguna razón estoy tomando mi radiografía de eso conmigo. Había una pequeña cosa en el formulario que decía: “¿Alguna vez ha sido descalificado para un servicio activo o inactivo?” Sí, marqué sí por eso, pensé, tal vez la reserva de la Fuerza Aérea podría considerarse un deber inactivo, porque había firmado un contrato, me habían contratado […] Así que acorté la costilla y él dijo: “Está bien, te voy a marcar como 4F”. Lo que significaba que no estaba calificado, físicamente, para servir […] Luego vino a verme y me dio su tarjeta. “Te sacaré esa costilla”. Luego sanarás y dentro de un mes o dos, irás al servicio “[…] Le dije: “Si me pones 4F, es probable que no me vuelvas a ver”. Me estaba riendo de eso, “Sí, lo haré. 4F.”

Fui a casa a mi obispo, quien … Costilla cervical es la palabra que estoy buscando.

Acudí a mi obispo y le dije: “Ahora puedo servir una misión”. En aquel entonces, los obispos no estaban al tanto de la edad de los jóvenes como lo hacen hoy. Él dijo: “¿Tienes edad suficiente para ir a una misión?” Sí, tuve tres años de universidad. “Pues bien…” Dos meses, casi hasta el día, en que hablé con el señor, llamé a mi esposa, a mi esposa … Mi novia me devolvió el anillo. Ella rompió el compromiso […] Porque, simplemente no me sentía bien acerca de cuándo. No es que estuviéramos peleando. No pude decidir cuándo, así que dijo… y me devolvió el anillo. Eso fue solucionado.

Ahora ves por qué digo, y dice “naciones”. He servido una misión, dos misiones en Argentina. Yo era el agente de bienestar del área para América Central, al servicio de Guatemala, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá.

Entrevistadora: Tuvo la bendición de poder aprender español tan bien. ¿Habla como un nativo?

Joseph Bishop: No, yo no.

Entrevistadora: ¿Y en esa época? ¿Su español era bien, bien bueno?

Joseph Bishop: Mi español era bastante bueno […]

Entrevistadora: Entonces, sirvió eso después del CEM. ¿Correcto?

Joseph Bishop: Sí.

Entrevistadora: ¿Qué años sirvió su … Okay, ¿lo llamaría una misión de bienestar en América Central? ¿Cuál era su llamamiento?

Joseph Bishop: Un misionero con el título de Agente de Bienestar para América Central.

Entrevistadora: ¿Qué año fue eso? …

Joseph Bishop: En nuestra misión en el ’83 […] Fui presidente de Weber State […] era un instituto, en ese momento […] Mi tarea era obtener una calificación del estado para que fuera universidad, contra toda la oposición […]

La secuencia es, estuve en Weber State, llamado a ser presidente de misión [en Argentina] […] Buenos Aires Norte. Me sorprende que no sepas que esa es la mejor misión en toda la iglesia.

Entrevistadora: ¿Ah sí? ¿Quién lo hubiera pensado? Entonces fue a Weber State.

Joseph Bishop: Entonces volví.

Entrevistadora: Durante su estadía en el Instituto Weber State, ¿lo llamaron para ser presidente de misión en Argentina?

Joseph Bishop: Correcto

Entrevistadora: Okay. Usted sirvió allí desde …

Joseph Bishop: Tres años. Entonces ’79, ’80, ’81, ’82 […]

Entrevistadora: Y entonces…

Joseph Bishop: Vine a casa.

Entrevistadora: ¿En Delta?

Joseph Bishop: No En esa época mi hogar era en Salt Lake. Dejé Delta […] y no volví […]. Recibí una llamada del presidente Hinckley un día, con un llamamiento de presidente del CEM en Provo […].

Entrevistadora: Entonces, en el CEM, ¿cuántos misioneros venían … ¿Cuántos misioneros tenía en su misión, en general, en Argentina?

Joseph Bishop: Depende del mes. Fluctuaba […]

Entrevistadora: Entonces, ¿qué era un promedio?

Joseph Bishop: Alrededor de 180 […] Ahora, podría estar equivocado en mis cifras […]

Entrevistadora: ¿Recuerda a algún misionero favorito que tuviera en Argentina? No tiene que llamarlos por nombre, sino solo por historia.

Joseph Bishop: Podría ser, no voy a decir que estoy renuente, pero, nombrar uno es ofender a dos […] Permíteme referirme a ellos cuando te cuente las experiencias espirituales que sucedieron en una misión. Me referiré a ellos como “dos hermanas misioneras hicieron tal o cual cosa”. ¿Funciona así?

Entrevistadora: Claro. No necesito ningún nombre.

Joseph Bishop: Entonces, la secuencia, tenemos el CEM. [Mi primera esposa] estaba conmigo en el CCM y la Misión Argentina. Después de la misión, veamos ahora voy a … Regresé de la misión, y luego serví en el CEM. Después del CEM, yo … El presidente Monson me llamó y dijo …

Volviendo a algunos de mis … El presidente Kimball fue especial para mí porque me llamó en circunstancias especiales [del Instituto Weber State] para ser presidente de misión. Lo conocía bien […]

Cuando volví como presidente, veamos. Déjame retroceder. Cuando me convertí en presidente de Weber State, en la junta de regentes, es la junta directiva de la universidad […] Siempre hay un miembro de la iglesia, una autoridad general, en esa junta. Ese hombre se convirtió en mi primer contacto. Cuando era presidente en Weber, si tenía un problema, si tenía una pregunta sobre qué dirían los regentes sobre esto o aquello, llamaba a mi primer contacto, que era Thomas Monson. En ese entonces teníamos esa asociación.

Más tarde, Harold B. Lee, conocí a Harold B. Lee en una visita de cortesía cuando el presidente de Weber, o cualquier universidad, da la vuelta, conoces al gobernador, te encuentras con el bla, bla, bla, bla, bla . Harold B. Lee, poco después, Harold B. Lee murió.

Luego, el presidente Monson se convirtió en consejero de la Primera Presidencia y Neil Maxwell se convirtió en mi primer contacto en la junta de regentes […]

Teníamos, y tenía seguro en el servicio de la iglesia. Tuvimos el CEM, antes del CEM teníamos Buenos Aires Norte. Entonces CEM. Luego, más tarde, fui a BYU. Fui profesor allí durante diez años […]

Entrevistadora: ¿Estuvo en el CEM del ’83 al ’86?

Joseph Bishop: Ajá (afirmativo).

Entrevistadora: De acuerdo, entonces, ’83 a ’86 en el CEM, ¿y luego fue a BYU como profesor de qué?

Joseph Bishop: Yo estaba en el departamento de educación. En realidad me dieron una tarea, una tarea administrativa como Director Ejecutivo de Consorcio, de seis, creo que fue seis distritos escolares […] Mi experiencia es en estrategias de instrucción y administración […]

Entrevistadora: Bueno, ciertamente ha sido bendecido financieramente para poder hacerlo.

Joseph Bishop: He sido bendecido.

Entrevistadora: Sí, creo que el Señor provee para aquellos que le sirven. ¿O no?

Joseph Bishop: Ajá (afirmativo). Tal vez no financieramente, pero seguro proporciona. Lo cuál es otra historia … Acabo de salir del hospital hace tres días, sucedió algo milagroso allí […]

Cuando mi segunda esposa se divorció, estaba frustrada por la vida y las cosas. Ella tenía un problema real con cualquier hombre, confiando.

Entrevistadora: ¿Por qué?

Joseph Bishop: Porque, su esposo era un …

Entrevistadora: ¿Engañador?

Joseph Bishop: Sí.

Entrevistadora: ¿Eso es todo? ¿Solo un engañador?

Joseph Bishop: ¿Eso es todo?

Entrevistadora: No necesito escribir eso […] Bueno, no es información pertinente. De acuerdo, entonces ella tenía un marido infiel, ¿verdad?

Joseph Bishop: Sí.

Entrevistadora: Y, ¿le costaba confiar en cualquier hombre, o solo en los líderes del sacerdocio?

Joseph Bishop: Ella ahora confía en mí y me ama.

 

Entrevistadora: ¿Que cambió?

Joseph Bishop: El divorcio. Yo he estado allí. Tuve… Ella es una enfermera retirada, por supuesto. Ella tiene 82 años. Yo tengo 85.

Supongo que es otro de los espíritus, te dije que no había ninguno, que no íbamos a … La relación no iba a ningún lado. Dije, le dije. Luego, fuimos al templo porque ella tenía tiempo, y no sabía qué más hacer con ella […] Me casé con ella, sabiendo que ella tenía todos estos problemas. No pretendo culparla de todo, pero no hay dudas de que tuvo problemas serios. Y luchamos, luchamos, luchamos. Finalmente, un día ella, ella siguió deseando el divorcio desde el primer día. Yo dije: “Dale tiempo. Lo solucionaremos”. Ya sabes. Entonces finalmente sucedió y me fui de Saint George. Ella dejó a Saint George. Sentí que me habían golpeado con un camión porque perdí a todos mis amigos, perdí mi … Estaba en el Sumo Consejo de la estaca haciendo un proyecto sobre el trabajo misionero que era significativo para mí y que cambiaba las cosas allí.

Y esto sucedió. Ella también me salvó la vida, por cierto. Tuve un dolor y dije, “Ok, enfermera, ¿qué es este dolor?” Ella me dijo: “Dame la mano”. Le di la mano, estaba húmeda. Ella me levantó, buscó en su bolso, sacó una aspirina, “Mastica esto, ven conmigo, siéntate aquí”. Me llevó al hospital. No me dejaron salir del hospital, me internaron de inmediato. Tuve cirugía a corazón abierto, bypass cuádruple. Él me salvó la vida.

Así que ahí estamos, unos años más tarde y ella quiere divorciarse de mí así que … Ahora tengo fondos limitados porque estalló la burbuja, perdí una casa que valía más de un millón de dólares, pensé … y el dinero para [censurado] terminó en la cárcel, quien fue uno de mis misioneros, me lastimó los sentimientos [… ]

El divorcio ocurrió y luego vino aquí cuando yo vine aquí, pero vine aquí porque tenía un hijo aquí, ella vino aquí por su familia, pero no íbamos a reunirnos …

Así que vine aquí y encontré que es un pequeño complejo turístico para adultos. Los ancianos van allí […] Me gusta mucho, no porque haya, hay una piscina grande, y hay dos piscinas, hay golf, y yo no juego golf, hay pickleball, y yo no juego pickleball, hay todas estas cosas, pero la gente es muy amistosa . Eso es lo que me gusta de eso. Y hay un restaurante allí y la oficina de correos, y es como una pequeña comunidad.

Entrevistadora: Como un pueblito.

Joseph Bishop: Así es. Y es lindo. Así que vine a la ciudad y dije que tenía que buscar un cardiólogo. Mi hijo, que es un médico aquí, lo llamé y me dijo, este de aquí fue a verlo y ahora dejé a mi cardiólogo durante todo el …

Entrevistadora: ¿El de St. George?

Joseph Bishop: Sí. El cirujano torácico que me operó fue, eh, él me cortó la arteria del corazón y la suturó. Entonces, justo después de la operación, estaba en serios problemas. Fue el cardiólogo quien me salvó la vida entonces. Mi bendición dice que mi vida estará protegida hasta que mi misión haya terminado. Pero no sé cuál es mi misión […]

Entonces, hay una razón por la que no estuvo aquí hoy, no he podido hablar sobre eso ya que nunca se sintió cómoda […]

Así que he estado aquí solo, y ella llamó y nos juntamos y se disculpó, y ha estado pensando en cómo hizo esta mujer completamente nueva de ella misma, estaba mirando lo que tenía que hacer y no lo que yo necesitaba hacer porque, necesitas hacer esto, debes hacer eso […]

Y ella ha sido una adulta. Entonces el doctor, fui al médico y le dije que habían pasado diez años […] y creo que tienes un problema en las válvulas. Así que necesito investigar eso, así que tuvimos una resonancia magnética y todo tipo de cosas que hacer, pero no es nada, no funciona, y aún no es tan serio, entonces, ya sabes. Estoy buscando, tengo cinco años más, eso me hace 90. Estoy feliz, ¿no crees?

Entrevistadora: ¿Hasta los 90?

Joseph Bishop: A menos que llegue a 90, entonces querré 100.

Entonces, de todos modos, llegó al punto en que dijo que teníamos que hacer un angiograma […] Pero no quería hacer uno, he tenido otros tres a través de los años, y no son agradables, no son divertidos. Entonces dije que estaba bien, un angiograma, pero acabo de salir del hospital. Encontró ese único stent en mi ruta al corazón 90 por ciento bloqueado […] Y fue solo un sentimiento, no tenía dolores, ese miedo, y le dije eso, y por eso quería el angiograma. Para resumir, puso un stent dentro de la cicatriz que se había acumulado, eso es lo que había bloqueado […] Era como mi líder en el cuórum de sumo sacerdotes.

Entonces, de todos modos, finalmente pudo cortar el cartílago y poner otro stent y ampliarlo empujando el otro stent que ya estaba arriba para que fluyera.

Eso pasó hace dos días[…]

Si no me hubiera divorciado, es decir, tenía que mudarme […] de St. George a algún lugar, aquí, obviamente, este hombre probablemente sea una de tres personas en la nación que hace las cosas que hace […] Entonces, ahora, diciendo lo bendecidos que fuimos porque obtuvimos el divorcio, y cuán afortunados somos de volver a estar juntos, finalmente nos vamos a casar el primer día del año […]

Tengo tantas historias como esta […]

Realmente no hemos comenzado con esto, lo que quiero decir sobre ayudar a otros presidentes de misión.

Entrevistadora: Bueno, es verdad. Es posible que tengamos que volverlo a entrevistar para eso. Tengo una pregunta para usted.

Joseph Bishop: Por supuesto.

Entrevistadora: Entonces usted fue presidente de misión del CEM en 83-86.

Joseph Bishop: Probablemente, sí.

Entrevistadora: Y después de eso estuvo en BYU por diez años.

Joseph Bishop: Ajá […] Luego, recibí una llamada de Bob Wells. El élder Wells […] Élder Robert E. Wells […] Hemos sido amigos por cuarenta años. Era mi líder de archivos cuando era presidente de misión […] entonces no tenían presidentes de área […] Él me llamó y dijo ¿qué estás haciendo? Dije: estoy aburrido hasta la muerte en BYU, y dijo, que bien, necesitamos a alguien. ¿Quieres otra historia? Tu no… Esto podría continuar para siempre.

Entrevistadora: Sí, adelante. Bueno, sí, me gustaría. Tengo algunas preguntas específicas, pero sí, quiero escuchar todo.

Joseph Bishop: Dame orientación y me limitaré a seguir.

Entrevistadora: Bueno, hay algunas cosas sobre el CEM sobre las que quería preguntarle. Estuve como le dije antes, durante varios años […] Estuve en el CEM en 84, y usted fue mi presidente de misión.

Joseph Bishop: No es de extrañar que seas tan talentosa.

Entrevistadora: ¿Es por eso? ¿Cierto? Para que sepa, los últimos años, he trabajado como especialista en adicciones […] Trabajé en tribunales por varios años. Mayormente ayudando que las personas con problemas de adicción a las drogas y al alcohol obtuvieran tratamiento […] Bueno, una cosa que aprendí es que las personas cuando tienen algún tipo de adicción, como mi padrastro, quien eran violentamente sexualmente abusivo. Y usted y yo hablamos de eso en el CCM. Y…

Joseph Bishop: ¿Lo hicimos?

Entrevistadora: Sí, lo hicimos, sí.

Joseph Bishop: Hay está mi mala memoria otra vez.

Entrevistadora: Ahí está su mala memoria, pero bien, sí, me ayudó a entender que no fue mi culpa, lo que fue realmente increíble. Pero también me “preparó” un poco, y me llevó al sótano, no era realmente un sótano, pero estaba abajo, un pequeño almacén … No estoy enojado con usted, porque creo …

Joseph Bishop: Deberías estarlo …

Entrevistadora: Bueno, tal vez, pero no lo estoy. He superado muchas cosas que me han pasado. Pero usted me lastimó. Y necesito una disculpa.

Joseph Bishop: Bueno, me disculpo, desde el fondo de mi corazón, no puedo recordar lo que era, pero estoy …

Entrevistadora: De acuerdo, regresemos un poco, y te lo diré, porque …

Joseph Bishop: Bueno, sí, dime.

Entrevistadora: He luchado durante 33 años con lo que me hizo. Y solo estoy interesada en una disculpa. Le informé lo que me hizo al élder Asay. ¿Se acuerda de él?

Joseph Bishop: Sí.

Entrevistadora: Cuórum de los Setenta. ¿Alguna vez le habló?

Joseph Bishop: No.

Entrevistadora: ¿Alguien de Salt Lake le dijo alguna vez que fue acusado de asalto sexual?

Joseph Bishop: No.

Entrevistadora: ¿Nunca fue expulsado, no tuvo un tribunal?

Joseph Bishop: Sentí que me había arrepentido. Yo había confesado.

Entrevistadora: Oh.

Joseph Bishop: Esa vez.

Entrevistadora: ¿Se confesó acerca de mí?

Joseph Bishop: No sé nada de eso, pero confesé todos mis pecados al élder Wells cuando estaba en la misión. Pero de todos modos, déjame disculparme.

Entrevistadora: Bueno, está bien. Bueno, ya sabe, lo he necesitado durante mucho tiempo, pero déjeme, déjeme continuar un poco.

Joseph Bishop: Por supuesto.

Entrevistadora: Um, lo que hizo conmigo destruyó mi fe y mi testimonio en los líderes del sacerdocio y en la Iglesia.

Joseph Bishop: Guau.

Entrevistadora: Me bajó, ¿no recuerda haber llevado a una hermana misionera al sótano? De acuerdo, déjeme decirle que esto […] hace 33 años fue mucho tiempo. Necesito una disculpa, y necesito una admisión, y necesito saber qué se hizo, si es que algo se hizo, porque lo he llevado conmigo y ha destruido mi vida. Entonces, ¿recuerda la habitación del sótano?

Joseph Bishop: Sí.

Entrevistadora: ¿Recuerda las películas en el sótano? ¿El DVD, el reproductor de VHS y el televisor? No. ¿Se acuerda de romperme la blusa, levantarme la falda, rasgarme la falda e intentar violarme? Pero no lo hizo, porque no tenía una erección completa. ¿Usted no recuerda eso?

Joseph Bishop: No Déjame decirte lo que recuerdo.

Entrevistadora: Okay. ¿Sabe quien soy?

Joseph Bishop: No No recuerdo. ¿Eres? … sí, te recuerdo.

Entrevistadora: Amenacé con matarlo en 2010.

Joseph Bishop: ¿Tienes amigos motoqueros?

Entrevistadora: No, ¿amigos motoqueros? Dios, no”.

Joseph Bishop: Lo hiciste, viniste a la misión … dime tu nombre. Tu apellido en ese momento. Entraste a la misión y tuviste una vida difícil.

Entrevistadora: Y lo sabe porque … tuvimos conversaciones.

Joseph Bishop: Sí[…]

Entrevistadora: Me dio permiso para ir al templo porque fui violada y tuve un bebé fuera del matrimonio.

Joseph Bishop: Ok, recuerdo eso.

Entrevistadora: Di el bebé en adopción a un …

Joseph Bishop: Yo recuerdo eso.

Entrevistadora: Okay.

Joseph Bishop: De acuerdo, me alegro de encontrarme contigo de nuevo.

Entrevistadora: ¿En serio?

Joseph Bishop: Sí.

Entrevistadora: ¿Por qué?

Joseph Bishop: Bueno, piensas que ese tipo de cosas tampoco me afecta. Debido a que has estado recuperándote, te estoy contando algunas experiencias espirituales muy profundas que me han pasado

Entrevistadora: Y yo las creo.

Joseph Bishop: Son verdad Me encanta que el Señor sea tan indulgente. Que tenía una adicción

Entrevistadora: Sí. Ahora lo sé.

Joseph Bishop: ¿Oh si?

Entrevistadora: No lo sabía en ese entonces. Lo siento. No nos recuperamos de esas cosas.

Joseph Bishop: Bueno, la mía era diferente, la mía era, cuando era niño no tenía una hermana, así que no sabía nada de chicas […] Y era… no crecí físicamente.

Entrevistadora: Entonces, ¿siempre fue pequeño?

Joseph Bishop: Siempre.

Entrevistadora: Sí, yo también.

Joseph Bishop: ¿De verdad?

Entrevistadora: Sí, de hecho ni siquiera tenía pechos en mi misión, fue después de mi misión o en mi misión que desarrollé los pechos, sí, sí, estaba muy atrasada.

Joseph Bishop: Bueno, me ha afectado de una manera interesante. Sentí, uh […] Bien. No, es una cosa curativa. Quiero que ambos nos sanemos un poco más.

Entrevistadora: Bueno, necesito mostrar algo de compasión, lo cual ha sido difícil para mí. Soy …

Joseph Bishop: ¿Sabías quién era cuando tú …

Entrevistadora: Oh sí, es por eso que vine aquí.

Joseph Bishop: Oh, en serio.

Entrevistadora: Oh, bueno, eso es parte de la razón, la otra parte es, sí, no, sí, eso es parte de la razón. No he sanado. Informé esto a Salt Lake cuando llegué a casa después de nuestra misión antes de casarme […] Me enviaron al élder Asay. El élder Asay me entrevistó, dijo que hablaría con usted directamente. Nunca oí de nada así. Aparentemente, el élder Asay no lo entrevistó.

Joseph Bishop: No.

Entrevistadora: Nadie dijo alguna vez oye ¿qué hay de esta mujer que trataste de violar en el CCM? ¿Nadie dijo eso? No. Entonces, ¿es un encubrimiento?

Joseph Bishop: Bueno, yo no, no sé.

Entrevistadora: ¿Y qué sabe?

Joseph Bishop: Sé que tenía una adicción, y sé que duró muchísimo, cuando estaba en la escuela secundaria era un niño muy bajo e invité a una niña bajita a ir a un baile, y ella me dijo […]: ella dijo que vuelva y la viera cuando sea grande.

Entrevistadora: Lo siento.

Joseph Bishop: Eso es, no, no …

Entrevistadora: Nos afecta.

Joseph Bishop: Pero tengo esta cosa, tengo esta adicción sexual, ¿qué puedo decir?

Entrevistadora: Pero, ¿recibió tratamiento?

Joseph Bishop: No.

Entrevistadora: Entonces, ¿qué hizo, cómo …

Joseph Bishop: Seguí luchando, y seguí tratando de orar y esto y aquello y todo lo demás para superarlo. Ahora estoy, ahora me siento sanado en el sentido de que no estoy tentado … ¿Notaste lo que hice cuando entraste?

Entrevistadora: ¿Me dio la mano?

Joseph Bishop: No, abrí las persianas así…

Entrevistadora: Oh, sí, no, no me di cuenta de eso.

Joseph Bishop: Bueno yo, para que lo sepas, no me pongo en …

Entrevistadora: En una posición … déjeme decirle algunas de las cosas que hizo en el CCM, y necesito un cierre, no estoy enojada, pero soy una mujer rota por las cosas que hizo. De acuerdo, una de las cosas que hizo, lo que me dijo, que usted y otros líderes, y yo no sabía a qué líderes se refería en ese momento, iban a ir a un lugar, y no sé si fue un jacuzzi, o a aguas termales, en Wyoming. ¿Recuerda eso?

Joseph Bishop: No.

Entrevistadora: ¿Ha pasado eso alguna vez? ¿Por qué me diría eso entonces?

Joseph Bishop: No lo sé.

Entrevistadora: Okay. Había una mujer en el jacuzzi, o en las aguas termales, o lo que fuera, con usted y esta otra persona que se quitó la parte superior de su bikini. ¿Usted no recuerda eso?

Joseph Bishop: Tuve una experiencia similar a esa, pero no estaba en un jacuzzi.

Entrevistadora: ¿En qué estaba? ¿Qué fue?

Joseph Bishop: Ella, bueno, fue en Utah, no fue en Wyoming.

Entrevistadora: ¿Tengo mis áreas mezcladas?

Joseph Bishop: Probablemente. Porque eso es solo, sucedió.

Entrevistadora: Pero eso sucedió, oh, entonces tal vez fue Utah, está bien. ¿Y qué piensa de lo siguiente? Me dijo que…

Joseph Bishop: ¿Estaba tratando de excitarte?

Entrevistadora: Creo que me estaba preparando, es lo que estaba haciendo. Y había otra chica, hablaremos de ella en un minuto. Um, me dijo que le gustaba cuando usted y su esposa, aparentemente, cenaban solos. Cenas íntimas. Y ella tenía este …

Joseph Bishop: Un vestido.

Entrevistadora: Sí, y ella estaba, a usted le gustaba cuando se sacaba los pechos y exponía sus pechos durante la cena.

Joseph Bishop: Sí.

Entrevistadora: Okay. Pero, está bien, entonces, su adicción fue el problema. A eso lo entiendo. Entiendo eso más de lo que usted sabe, solo porque trabajé en el abuso de sustancias, la adicción.

Joseph Bishop: Del otro lado de eso, no era …

Entrevistadora: ¿Sabe qué?, no necesitamos hablar del hecho de que yo era misionera y usted era mi presidente de misión y compartía esas cosas, ese es el problema.

Joseph Bishop: Es verdad.

Entrevistadora: Sí. Entonces, pero tenía ese cuarto de almacenamiento. ¿Por qué me llevó allí? ¿Y por qué hizo lo que intentó hacer?

Joseph Bishop: Creo que en ese momento todavía era muy adicto.

Entrevistadora: ¿Estaba realmente luchando?

Joseph Bishop: Oh, he luchado. He luchado toda mi vida con este mismo tema.

Entrevistadora: ¿Sin asesoramiento, sin forma de hacer un cambio de comportamiento?

Joseph Bishop: ¿Cómo podría, cómo podría incluso … Solía ​​decirme todo el tiempo, soy un hipócrita.

Entrevistadora: Lo era.

Joseph Bishop: Sí, por supuesto. Pero bien, ¿qué puede hacer un hipócrita?

Entrevistadora: Oh, sí. Entonces trató de cambiar su comportamiento …

Joseph Bishop: Intenté resolverlo yo mismo. No voy a hacer esto más, no voy a hacer esto más, no voy a pensar en esto, no voy a hacerlo, ya sabes …

Entrevistadora: Entonces lo intentó, su propio tipo de control mental donde se enfocaba en las cosas apropiadas y trataba de dejar de lado las cosas …

Joseph Bishop: Todas esas cosas … todas esas cosas …

Entrevistadora: Entonces, ¿cuántas otras mujeres hay? ¿Cuántas otros misioneras? ¿Cuántas mujeres jóvenes en la Iglesia han sido destruidas como yo? Ya no soy miembro de la Iglesia.

Joseph Bishop: Lo siento.

Entrevistadora: No lo he sido por años. Ya sabe…

Joseph Bishop: ¿Por culpa mía?

Entrevistadora: En parte por su culpa. Sabe que mi padrastro era un pedófilo, pero él no era mormón. Me uní a la Iglesia. Viví una muy buena vida saludable. Fui a una misión. Todo lo que quería hacer era servir al Señor. Es todo lo que quería decirle. Y usted me seleccionó el primer día. El primer día que me pidió que diera mi testimonio. Y luego, la próxima vez que los misioneros se reunieron, me pidió que hiciera la oración. Y luego me llamaba fuera de clase, los otros misioneros se burlaban de mí llamándome chupamedias, y no puedo recordar, oh, cosas ridículas. Pero me sentía tan halagada. Pensé que era tan especial. Y me dijo que yo era especial. Que a pesar de haber sido abusado, el Señor me amaba. Y que iba a ser increíble.

Joseph Bishop: Recuerdo eso.

Entrevistadora: No fui increíble. Yo no era nada. No era nadie. Solo fui una misionera. Yo era como todos los otros chicos, bueno, los de 21 años, de 19 años, tratando de servir al Señor. Y me lo quitó. Y luego trató de violarme.

Joseph Bishop: Esa parte no recuerdo.

Entrevistadora: Oh, que conveniente. Necesito, necesito un cierre.

Joseph Bishop: No estoy tratando de ser conveniente. Estoy tratando de ser honesto

Entrevistadora: De acuerdo Joe, necesito, necesito un cierre. Porque tengo opciones. Solo quiero que esto termine entre usted y yo.

Joseph Bishop: Estoy… Lo aprecio. Lo hago.

Entrevistadora: Entonces usted, cuando habló con el hermano Wells y se arrepintió, ¿habló de eso?

Joseph Bishop: Sí.

Entrevistadora: ¿Habló de lo que hizo conmigo y otras mujeres?

Joseph Bishop: Sí.

Entrevistadora: Entonces, ¿cuántas otras mujeres hay?

Joseph Bishop: No es que haya tantas otras mujeres, solo las dos que estaban allí, recuerdo una cuando estaba en el obispado […]

Entrevistadora: Fue mucho antes de que estuviera en la misión, un presidente de misión.

Joseph Bishop: Sí.

Entrevistadora: Oh, Dios mío.

Joseph Bishop: Y te recuerdo […]

Entrevistadora: ¿Recuerdas a la otra chica conmigo? ¿A la otra que estaba “preparando”?

Joseph Bishop: Su nombre era [censurado]

Entrevistadora: Sí, ese es su apellido.

Joseph Bishop: La recuerdo.

Entrevistadora: ¿La abusó?

Joseph Bishop: Sí.

Entrevistadora: ¿En serio?

Joseph Bishop: Oh sí. Cuando llegué a la presidencia del CCM, descubrí que vendrían hermanas misioneras, y en ese ambiente rezarían e intentarían hacer todo lo que yo les dijera, o que otras personas les dijeran, o la iglesia dijo, y muy pronto recordarían haber sido abusadas.

Entrevistadora: Ya veo. Puedo verlo porque usted es quien es, y está en un pedestal, y el espíritu es realmente fuerte, independientemente de lo digno que sea el medio, el espíritu es realmente, realmente fuerte en el CCM.

Joseph Bishop: Aww, entonces lo que sucedió con [censurado] es que había sido molestada, o tal vez no lo había sido. Nunca pude entender.

Entrevistadora: Lo fue. Usted, yo y ella hablamos de todo eso juntos en la misma reunión.

Joseph Bishop: ¿Lo hicimos?

Entrevistadora: Sí, Señor.

Joseph Bishop: […] La última persona que debería haber estado en esa situación era yo. No debería haber estado en esa posición. Pero de todos modos, allí estaba yo. [Censurado] intentó suicidarse allí en el CCM. Le había pedido al élder Asay en varias ocasiones, bueno varias, tal vez dos veces, necesitaba un aumento de presupuesto para un consejero para estas mujeres. Y él había escuchado que el élder Packer había dado un discurso a los obispos, creo, o tal vez era un discurso en la conferencia, pero dijo que no, la interpretación del élder Asey es que uno no debía ir a consejeros, consejeros profesionales, cuando uno tiene un obispo. Ve al Obispo.

Entrevistadora: ¿Un obispo que ni siquiera está calificado para enfrentar ese tipo de trauma?

Joseph Bishop: Bueno, no conozco el discurso. No leí el discurso.

Entrevistadora: Okay.

Joseph Bishop: El élder Asay, descubrí más tarde que eso es lo que él había escuchado, y por eso, él reportaba al élder Packer, y el élder Packer, el élder Asay quería hacer lo que el élder Packer quería.

Así que le pedí ayuda para obtener una… sacarme de eso. Y conseguir a alguien que estuviera calificado para manejar la situación. Y me rechazaron. En este proceso, en el segundo piso de ese edificio, ella amenazó con saltar de cabeza sobre el cemento dos pisos más abajo. Yo… me llamaron… pude convencerla de que saliera de allí.

Y yo estaba enojado con el élder Asay. Subí al auto y fui al élder Asay y le dije: ¿entiende lo que acaba de pasar? Si alguien se suicida en el CCM porque no recibieron asesoramiento especial, entonces depende de usted, no de mí, porque ahora le había preguntado por última vez, necesitamos un consejero y él aceptó, debido a la seriedad de la situación Trató de suicidarse, bueno, no sé, ¿no dirías que está intentando suicidarse allá arriba, amenaza con saltar? Fuera lo que fuera, era serio.

Fue serio. Y él me consiguió dinero, y encontré al Hermano [censurado] creo que era su nombre. Él era excelente. Recomendó que [censurado] no fuera a una misión, sino que trabajara allí en el CCM. Y ella terminó viviendo con nosotros.

Entrevistadora: ¿Cuándo se abusó de ella?

Joseph Bishop: Cuando vivía con nosotros

Entrevistadora: Oh Dios.

Joseph Bishop: Quiero contarte sobre eso.

Entrevistadora: Por favor.

Joseph Bishop: [Censurado] entró y ella quería un masaje en la espalda. Y le froté la espalda.  Y eso se puso demasiado … juguetón. Eso es todo lo que sucedió con [censurado] … Debo haberlo hecho, sabes que eso fue duro para [censurado] también.

Entrevistadora: Entonces, ¿su mujer lo sabía?

Joseph Bishop: No.

Nunca fue llamado a un concilio de la iglesia, a una corte de la iglesia, incluso después de confesarle al élder Wells, nunca hubo un tribunal, ¿nada?

Joseph Bishop: No, no había confesado todas esas cosas ante el élder Wells, pero quería volver a hacerlo. Luché para asegurarme de que todo estaba resuelto […]

Entrevistadora: Estoy aquí porque quiero una disculpa y aprecio su honestidad, excepto que me resulta muy extraño que recuerde detalles sobre todo excepto el sótano y lo que me hizo allí.

Joseph Bishop: Lo que recuerdo sobre el sótano fue diferente.

Entrevistadora: ¿Oh?

Joseph Bishop: Te hicieron una operación, una mejora de senos.

Entrevistadora: No. (risas) No. No tenía senos a los 21 años.

Joseph Bishop: Bueno, hablaste de eso porque no tenías senos a los 21 años. Pensaba que tenías una nueva …

Entrevistadora: ¿Por qué habría de hacerlo, por qué hablaríamos de tener una operación de senos a los 21 y pensar que había tenido una operación de senos cuando no tenía pechos en lo absoluto?

Joseph Bishop: Sí.

Entrevistadora: Llevaba un sujetador con relleno, así que creo que usted, creo que su comprensión estaba sesgada.

Joseph Bishop: De todos modos, eso es lo que recuerdo sobre … Eso es de lo que recuerdo … sinceramente […]

Entrevistadora: He tenido problemas serios con los poseedores del sacerdocio desde entonces. La mitad de ellos han sido infieles, y pensé que,  ya sabe, tal vez soy yo. El problema soy yo. Tal vez solo soy un imán para los hombres que se aprovechan de las ventajas de las mujeres vulnerables. Usted solo … No sé cuántas mujeres hay, pero si esta historia se hiciera pública, usted sería el Harvey Weinstein, o como se llame, de la iglesia mormona. ¿No?

Joseph Bishop: Yo lo sería.

Entrevistadora: Sí, lo sería.

Joseph Bishop: Yo lo sería.

Entrevistadora: ¿A cuántas mujeres se disculpó? Al menos [censurado] obviamente. ¿Sigue viva?

Joseph Bishop: No he … ella me contactó … ella hizo lo que tú hiciste, apropiadamente. Ella hizo un intento de averiguar […] Pero bueno. Tuve una conversación con una autoridad que me llamó …

Entrevistadora: ¿Quién?

Joseph Bishop: Alguien en la iglesia, no recuerdo su nombre.

Entrevistadora: Okay. Fue hace mucho tiempo

Joseph Bishop: Sí. Años y años. Y ella hizo lo mismo que tú. Lo confesé. Ella también tenía sus problemas. Pobre, pero. El mío fue el gran problema.

Entrevistadora: ¿Le parece?

Joseph Bishop: Porque ella había tenido a otros que le hacían cosas que yo no le hice. Tenía…

Entrevistadora: ¿Sabe qué? No estamos hablando de [censurado], espere un segundo. Entiendo la adicción, la entiendo. Entiendo las disculpas. Entiendo la compasión, lo que le estoy dando. Pero no me diga “pobre yo”. [Censurado] tenía su propia situación. Yo tengo mi propia situación. Su infancia y mi infancia fueron muy, muy similares. Pero eso no tiene absolutamente nada que ver con lo que nos hizo.

Joseph Bishop: Estoy de acuerdo.

Entrevistadora: Y no es solo [censurado] y no soy solo yo. Y aunque es posible que simplemente le haya frotado la espalda, y ella lo haya informado, no hay forma de que yo haya informado, y que nadie le mencionó lo que dijo  [censurado] . A menos que haya algún tipo de encubrimiento en la iglesia. Quiero saber la verdad. Quiero saber qué pasó. Es lo que quiero saber. Y necesito una respuesta, y necesito una respuesta hoy.

Joseph Bishop: Solo puedo conjeturar, lo que conjeturo contigo, no sé si “encubrimiento” es la palabra correcta. No sé qué pasó. Pero el élder Asay nunca me habló de eso. Esa es la verdad.

Entrevistadora: Entiendo. ¿Sobre mi ¿Acerca de otras mujeres?

Joseph Bishop: Sí.

Entrevistadora: ¿Quién eran las otras mujeres?

Joseph Bishop: Un obispo en Florida.

Entrevistadora: ¿Y quién era la mujer?

Joseph Bishop: Ella era una amiga nuestra, que … hizo un traje de baño que quería mostrarnos, a mí y a otro hombre. No me acuerdo. Estoy tratando de ser muy honesto acerca de esto […]

Entrevistadora: Cuando tiene una adicción y la reconoce y le está haciendo las cosas a mujeres jóvenes y vulnerables, mujeres rotas, que solo buscan mejorar sus vidas y servir al Señor, se aprovechó de nosotros y se quedó; no solo se quedó en su llamamiento, sino que siguió y aceptó otros llamamientos. Aceptó llamamientos de los Hermanos. Sin decir, “¿Saben qué?, no lo he hecho, no creo que este sea un buen momento para mí. O, “Oh, no sé, he abusado o intentado violar a algunas de mis misioneras” […]

Quiero saber cuántas. Quiero saber que no soy la única, yo y [censurado]. Quiero saber que no soy la única.

Joseph Bishop: No eres la única.

Entrevistadora: Sé que no soy la única. ¿Cuántas hay?

Joseph Bishop: Cuando era un joven misionero, en Argentina, había una mujer. Fui al presidente de la misión, medio confesé, no le conté todo lo sucedido, así que no puedes culparlo por no haber hecho nada. No había nada … cuando estaba en Florida, esta señora de la que te acabo de contar.

Entrevistadora: En Florida, ¿qué edad tenía ella?

Joseph Bishop: [Inaudible]

Entrevistadora: Terrible. ¿Antes de Argentina? ¿Antes de la presidencia de la misión de Argentina, o después? ¿Lo recuerda?

Joseph Bishop: Eso sería antes.

Entrevistadora: Okay. ¿Qué hizo con ella?

Joseph Bishop: Ella … me mostró su traje de sol, que era revelador.

Entrevistadora: ¿Reveló sus pechos?, ¿reveló … todo?

Joseph Bishop: No, no, un traje de baño muy pequeño.

Entrevistadora: ¿Y por qué ella pensó que estaba bien hacer eso?

Joseph Bishop: Porque ella… No sé. Ella estaba … en [inaudible]. Sé que no quieres hablar sobre [primera esposa], pero parte del problema es que no había sexo en nuestras vidas.

Entrevistadora: Me dijo eso en el CCM.

Joseph Bishop: Sí. Entonces esa fue la motivación de todas estas cosas que me excitaban.

Entrevistadora: Normalmente no sucedería si hubiera tenido una mejor relación con su esposa.

Joseph Bishop: No lo sé. Quiero pensar que una relación normal lo hubiera hecho. Pero al estar … Fui a terapia años más tarde, me había olvidado de eso. Y la mujer allí estaba … El terapeuta dijo que tenía una adicción bastante fuerte y bastante sólida, y que el hecho de que no tenía una vida normal era parte del problema […]

Entrevistadora: Usted … con su adicción, un depredador. Era un depredador. Se aprovechó de mujeres vulnerables, mujeres rotas, que creía que no eran fuertes, y no podían … me dijo que nadie me creería.

Joseph Bishop: ¿Eso hice?

Entrevistadora: Claro que sí.

Joseph Bishop: Me disculpo por eso.

Entrevistadora: Lo perdono. Pero creo que estaba en lo cierto.

Joseph Bishop: Es muy noble de tu parte. Lo siento.

Entrevistadora: ¿Sabe qué?. No lo es. Déjeme decir algo … todo está ahí, es muy transparente [inaudible]. Si no hubiera tenido la infancia que tuve, si no hubiera una sido víctima de abuso sexual cuando era niño, lo que me hizo me habría traumatizado por completo. Lo hizo, pero no en la forma en que debería haberlo hecho, porque pensé, bueno, esto es solo una cosa más. Una vez más siendo violada. Un pene más en mi vagina Entonces, para mí, eso … eso y el hecho de que dijo que nadie me creería nunca, “mirate”, dijiste. “Mírate, y mírame”. “Mírate, y mírame”. Y fui a mi habitación y fingí que estaba enferma. Y yo estaba allí tumbada. No lloré.  Lloré en mi camino de salida. Pero no lloré. Y solo pensé, “Oh Dios mío, no soy nada”. No soy nadie. Nadie me quiere. No puedo ser amada. Usted estaba en un pedestal, era tan increíble … ahhh. Usted me seleccionó. Me sentí tan especial. Pensé que era tan especial. Pero no lo era. Eras un depredador. Me preparaste. Me cazaste. Y luego te aprovechaste de mí. Y debido a que eras tan descarado con lo que hiciste, supe que no fui la primera. Y sabía que no sería la última, pero nunca dije una palabra […] No le conté a nadie. Regresé a casa, no fui a casa, fui a vivir con una familia mormona. Ellos me enviaron a ver a un terapeuta. Ni siquiera sé quién era, pero era tan jodidamente arrogante. De lo único que hablaba era de sí mismo. Lo que él me decía constantemente era “Tienes un secreto, un secreto”. Maldita sea, tengo un secreto, pero no te lo voy a decir. No me caía bien. Si me hubiera caído bien, se lo habría dicho.

Volví a la misión allí, y nunca he sido la misma desde entonces. Nunca ha sido la misma desde entonces. Y tengo hijas.

Joseph Bishop: ¿O si?

Entrevistadora: Sí. Las tengo. Y te diré, si alguna vez tocas a alguna de ellas, te mataré. ¿Sabes que te amenacé con matarte en el 2010? Nadie te llamó y dijo, por cierto, esta mujer que te acusó de violarla está amenazando con matarte, por lo que probablemente deberías esconderte […]

Hay un artículo reciente en el periódico sobre un obispo en Provo que no informó algo, y la iglesia salió diciendo, “somos transparentes”. “Tenemos una tolerancia cero para esto”. Y yo dije, “Sí, claro; mentiras”. ¿Y tu esposa nunca supo nada de eso?

Joseph Bishop: No, supo. Pero no de todas las cosas. Pero ella sabía algo de eso.

Entrevistadora: ¿Qué sabía ella?

Joseph Bishop: Le conté sobre la mujer en Florida. Y hay una mujer que no recuerdo.

Entrevistadora: Porque para ti era algo bastante benigno. A ti no te pasó nada.  [Censurado] quería un masaje de ti. ¿Qué hay de la forma en que te comportabas como un depredador? ¿Nunca le contaste sobre eso?

Joseph Bishop: Bueno, sí. Cuando hablas de un masaje en la espalda, parece que estoy haciendo algo.

Entrevistadora: Pero ella te lo pidió. Yo no te pedí nada.

Joseph Bishop: Eso es verdad. Ella quería un masaje en la espalda.

Entrevistadora: Y… ¿Qué dijo ella? ¿Qué pena, Joseph Bishop? ¿Está bien mi amor? ¿Lo entiendo porque no te la doy? ¿Qué? ¿Qué dijo?

Joseph Bishop: No. Ella no dijo nada de eso. Ella … siguió su camino en silencio.

Entrevistadora: Oh.

Joseph Bishop: Ella no me amaba

Entrevistadora: Bueno, mi marido tampoco me amaba. Pero eso no es excusa para comportarse de esa manera.

Joseph Bishop: No[…]

Entrevistadora: No hay excusa En un sentido criminal, para ti, sería … no.

Joseph Bishop: Sería excomulgado y la iglesia quedaría …

Entrevistadora: ¿Qué? ¿La iglesia quedaría qué?

Joseph Bishop: La iglesia quedaría avergonzada.

Entrevistadora: Deberían estar avergonzados. Deberían avergonzarse. Deberían estar avergonzados, porque no hay … hay otras mujeres, que han tenido la misma experiencia contigo. Y hay otras mujeres que han tenido la misma experiencia con otros poseedores del sacerdocio. No eres el único. No lo eres. No eres especial de esa manera, no has sido único de esa manera […]

Joseph Bishop: ¿Quieres retribución?

Entrevistadora: Sí. Quiero una compensación. Quiero que alguien diga, “oh Dios mío, todos estos años pensamos que estabas loca, pero no lo estabas”.

Joseph Bishop: No lo estabas.

Entrevistadora: ¡No, no lo estaba!

Joseph Bishop: Bueno. Aquí estoy, recordándolo.

Entrevistadora: De acuerdo. Espero que tengas un buen abogado penalista. Porque vas a necesitar uno.

Joseph Bishop: Siento escuchar eso.

Entrevistadora: Bueno, no tengo otra opción.

Joseph Bishop: Bueno, sí la tienes, pero entiendo […] Mi gran preocupación es el dolor que va a tener lugar. Con toda mi familia, quienes me aman. Tengo cinco hijos que estarían devastados. Sus esposas quedarán devastadas. Mis nietos quedarán devastados. Mis biznietos.

Entrevistadora: Todo el legado.

Joseph Bishop: Todo el legado.

Entrevistadora: Todo tu legado está jodido.

Joseph Bishop: Porque, mira, estoy intentando, a mi manera, hacer estas cosas … para … ayudar. No digo que sea correcto, pero estoy trabajando con mis nietos y les cuento estas historias, historias mormonas fieles, porque estoy tratando de decir que ya no soy ese tipo. No lo soy. Yo sé eso. Pero. Tú no lo sabes[…] [Mi prometida] fue buena para mí, porque ella también tenía un marido que no era fiel. Y entonces ella me decía, “eres coqueto”. Y yo decía que no era coqueto, es solo mi personalidad.

Entrevistadora: Ella, espera un minuto. ¿Sabes cuántas veces tocaste mi mano en esta reunión? Tres veces. Sí. ¿Sabes cuántas veces miraste mis pechos? Tres veces.

Joseph Bishop: No.

Entrevistadora: Sí. Lo hiciste. Sí. No estás prestando mucha atención a tu …

Joseph Bishop: No veo eso en lo absoluto […]

Ahora reconozco la adicción. Lo hago. Recuerdo la primera vez que esto … Yo estaba en Argentina, y estaba esta chica de al lado, y ella estaba en el columpio, balanceándose hacia adelante y hacia atrás, y yo estaba en el árbol, a esa edad, y eso simplemente creció desde allí. Solo creció

Entrevistadora: ¿Eso fue hace mucho tiempo? ¿De seis u ocho años?

Joseph Bishop: No sé. No era normal Tengo amigos que no son así.

Entrevistadora: La mayoría de las personas no son así.

Joseph Bishop: Me cuesta entender eso.

Entrevistadora: ¿Que no son así?

Joseph Bishop: Sí, porque pensé que era normal […]

Me preocupa todo el tiempo.

Entrevistadora: Deberías preocuparte por eso.

Joseph Bishop: Lo hago. ¿Pero qué más puedo hacer? Hice todo lo que pude.

Entrevistadora: La mierda que lo hiciste; no lo hiciste.

Joseph Bishop: Sabía que dirías eso, pero no puedo pensar en otra cosa que deba hacer.

Entrevistadora: Estás; de acuerdo, limpiemos la pizarra por un minuto entonces. ¿No podías confesarte?

Joseph Bishop: [Inaudible]

Entrevistadora: ¡Mentira! Hola, llevé a una hermana misionera a mi habitación especial que tiene una cama, un televisor, una videograbadora y cintas y traté de violarla, no pude obtener una erección completa, así que no la pude penetrar completamente, pero ya sabes . ¿Admitiste eso?

Joseph Bishop: No recuerdo eso.

Entrevistadora: Oh, Dios mío.  ¿Admites eso?

Joseph Bishop: No recuerdo eso.

Entrevistadora: Oh, Dios mío.  Bien, bien, no importa.

Joseph Bishop: No lo recuerdo. No sé, tal vez sea solo porque mi mente no quiere que lo recuerde, pero no recuerdo eso. Pero eso no es una excusa.

Entrevistadora: Eso es solo un … Entonces, entonces eso … Porque no recuerdas eso …

Joseph Bishop: No puedo decirle a nadie que hice esto.

Entrevistadora: Entonces no habrías dicho … Bueno, está bien.

Joseph Bishop: Supongo que está escondido. Quizás surja como lo hizo con las hermanas misioneras en el ambiente correcto.

Entrevistadora: Tal vez.

Joseph Bishop: No recuerdo eso, y ahora estoy preocupado de qué otras cosas no recuerdo […]

Hubo una experiencia que fue otro de mis puntos culminantes. Llevé (a un líder) a un lado y dije: “Esto es lo que acaba de pasarme. Veo esto”. Y vuelvo y digo: “¿Por qué?” Me hice las mismas preguntas que me estás preguntando. Todo el tiempo. ¿Por qué? Porque tengo muchos problemas.

Entrevistadora: Estoy segura que sí.

Joseph Bishop: Sí. Y en este proceso, tengo mucho del otro. Encontré muchas mujeres, pero muchos malos pensamientos. La masturbación… me tomó mucho tiempo superar eso. Ni siquiera sé si aceptas eso o no. No sé.

Entrevistadora: Creo que hay muchas mujeres, y creo que hay muchas cosas malas, y si has olvidado, al menos, esa pequeña parte …

Joseph Bishop: Me olvidé, lo que hace que me pregunte qué más podría haber olvidado.

Entrevistadora: Entonces, ¿no te sorprende que hayas hecho eso?

Joseph Bishop: No  No sé qué hacer con esto. No sé. Sabes, quería venir y hablar contigo y que digas “lo siento”. Y lo hiciste, y lo aprecio. Pero tengo otro nivel de responsabilidad, y eso es, ¿qué pasa con todas estas otras mujeres? No solo las tuyas. No solo con las que has perpetrado un crimen. Esto es un delito. Esto es un delito grave. Esto es felonía múltiple. No solo contra las que ha cometido crímenes, sino otros líderes del sacerdocio que se ponen de pie allí con su ego narcisista y hacen lo que hicieron. Y estas mujeres no tienen voz. Entonces lucho con, ¿quiero ser esa voz? ¿Y qué me impediría ser esa voz? ¿Y es esto suficiente? Pensé que esto sería suficiente. No sé. Ahora no sé. No sé si puedo volver a mi pequeña vida. No sé.

Joseph Bishop: […] Ya sabes, yo veo al “oh por favor no hagas esto a mis hijos. Por favor, no lo hagas”. Y luego pienso en todo el sufrimiento que te causé. Si esa es la única salida para ti, lo entiendo.

Entrevistadora: Aprecio eso. Sí, no quiero causar sufrimiento para ti, ni para tus hijos, ni para tus nietos, o destruiré todas las cosas buenas que has hecho en tu vida. Pero mis hijos no tienen padre porque no puedo confiar en el Sacerdocio. Y no puedo confiar en los hombres. Por lo tanto, crié a mis hijas completamente sola. Entonces no sé qué tipo de daño es ese. No puedo recuperar mis 25 años como madre soltera. No puedo recuperar mi inocencia en el CEM. No puedo servir en una misión y amar al Señor y respetar a mis líderes del sacerdocio, nunca. Probablemente no en esta vida.

Joseph Bishop: Veo líderes del Sacerdocio de manera diferente. Veo al 99% de ellos como hombres buenos, temerosos de Dios.

Entrevistadora: ¡Mentira!

Joseph Bishop: Y veo a muchos otros.

Entrevistadora: Hay muchos otros. Los hay No diría el 99%.

Joseph Bishop: Bueno, no tengo el … Tuviste una diferente …

Entrevistadora: Tengo un diferente … No, tú y yo tenemos la misma perspectiva. Tú viviste esta vida de falsedad. Te ponías de pie y sonreías, y estabas tan emocionado que iba a venir aquí y a ser entrevistado porque eres tan jodidamente especial. Y has destruido vidas hasta el punto de que no nos recuperamos. No lo hice, tengo años. Nunca me he recuperado de lo que me hiciste. Y te pones de pie, y te vas a trabajar a BYU, y eres un presidente de misión en Argentina, y luego en el CCM. ¿Y luego aceptas otro maldito llamamiento para ir a Sudamérica a trabajar por el bienestar? Algo a lo que ellos no te habrían llamado si hubiesen sabido que eras un depredador.

Joseph Bishop: Pero… cierto. ¿Pero qué podía hacer? Ese era mi … De acuerdo, quiero hacer el bien. Quiero pagar por mis pecados. Quiero hacer el bien a la gente. Quiero ayudar.  Y de esta manera […] Mira, volvamos a lo de ser hipócrita. ¿Qué hace un hipócrita cuando quiere ser mejor? Lo único que puede hacer es tratar de ser mejor.

Entrevistadora: No.

Joseph Bishop: Bueno, mi posición, mi forma de pensar de 30 años es que tengo que superar esto.

Entrevistadora: ¿Para que no quedes expuesto?

Joseph Bishop: No, no, no.

Entrevistadora: Un hipócrita continúa el comportamiento más secretamente. Trata de superarlo, y luego lo hace de nuevo. Trata de superarlo, y luego lo hace de nuevo.

Joseph Bishop: Te estoy diciendo mi interpretación, así era yo. Está bien. Donde yo estaba, tuve esta adicción. Me tomó mucho tiempo descubrir que tenía una adicción. Pero eso vino y descubrí, está bien, tengo esta adicción. Fui a ver a mi amigo que es un terapeuta, y estamos dentro y lo hemos descubierto. De acuerdo, tengo esta adicción. De acuerdo, debo superar eso. De acuerdo, ya no voy a hacer eso, ya no voy a hacer esto. Y voy a ser esto, esto, esto y esto. Eso me llevó a esta otra vida. Eso es lo que comenzó a ayudarme.

Pero cada vez, casi siempre, no estoy en ese agujero ahora, pero cada vez, era como si estuviera haciendo todo lo posible por ser mejor. No me sentía como si fuera todo lo que podía hacer. Esa es la única opción que busqué para mí mismo está bien, no puedo hacer esto más, no voy a hacer esto, y haré esto, esto, esto y esto. Serviré misiones. Lo haré Iré. Lo haré, cualquier cosa que pueda hacer, lo haré por el resto de mi vida. He servido cinco misiones. ¿Crees que eso es altruista?

Entrevistadora: Un poco.

Joseph Bishop: ¿Lo crees?

Entrevistadora: Sí.

Joseph Bishop: Bueno, lo veo ahora y digo que lo que estaba tratando de hacer era …

Entrevistadora: ¿Compensar por toda la mierda que hiciste?

Joseph Bishop: Bueno, salir del hoyo. Entrar en la vida. Obtener una forma de …

Entrevistadora: Está bien, pero vas al templo indigno. Vas al templo, e incluso en la recomendación, ¿eres honesto en todos tus tratos con tu prójimo?

Joseph Bishop: Sí. Déjame hablar de eso.

Entrevistadora: Oh por favor.

Joseph Bishop: Por aquí, no soy digno. No fui al templo. No lo hice porque no soy digno. Cuando comienzo a sentirme digno, entonces trabajo un poco más y más.  Entonces, y me arrepentí. He hecho todas las cosas que puedo hacer. Ahora tú me dirías: “No te has arrepentido”. Y yo digo, “entiendo eso”. Entiendo porqué lo piensas. Y pensé que lo había hecho.

Entrevistadora: No, no lo hiciste, porque hay un pedazo de ti, Joe, dentro de ti que dice: “No terminé”. Es por eso que todavía lo llevas contigo, porque no te has arrepentido por completo. Tu alma no está limpia y purgada, y está cubierta de carmesí. Es por eso que todavía llevas esto contigo. Es por eso que si mueres hoy, mueres con todo esto contigo, y va contigo. El proceso de arrepentimiento no se trata de “De acuerdo, le voy a contar parte de mi historia a un líder del sacerdocio porque puedo decir mucho y arrepentirme, y todos a mi alrededor sabrán que lo estoy intentando”.

Bueno, el hecho es que realmente no dijiste todo lo que dijiste, todo lo que hiciste. Diste pequeños pedazos, te cubriste con una mortaja y continuaste. Y cada vez que eso ocurría, llevabas algo más pesado cada vez que te fuiste porque nunca contabas toda la historia cuando confesabas. Si lo hubieras hecho, te habrían excomulgado. Entonces, ¿te arrepentiste? No. No es la forma en que el Señor nos dice que debemos arrepentirnos. No dijiste que lo lamentabas. Ni siquiera contaste toda la historia. Y entonces hay mujeres como yo luchando, y nos defecaste por todos lados. Y tú simplemente continuaste sirviendo en la iglesia como si no fueramos nada. No eramos nada. Nosotros no somos nada.

Joseph Bishop: Creo que tienes razón.

Entrevistadora: Creo que estoy en lo cierto también.

Joseph Bishop: Desearía que no tuvieras razón, pero creo que la tienes. No lo vi de esa manera. Pensé que estaba haciendo todo lo que podía hacer para superar esta adicción sexual, y bueno …

Entrevistadora: Pero cuando hablamos de arrepentimiento, hablamos sobre cómo compensar lo que hicimos y sentir pena, y parte de ese proceso es que lo lamentamos. Y eso pasó hace 33 años sin una disculpa de tu parte. Llevo 33 años tratando desesperadamente de decir, “Bueno, amo al Señor, y estoy seguro de que él está ahí por mí”. E incluso seré lo suficientemente afortunada para que me proteja de mi presidente de misión. Así que … ¿Quién soy? ¿Qué soy?

Luego me caso y mi esposo tiene 14 mujeres en cuatro años. Y luego él me dice, y yo estoy como, “Uh, está bien, bueno, tal vez parte de eso es mi culpa”. Tal vez algo de eso tiene que ver con mi infancia. Quizás parte de eso tiene que ver con mi presidente de misión. Entonces nos divorciamos. Ahora les dice a todos que solo había cuatro mujeres, y yo dije, “¿En serio?” “Ah, y no tuve sexo con ellas, solo sexo oral”. Entonces, ¿fue excomulgado? No, él mintió. Lo encubrió, lo alisó y se hizo quedar bien. Y él me culpó a mí.

Entonces, ¿se arrepintió? Por lo que entiendo que el Señor considera como arrepentimiento, no. Entonces, tú haces lo mismo, pero esa es la manera en que es. No eres especial de esta manera.

No eres único de esta manera. Si no eres transparente, si realmente no cuentas toda la historia, la llevas contigo. Una vez que cuentes la historia completa, puedes dejarla ir, porque el Señor te la quita. Tú nunca has hecho eso. Es por eso que todavía está contigo. Es por eso que caminas con esta pesada carga. Es una cadena y grilletes, y te está estrangulando.

Joseph Bishop: Sí, realmente lo es.

Entrevistadora: Bueno, también es una cadena y grilletes para mí. Y no tengo nada de qué arrepentirme […]

Joseph Bishop: Correcto. No es su culpa.

Entrevistadora: No es mi culpa. No lo fue en lo absoluto, pero he sufrido tremendamente por ello. Yo creo en el Evangelio Yo creo en el Libro de Mormón. Yo creo en la expiación. Pero no creo en la Iglesia. Y seré maldita si voy a pararme frente a algún líder del sacerdocio que me dirá que estoy equivocada o que no debería buscar retribución. Y eso es lo que me han dicho todo este tiempo. Y no sé lo que voy a hacer. El estatuto de limitaciones no se ha vencido en este caso.

Joseph Bishop: No es eso. Quiero que te sanes. Y yo quiero ser sanado. Esa es la conclusión para mí. Quiero que te sanes. Y yo quiero ser sanado. No estoy sanado. Me estoy acercando a eso. El amor está ayudando.

Entrevistadora: Mira, esa es la mayor pila de mierda que he escuchado.

Joseph Bishop: ¿Por qué sientes eso?

Entrevistadora: El amor de alguien puede ser curativo. Estoy de acuerdo con eso. Pero estás viviendo esta relación y es falsa. Estás asustado. Tienes la idea en tu cabeza de que si ella supiera lo que hiciste, si supiera lo que …

Joseph Bishop: Lo sé.

Entrevistadora: … que ella no te querrá. Que ella no te amará.

Joseph Bishop: Ella no lo haría.

Entrevistadora: Bueno, entonces es una pila de mierda.

Joseph Bishop: No entiendo lo que quieres decir. Yo hablé de su amor.

Entrevistadora: Su amor no puede curarte si no eres honesto con ella. Ella solo ama la parte de ti que conoce […] La parte que no conoce, ¿amaría ella eso?

Joseph Bishop: No.

Entrevistadora: Entonces, ¿cómo puede ser eso curativo? ¿Cómo podría ser tan hermoso y armonioso?

Joseph Bishop: Bueno, en esa parte tienes razón. Ella volvería a su caparazón, ¿verdad? Porque había un hombre, y ahora ha vuelto a suceder.

Entrevistadora: Y tú eres la última persona que ella pensaría que haría eso. Definitivamente.

Joseph Bishop: Ella me dijo por primera vez, en un mensaje hoy, que me ama y confía en mí. Ella nunca habló de confianza antes. Así que sí, bueno, ahí es donde estoy …

Entrevistadora: No mereces ese título. Tú no te has ganado eso. Has vivido una mentira toda tu vida. Tienes 85 años. Todavía estás viviendo la misma mentira. Incluso si yo fuera la única persona, has estado viviendo la misma mentira durante 33 años. Y la sigues viviendo. Y es un patrón. Tuviste muchos patrones en tu vida, pero este patrón en particular es lo que te ha destruido. Y te destruirá, porque si no eres honesto y transparente, no te estás arrepintiendo; en mi opinión, ¿pero yo qué sé?

Joseph Bishop: Bueno, creo que sabes mucho.

Entrevistadora: […] Yo lucho con ¿te mereces el legado que quieres dejarle a tus hijos y nietos?

Joseph Bishop: No. No me lo merezco.

Entrevistadora: Pero… Hay un pero, y lo veo venir. Pero no merecen ser destruidos por lo que hiciste. Sí. A eso lo entiendo.

Joseph Bishop: Esa es la conclusión para mí. No sé lo que me va a pasar cuando muera, pero este, de hecho, es mi último deseo […]

Entrevistadora: No quiero perdonarte. No quiero liberarte diciendo: “Oh, tuviste una enfermedad, o la tienes”. Eso es lo que es, una enfermedad, pero no fue tratada hasta el día de hoy. Tienes 85 años. No está tratada hasta el día de hoy. Te estás automedicando sin remedios. Te estás autotratando.

Joseph Bishop: Te he escuchado y estoy de acuerdo con todo lo que has dicho, excepto esto de … Creo que he superado mi adicción […] Siento por primera vez en esos 30 y algo, más que eso para mí, que al final he tenido éxito. Ya no tengo esos sentimientos. No tengo las cosas que duermen conmigo, molestándome todo el tiempo. Ya no. Se fue. No sé hace cuánto tiempo. Ha sido como alcohólicos anónimos donde se levantan y dicen: “Hola, soy […] Joe. Soy un depredador sexual. Han pasado tres años, tres horas, y lo que sea, y siento, finalmente, que ya no estoy plagado de esos … ”

Entrevistadora: Con esos deseos? De acuerdo, pero […] hay varios factores que influyen en eso. Uno es tu edad, y el otro es que has trabajado en ello toda tu vida. Podrías haber sido sanada hace décadas y vivir el resto de tu vida libre de eso. Pero, a pesar de eso, esas son elecciones que hiciste, tal vez porque no tuviste la educación, tal vez porque sentiste un cambio. Cualquiera sea la razón, no importa. Has llegado a un punto en tu vida donde, antes que nada, no puedes y no tienes ganas. ¿Cuándo comenzó eso? O eso es solo …

Joseph Bishop: Tenía un deseo …

Entrevistadora: ¿Biología?

Joseph Bishop: Un deseo de intimidad que es abrazar a alguien que amo y eso es …

Entrevistadora: Eso es normal.

Joseph Bishop: Sí.

Entrevistadora: Eso es normal. Llevar a una misionera al sótano, al cuarto de almacenamiento, no es normal. Intentar violar a una misionera no es normal.

Joseph Bishop: No. Eso, hoy, cuando dices estas cosas, eso es importante para mí. Es por eso que espero […] Pienso en esa noche y ¿qué podría poseerme para hacer eso? Y tengo que escuchar y decir, sí. Pero es importante para mí ahora.

Entrevistadora: Entonces, básicamente estás diciendo que no eres el mismo hombre que eras.

Joseph Bishop: Creo que es cierto […] No creo que la expiación … dijiste que crees en la expiación, me gustaría creer en la expiación. Luché para creer en la expiación. Pero no sé si puedo ser perdonado.

Entrevistadora: Puedes ser perdonado. Tú puedes ser perdonado. Pero debes ser honesto. Tienes que decir que lo sientes. Tienes que hacer las paces. Tienes que tratar de compensar lo que hiciste. Tienes 85 años. Sin embargo, este es el problema. Ni tú, ni mi esposo, que también es poseedor del sacerdocio, pero él no era alguien con autoridad. Eras… Tú eras el más … Un término civil sería un “oficial de alto rango”, pero tú eras el poseedor del sacerdocio de más alto rango que había conocido.

Joseph Bishop: Y eso hace que mis pecados sean más graves.

Entrevistadora: Más graves, sí, sí, pero también significa que el daño fue mucho peor […]

Joseph Bishop: Mi vida tiene muchas manchas.

Entrevistadora: Tiene muchas, pero tu vida está llegando a su fin. Afortunadamente, estás en tus últimos años.

Joseph Bishop: Así es.

Entrevistadora: Pero yo voy a vivir de esta manera: soltera por el resto de mi vida […]

Joseph Bishop: […] Por favor acepta mi disculpa.

Entrevistadora: Acepto tu disculpa. No sé si es suficiente, pero acepto tu disculpa, y creo que tu disculpa viene del corazón, y es genuina.

Joseph Bishop: Eso es algo que aprendí.

Entrevistadora: ¿Qué?

Joseph Bishop: No puedo ser falso contigo. No puedo tratar de jugar contigo, no sé qué, pero, como el Señor está involucrado, la forma en que te respondo hoy debe ser sincera, debe ser sincera porque voy a ser juzgado, no por ti. Tú también me juzgarás. Me juzgaré a mí mismo, pero el Señor. Algún día voy a tener que responder, y quiero poder decir: “Sí. Ella vino a mí rota. Es culpa mía. Lo siento tanto”. Tengo miedo. Eso me hace querer llorar. Y no quiero llorar.

Por eso. Tengo 85 y estoy enfermo; sería una bendición si tuviera tres años más. Soy diferente. Estoy al límite ahora. Sé que me estoy muriendo. Recibo las noticias cada vez que voy al médico. “Bien, intentaremos esto. Intentaremos aquello”. Bien. Viviré mientras el Señor quiera que viva porque así lo dice en mi bendición. He aprendido de mi bendición que estas cosas pueden suceder. Cada uno de estos milagros que han venido a mí y me tienen en la cima. No es que lo haya pedido, no es que yo … Es como si estuviera organizado. ¿Okay?   Yo quiero hacer esto. El CCM, tengo algo doble con el CCM, algo muy dual. Un lado contigo. La otra parte reorganizando el CCM.

Quiero decir, eso fue … Casi perdió la vida. Hasta el día de hoy no entiendo por qué estaba inspirado, pero sí sé que estaba inspirado. Sé que las cosas que hicimos allí ayudaron mucho, y eso suena egoísta. Pero no entiendo bien por qué el Señor fue tan bueno conmigo cuando yo fui tan malo con él y contigo. No lo entiendo[…]

Pude haber sido grande. Yo sé eso. Estuve una vez, Bob Wells me dijo eso … y fue casi al mismo tiempo que estaba pasando esto otro.

Entrevistadora: ¿Qué otro?

Joseph Bishop: Cuando tú y … Sí. Cuando puso mi nombre en el sombrero para convertirme en Setenta, nunca me llamaron. Ahora sé por qué. Ahora sé por qué. Porque es posible que Carlos Asay no haya hecho lo que debería haber hecho contigo, pero hizo lo que debería haber hecho conmigo.

Entrevistadora: ¿Y eso significa?

Joseph Bishop: Nunca tuve derecho a ser considerado como una autoridad general.

Entrevistadora: Nunca debiste haber sido considerado como un presidente del CCM. O como presidente de misión.

Joseph Bishop: Estoy de acuerdo. Esa es mi confusión […]

Estaba preocupado hoy cuando dijiste: “Ven a mi hotel”. No me voy a poner … Entonces dijiste, ¿te acuerdas? Sala de conferencias acristalada. Bien. Puedo hacer eso, pero estoy tratando de ser sabio. No estoy tratando de suplicar, solo estoy tratando de hacer lo correcto, porque no eres tú. Es el Señor quien me va a juzgar, y no va a ser muy lejos en el futuro. Eso es con lo que estoy tratando […]

Entrevistadora: Creo que tienes miedo de que la gente descubra tu otro lado. No significa que este tipo no existe, pero existe este otro lado.

Joseph Bishop: Sí. Tengo miedo. Para mí y por los que me aman. Sé lo que le haría a [mi prometida]. Ella es frágil. Sé exactamente lo que le pasaría a ella. Mis hijos, sé exactamente lo que les pasará. Y no lo quiero. Prefiero morir primero.

Entrevistadora: Bueno, si mueres primero.

Joseph Bishop: Entonces estoy en problemas […] Mira, estoy viendo al próximo mundo. ¿Qué va a pasar cuando llegue al otro lado? Bueno, voy a ser juzgado. ¿Me enviarán aquí o aquí? No lo sé porque tengo un pasado manchado. Lo he intentado. Eso debes entenderlo. Intenté hacer lo correcto, y cada vez, es como, realmente lo hice. Y sigo teniendo estas experiencias, lo que me da alguna esperanza de que está bien, estoy bien, y entonces no sé. No sé[…]

Cuando confesé al élder Wells en el campo misional, ¿sabes por qué sucedió eso? Nos había estado yendo tan bien, los bautismos. Pasamos de 70 al mes al doble, y al doble, y al doble.

Entrevistadora: Esto es cuando eras un misionero.

Joseph Bishop: Presidente de la misión. Pasamos de 70 a más de 400 bautismos por mes. Y en medio de esto, tuve una hermana misionera que fue asediada por espíritus malignos. Nunca los había experimentado antes. No sabía que existían, pero sí. Me atacaron a mí. Así que en este proceso, tratando de salvar mi alma, dije, “Está bien, bueno, necesito contarte todo”. Y volví tan atrás como mi memoria podría … Creo que hablé de ti.

Entrevistadora: No pudo haberlo hecho porque fue presidente del CCM después de Argentina […]

Joseph Bishop: Todos los presidentes de misión en América del Sur fueron a Sao Paolo […] Llegamos, y yo estaba al final de la comitiva. Muy pronto, me encontré con élder Wells, y me preguntó, “¿Cómo estás?” Y me dije: “Nunca conseguiré una mejor oportunidad en este mundo”. He recibido bendiciones del élder Wells, del presidente de estaca favorito. Nada estaba funcionando. Nada. Entonces dije: “Estoy luchando contra los espíritus malignos que me atacan y están conmigo”, y él dijo: “Echarlos”, y levantó la mano, “expulsarlos”.

No, no, no, no, eso es fácil de decir.

Entrevistadora: ¿Se fueron?

Joseph Bishop: No. Regresó esa noche. Bueno, tal vez fueron dos noches. Lo que haya sido, volvió, y hasta intenté bendecirme. Quería… Fue terrible. Quería… Quería… Y le dije al Señor en mi oración, oré y le dije: “Mira”. “Mira” no es la palabra correcta.

Entrevistadora: Sé lo que quieres decir. Sí.

Joseph Bishop: “Me gustaría ser aliviado de estos espíritus malignos que están conmigo”. Y luego dije sin pensar: “Pero si no, pero si no, estoy bien”. Ese día, así como así, se fueron.

Entrevistadora: Vaya.

Joseph Bishop: ¿Estás comenzando a entender esto? […]

Entrevistadora: Necesito volver a mi habitación. Tengo que llamar a mi hija. Estaremos en contacto.

Joseph Bishop: Tienes mi tarjeta de teléfono.

Entrevistadora: Sí. De acuerdo, tengo tu número, y tú tienes el mío.

Joseph Bishop: ¿Sí?

Entrevistadora: Bueno, sí, porque te llamé, y me devolviste la llamada.

Joseph Bishop: Okay[…]

Entrevistadora: He contactado a la policía en [inaudible], quien me dijo que la prescripción extintiva no se ha cumplido, y que si quería llevar a cabo una investigación criminal, podría, y mis abogados me dijeron que si quería continuar con una demanda privada, podría hacerlo. Así que hice algunas investigaciones. Pero sí, no vine aquí ignorante. Hice algunas comprobaciones antes de venir.

Joseph Bishop: Yo vine ignorante.

Entrevistadora: No, realmente no lo hiciste. Has venido ingenuo, no ignorante.

Joseph Bishop: Bueno, ignorante sobre el … sí.

Entrevistadora: Bueno, si hubiera dicho, “Hola. ¿Te acuerdas de mí?” No hubieras venido.

Joseph Bishop: Sí, lo habría hecho […]

Entrevistadora: Bueno, todavía no le digas nada a [tu prometida] y … Mi vuelo sale por la mañana. Le daré una gran consideración.

Joseph Bishop: Dale un poco de oración, también. Yo creo en la oración.

Entrevistadora: Creo en la oración. Lo hago.

Joseph Bishop: Yo tampoco sé qué es lo mejor.

Entrevistadora: Bueno, sí, hay mucho en juego. Hay …

Joseph Bishop: Eso es lo que es tan abrumador para mí. Esto va a destruir mi vida, pero también puede destruir otras vidas.

Entrevistadora: Tienes toda una lista de … A eso lo entiendo. Puse cuatro dólares …

sabes muchoJoseph Bishop: Se remonta a mi misionero. Se remonta a, ya sabes …

Entrevistadora: Sí. Bien. Hablaremos. ¿Te parece? Hablamos el lunes por la tarde o mañana por la tarde. No sé. Tengo una cita con mi abogado el lunes por la mañana, así que…

Joseph Bishop: Ten cuidado con los abogados. Ahora esto va a sonar egoísta, pero ellos quieren dinero, así que querrán seguir con esto.

Entrevistadora: Okay.

Joseph Bishop: Obtén tu respuesta del Señor.

Entrevistadora: Sí, porque es un abogado de defensa criminal. Para ti sería muy caro. Un abogado de daños personales sería muy costoso.

Joseph Bishop: Sí. No obtendrías nada porque no tengo nada. Perdí mis ahorros cuando estalló la burbuja. Tenía todos mis ahorros del misionero [inaudible]. Lo metieron en la cárcel más tarde, pero lo perdí todo. Si [mi prometida] y yo, si nos casáramos, podríamos juntar nuestros recursos y tener una buena vida en términos de poder visitar a su familia, a mi familia.

Entrevistadora: Claro. Entiendo.

Joseph Bishop: Compré una casa. Tenía 920 pies cuadrados. Costó $ 100,000. Tengo un 5%.

Entrevistadora: Sí, no se trata de eso. Se trata de… Sé lo que [inaudible] quiere. Sé lo que es [inaudible].

Joseph Bishop: Solo ten cuidado con eso. Lo diré de nuevo, recibe tu respuesta del Señor. Intentaré hacer lo mismo.

Entrevistadora: No sé qué hacer, pero voy a tratar de averiguar […]

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