Podcast, episodio 145: La homosexualidad en la Biblia

Pesquisas Mormonas Episodio 145: La homosexualidad en la BIblia
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La homosexualidad en la Biblia

Por el Rev. Justin Cannon

INTRODUCTION

¿Qué dice la Biblia sobre la homosexualidad? ¿La Iglesia debería permitir la bendición de los matrimonios homosexuales? ¿Una persona homosexual en una relación seria puede obtener el sacerdocio o incluso ser un obispo? ¿Y la tradición? ¿Qué les digo a mis amigos o parientes que son gais? ¿Deben mantenerse solteros para toda la vida? Todos hemos ponderado algunas de estas preguntas en algún momento.

Este estudio es el resultado de mucha investigación, diálogo y reflexión. Un día me senté y decidí, “quiero saber de una vez por todas lo que la Biblia realmente dice sobre la homosexualidad”, y quiero compartir con ustedes un estudio de seis versículos de la Biblia que han sido usados frecuentemente con referencia a la homosexualidad, así como explorar la homosexualidad en el contexto de la tradición cristiana.

TERMINOLOGIA:

Homosexualidad: La palabra homosexualidad es una palabra combinada del griego “homo”, que significa “igual”, y del término latino “sexualis”, que significa sexo. El término “homosexual” es de origen moderno, y no fue hasta hace más o menos un año atrás que se usó por primera vez. No hay una palabra en griego o hebreo que sea equivalente a la palabra “homosexual”. La versión RSV de 1946 de la Biblia fue la primera traducción en usar la palabra.

Sodomita: La palabra “sodomía” no existe en el griego o en el hebreo bíblico. Un sodomita era simplemente un ciudadano de Sodoma, tal como los moabitas eran habitantes de Moab. Cualquier traducción del Nuevo testamento que use la palabra “sodomía” o “sodomita” son interpretaciones claras y no son traducciones fieles.

MIRANDO A LA BIBLIA

Hay seis escrituras de la Biblia que han sido usados en los años recientes con referencia a la homosexualidad. Esos son:

Genesis 1-2 (relato de la creación)

Génesis 19:1-9 (relato de Sodoma)

Levítico 18:22, 20:13 (Código de limpieza)

Romanos 1:24-27 (Carta de Pablo)

1 Corintios 6:9 (Carta de Pablo)

1 Timoteo 1:10 (Carta de Pablo)

 

EL RELATO DE SODOMA (Génesis 19:1-9)

Me parece apropiado empezar con la historia de Sodoma, ya que ha sido usado como un ejemplo principal en el estudio de la homosexualidad. Pero primero debemos entender el contexto de este relato. Dios, según esta historia, envió a dos ángeles para advertirle al primo de Abraham, Lot, sobre la próxima destrucción de Sodoma. Y nos detengamos aquí por un momento. Aún antes de enviar a los ángeles, Dios quiso, según esta historia, destruir a Sodoma. Sea cual fuera la razón para destruir a la ciudad, tiene que ver con el pecado de Sodoma antes de este evento.

La historia continúa: Los ángeles vinieron a la ciudad de Sodoma y Lot los recibió en su hogar y les preparó una cena. Entonces, un grupo de hombres rodearon la casa y preguntaron dónde estaban los ángeles que habían venido a la casa. Básicamente gritaron, “¿Dónde están esos hombres que vinieron a tu casa? ¡Queremos tener sexo con ellos!” Lot se rehusó, pero les ofreció a su hija en su lugar, dando la siguiente razón: “Miren, tengo dos hijas, que nunca se acostaron con un hombre. Déjenme que se las traiga y hagan con ellas lo que quieran. No hagan nada con estos hombres porque están bajo la protección de mi hogar” (19:8). La turba de hombres insistió en lo que querían y trató de romper la puerta. Los ángeles terminaron metiendo a Lot en la casa y cegando a la multitud.

Primero que nada, al interpretar este evento debemos tomar en consideración la situación completa. Lo que está sucediendo es una forma de violación. La turba de hombres quería asaltar sexualmente a los ángeles. La situación también está empapada en una violencia sorprendente. Muchos afirman que la oferta de Lot de sus hijas en lugar de los ángeles implica que el sexo homosexual podría considerarse peor que el sexo heterosexual, pero el mismo Lot explica la razón de esta acción, “No les hagan nada porque están bajo la protección de mi hogar”. En nuestra época, esto no tiene sentido, pero en el tiempo de Lot, la hospitalidad era un concepto cuasi sagrado, y es la distinción que hace Lot: Los visitantes son sus huéspedes.

Sin embargo, si aceptamos que la distinción está basada en el género, sólo podemos concluir que la violación homosexual de ángeles es peor que la violación heterosexual. Usar esta historia para condenar a todo el comportamiento homosexual es algo que no tiene fundamento y verdaderamente estira a la historia más allá de su contexto histórico, pero eso es exactamente lo que sucedió. Jeffrey S. Silker escribió, en referencia a esta distorsión del texto, en Theology Today, “¡El pecado del adulterio de David con Betsabé no hace que todas las expresiones heterosexuales sean un pecado!”

Una interesante (dis)conexión con esta historia:

En la traducción de la Biblia de Wycliffe de 1508 al inglés medio, la palabra griega arsenokoitai en 1 Corintios 6:9 fue traducido como “el pecado de Sodoma”. La interpretación de Wycliffe es que arsenokoitai tenía algo que ver con la historia de Sodoma, aunque nada en el Nuevo testamento implica tal cosa. El autor podría haber escrito “pecado de Sodoma” si quería hacerlo. Si la traducción de su Biblia usa “sodomita” en la lista de 1 Corintios 6:9, es a causa de Wycliffe. Vamos a analizar en detalle la palabra arsenokoitai más adelante en los textos de 1 Corintios y 1 Timoteo; sin embargo, es increíble ver cómo la historia de Sodoma, llena de violación y violencia, ha tomado un papel tan central en el tema de la homosexualidad, y más precisamente en el desarrollo de la palabra “sodomita” como se la usa hoy.

Término importante:

Arsenokoitai: Este sustantivo griego está formado al unir el adjetivo griego de “varón” (arseno) y camas (koitai). Literalmente la palabra significa “cama de varón”. Se encuentra en 1 Timoteo 1:10 y en 1 Corintios 6:9. Esta es la primera aparición de esta palabra en la literatura griega que se ha preservado, y fuera de estos dos versículos esta palabra no aparece en el Nuevo testamento. El significado da la palabra es cuestión de debate. A causa de la oscuridad de la palabra y la falta de fuentes externas que echen luz sobre su significado, debemos obtener una interpretación de su definición del texto.

1 TIMOTEO 1:8-10

Pero sabemos que la ley es buena, si uno la usa legítimamente; conociendo esto, que la ley no fue dada para el justo, sino para los transgresores y desobedientes, para los impíos y pecadores, para los irreverentes y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas, para los fornicarios, para los sodomitas, para los secuestradores, para los mentirosos y perjuros, y para cuanto se oponga a la sana doctrina… (Reina Valera 1960)

Recordemos que la palabra traducida como “sodomitas” es la palabra griega arsenokoitai. Nuestra pregunta ahora debería ser, “¿De qué está hablando?” Para responder esta pregunta comenzaremos dividiendo esta oración en sus pares estructurales. Se pueden ver estos grupos reflejados debajo en el español así como en el griego (el Nuevo testamento fue escrito originalmente en griego).

1 TIMOTEO 1:9-10

A:        transgresores / desobedientes
B:        impíos / pecadores
C:        irreverentes / profanos
D:        parricidas y matricidas / homicidas
E:         fornicarios, sodomitas / secuestradores
F:         mentirosos y perjuros / cuanto se oponga a la sana doctrina

Como podemos ver, parece haber alguna relación entre las palabras en cada lista. Pero, ¿qué pasa con la línea E? ¿Qué tienen en común los fornicarios, sodomitas y los secuestradores? Para responder esta pregunta, debemos explorar el griego. Las tres palabras presentadas en la línea E son “pornoi”, “arsenokoitai” y andrapodistai. Algunas de las traducciones de la Biblia al español son la Reina Valera de 1960 (RVR), la Nueva traducción viviente (NTV), la Nueva versión internacional (NVI) y La Biblia de las Américas (LBLA). Estas tres palabras son, respectivamente, traducidas de la siguiente manera:

pornoi arsenokoitai Andrapodistai
fornicario quien se profana

con hombres

robadores de hombres
RVR: fornicarios sodomitas secuestradores
NTV los que cometen

inmoralidades sexuales

los que practican

la homosexualidad

traficantes de esclavos
NVI adúlteros homosexuales traficantes de esclavos
LBLA inmorales homosexuales secuestradores

Como vemos aquí, no hay un acuerdo definitivo de lo que estas palabras significan, aunque las traducciones coinciden en el sentido general de tales palabras. Para determinar el significado preciso, usaremos un lexicón. Un lexicón es un diccionario académico usado para determinar el significado de palabras bíblicas. Una búsqueda en el lexicón de griego disponible en searchgodwords.org nos da la siguiente información sobre los términos pornos, la raíz de la palabra pornoi, la primera de las tres palabras:

Pornos deriva del verbo pernemi, que significa “vender”, y se dan las siguientes tres definiciones:

  • Un varón que prostituye su cuerpo a la lujuria del otro
  • Un prostituto varón
  • Un varón que consciente a relaciones sexuales ilícitas, un fornicador

Andrapodistes, la raíz de la palabra andrapodistai, la tercera palabra, nos da las siguientes definiciones:

  • Comerciante de esclavos, secuestrador, robador de hombres
  • Uno que injustamente reduce a los hombres libres a la esclavitud
  • Uno que roba los esclavos de otros y los vende

Arsenokoitai, como indicamos previamente, está formado de las palabras “varón” (arseno) y “cama” (koitai). En griego, la palabra koitai, literalmente significa cama, pero es usado comúnmente como un eufemismo de alguien que tiene sexo. Arseno es un prefijo adjetivo, y por lo tanto podemos traducir arsenokoitai como “encamado con varón”.

Ahora podemos derivar un entendimiento exacto de la palabra arsenokoitai, basado en las dos palabras que la rodean. Primero que nada, tenemos 1. “prostituto varón esclavizado”, 2. “encamado con varón”, y 3. vendedor de esclavos. La Biblia New American ofrece un pie de página que puede darnos alguna luz en el contexto histórico:

La palabra griega traducida como “muchacho prostituto” puede referirse a los catamitas, es decir, a los niños o a los varones jóvenes que fueron mantenidos para los propósitos de la prostitución, una práctica que no era poco común en el mundo grecorromano. En la mitología griega, esta era la función de Ganimedes, el “copero de los dioses”, cuyo nombre en latín era Cátamo.

Había una práctica común en la que los hombres de la época de Pablo tenían muchachos esclavos “mascotas” que explotaban sexualmente. Estos muchachos eran prepúberes y sin barbas, por lo que parecían mujeres. Hoy, esta práctica se conoce como pederastia. Se vea como se vea, el “pornos” es claramente un prostituto.

Manteniendo esto en mente, veamos lo que tenemos hasta ahora: El prostituto esclavizado, el “encamado con varón”, y el mercader de esclavos. Esta dinámica contextual lo lleva a uno a entender arsenokoitai como a alguien que duerme con el prostituto, el hombre que literalmente yace en la cama con ellos. Es como si Pablo estuviera diciendo, “los prostitutos varones, los hombres que duermen con ellos, y los comerciantes de esclavos que se los venden”. No solamente el contexto sintáctico e histórico apunta a esta conclusión, sino que el sentido literal de la palabra arsenokoitai también.

Si esta traducción de arsenokoitai es correcta, también debería tener sentido lógico en la única otra escritura donde es usada, 1 Corintios 6:9, ya sea confirmando o refutando nuestra teoría sobre esta palabra.

1 CORINTIOS 6:9-10

¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. (RVR)

La palabra traducida como “afeminados” es “malakos”, la cual es la forma singular de la palabra “malakoi”, y el segundo término es “arsenokoitai” (nuestra palabra en cuestión).

Algunas traducciones comunes incluyen:

malakos arsenokoitai
RVR: afeminados que se echan con varones
NTV prostitutos practican la homosexualidad
NVI sodomitas pervertidos sexuales
LBLA afeminados homosexuales

El término “malakoi” significa “blando”. En Mateo 11:8 ha sido usado como un adjetivo que se refiere a la ropa. Pero en este contexto es usado como un sustantivo, y su significado no es claro. ¿Nuestro entendimiento de arsenokoitai, tal como está usado en 1 Timoteo 1:10 como “hombres que duermen con prostitutos”, tiene sentido junto a esta palabra malakis, la cual ha sido traducido como “prostitutos? Sí, tiene perfecto sentido, y 1 Corintios 6:9 parece confirmar lo que hemos descubierto sobre el sentido de estas palabras tan oscuras. Es natural que Pablo reprenda no solamente a los prostitutos, sino también a los “encamados con varón”, o los hombres que duermen con esos prostitutos.

Como podemos ver, estos dos versículos hablan de la práctica de la prostitución y probablemente de la pederastia, y no de la homosexualidad.

Ahora, Romanos 1:27 claramente dice “y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío”. ¿No es eso lo suficientemente claro? Aquí no hay palabras griegas oscuras. ¿Cómo podemos entender esto?

ROMANOS 1:24-27

24 Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos,

25 ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén.

26 Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza,

27 y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. (RVR1960)

Para entender de qué está escribiendo Pablo, debemos mirar al evento en su totalidad y no solo porciones aisladas. Cada versículo en esta historia nos da una pista de la situación.

24 “Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones”. Aquí, si estuviéramos haciendo una pintura, empezaríamos con la imagen de la lujuria (concupiscencias).

25 “ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador”. Aquí dice que hay falsedades e idolatría (o sea, adoran a algo que no es Dios).

26 “Dios los entregó a pasiones vergonzosas” (la palabra ἀτιμίας es traducido aquí como “vergonzosas”, pero es traducido como “degradantes” en NBLH y LBLA. Pero esta palabra, según el diccionario de griego, significa “deshonra”, o “deshonroso”). En resumen, el problema es de lujuria, falsedades, idolatría y pasiones deshonrosas.

26 y 27 “sus mujeres cambiaron la función natural por la que es contra la naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres”.

Si nos enfocamos primero en los hombres, esto nos va a ayudar a clarificar el mensaje: “los hombres, dejando el uso natural de la mujer”. No dice que nunca se interesaron en las mujeres, sino que dejaron sus relaciones naturales con la mujer, lo cual es natural para ellos. La palabra griega que se traduce como “dejar” es afente (αφήνω), lo que significa “abandonar”, “abdicar”, “olvidar”. Por lo tanto, estos hombres olvidaron sus propias naturalezas, las de la heterosexualidad, y se llenaron de pasión por el otro. Las mujeres hicieron lo mismo. Como podemos ver, Pablo está hablando de individuos que participan en sexo homosexual, lo cual es contrario a su naturaleza.

¿Y por qué los hombres harían eso? Como cualquier estudiante bíblico diría, “el contexto lo es todo”. Esta es una situación de lujuria, falsedad, idolatría y pasiones deshonrosas. En este relato hay un número de hombres y un número de mujeres, ambos en plural. Esto definitivamente se trata de una orgía. Todos están llenos de lujuria y “pasiones deshonrosas”, teniendo sexo con quien sea y como sea. Pero ¿por qué Pablo hablaría de orgías? Un poco de investigación nos enseña de la práctica pagana de las “orgías sexuales sagradas”. Baal era la deidad cananea que era adorado con orgías sexuales en el Monte Peor en Moab, con el cual Pablo estaba familiarizado. Con este contexto en mente, leamos la historia otra vez:

Por lo cual, también los entregó Dios a la inmundicia, en los apetitos de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén.

Por eso Dios los entregó a pasiones vergonzosas, pues aun sus mujeres cambiaron las relaciones naturales por las que van contra la naturaleza. Del mismo modo también los hombres, dejando la relación natural con la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío.

Cualquier persona que aisle la frase “relaciones naturales” para declarar que las relaciones homosexuales son antinaturales está inyectando sus propios prejuicios y leyendo totalmente fuera de contexto. Aun si aislamos esa frase, debemos admitir que es usada solo para condenar a los heterosexuales que van en contra de su naturaleza heterosexual y participan en relaciones homosexuales. Peter J. Gomes, pastor en la Universidad de Harvard, clarifica aún más en su libro The Good Book, “No está claro que San Pablo distinguió, como nosotros debemos hacerlo, entre personas homosexuales y personas heterosexuales que se comportaban como homosexuales, pero lo que es claro es que lo “antinatural” es cuando uno (el heterosexual) se comporta en la manera del otro (del homosexual)” (157). [Del mismo modo, parecería que es antinatural cuando el homosexual se comporta como un hétero. Nota del Sr. Pesquisas]

Hasta ahora hemos visto las tres escrituras del Nuevo testamento usados en referencia a la homosexualidad así como la narrativa sobre Sodoma. Esto nos deja con dos escrituras más que se mencionan cuando se habla de este tema. La narrativa de la creación (Génesis 1-2) y Levítico 18:22 (y el verso paralelo, 20:13).

LA NARRATIVA DE LA CREACIÓN (GÉNESIS 1-2)

Esta es una historia sobre Adán y Eva, ¡no sobre Adán y Esteban! Probablemente todos hemos oído esto. En The Good Book, Gomes escribe lo siguiente correspondiente a la narrativa de la creación:

… los autores de Génesis estaban tratando de responder la pregunta, “¿De dónde venimos?” Entonces, como ahora, la única respuesta plausible es de un hombre y una mujer… La historia de la creación no pretende ser una historia antropológica o de todas las relaciones sociales. No menciona nada sobre la amistad, por ejemplo, sin embargo, no asumimos que la amistad es condenada o anormal. No menciona el estado de ser soltero, y sin embargo sabemos que ser soltero no es condenado, y que, en ciertas circunstancias religiosas, ser célibe es considerado un gran honor. (Pp. 49-50).(1)

En otras palabras, Adán y Eva es la única relación para este relato específico que tiene sentido. Es una historia sobre la creación, y solo una relación procreativa (es decir, heterosexual) sería apropiada en esta historia en particular. Si alguien, a pesar de esto, basa su opinión sobre la homosexualidad solo en la historia de la creación, el ejemplo no solo estaría fuera de contexto, sino que estaría basado en un argumento débil.

Esto nos deja con Levítico 18:22 y 20:13.

LEVÍTICO 18:22

Miremos a algunas traducciones diferentes de Levítico 18:22:

  • RVR1960: No te echarás con varón como con mujer; es abominación.
  • DHH: No te acuestes con un hombre como si te acostaras con una mujer. Ése es un acto infame.
  • BLP: No te acostarás con un hombre como se hace con una mujer; es una cosa aborrecible.

La pregunta que debemos hacer es, “¿Qué dice esto realmente, y cuál es el contexto de esta ley? Levítico es el libro de la ley. Contiene de todo, da mandamientos para los hombres de no cortarse las puntas de las barbas, ordena que no se tenga relaciones sexuales durante la menstruación, no debían cosechar diferentes plantas en el mismo campo, y tenían leyes dietarias estrictas, el Código sagrado, como se llamaba, fue escrito para distinguir a los hebreos, moral y ritualmente, de los babilonios y los cananeos. A menudo se las conoce como las leyes de pureza. Ahora, veamos lo que el Nuevo testamento dice sobre esta ley:

Así también vosotros, hermanos míos, habéis muerto a la ley mediante el cuerpo de Cristo, para que seáis de otro, del que resucitó de los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios. Porque mientras estábamos en la carne, las pasiones pecaminosas que eran por la ley obraban en nuestros miembros llevando fruto para muerte. Pero ahora estamos libres de la ley, por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra. (Romanos, 7:4-6, RVR1960)

Pero antes que viniese la fe, estábamos confinados bajo la ley, encerrados para aquella fe que iba a ser revelada. De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe. Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo, pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús”. (Gálatas 3:23-26, RVR1960)

Otras escrituras de la ley del Nuevo testamento incluyen: 2 Corintios 3:6, Colosenses 2:13-15, Hebreos 8:8-13, Romanos 10:1-4.

Si no estamos “bajo la ley”, ¿eso quiere decir que podemos mentir, engañar, robar, etc.? En Romanos 6:15, Pablo responde esta pregunta, “¡De ninguna manera!” ¿No fue Cristo mismo quien dijo, en Mateo 5:17, que él no vino a abolir la ley sino a cumplirla? ¿Y qué es la ley? Una vez se le preguntó a Jesús, “Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas” (Mateo 22:36-40, RVR1960).

Pablo más tarde repitió esta idea en Romanos cuando escribió:

No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley. Porque: No adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás, y cualquier otro mandamiento, en esta sentencia se resume: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor.

La tradición cristiana ha distinguido las leyes del Antiguo testamento que tienen relación con la “pureza” y a las que tienen que ver con la “moralidad”, y las últimas todavía se aplican. Si el amor es el verdadero cumplimiento de la ley, entonces, para los cristianos no debería ser el amor la vara de medida que determine bajo qué ley estamos regidos (o sea, ¿cuáles son las “leyes morales”?)

Ahora, volvamos a mirar al versículo. Si lo traducimos literalmente del hebreo, Levítico 18:22 dice, “Y con un hombre no te echarás echadas de una mujer”.

Primero que nada, “echar echadas” no tiene una interpretación clara. La única manera de interpretar esto es insertar algo que pueda crear una traducción con más sentido. Por ejemplo, uno puede insertar “como las” o “en las” después de “echarás”:

  • “Y con un hombre no te echarás [como las] echadas de una mujer”
  • “Y con un hombre no te echarás [en las] echadas de una mujer”

Aún si aceptamos las traducciones españolas, debemos entender el contexto histórico de cómo un hombre se echaba con una mujer, ya que este es el calificativo en la frase. El Rabí Arthur Waskow explica, “La estructura de la sexualidad en la Tora asume un hombre dominante y a una mujer subordinada”.(2) La condición entera de la mujer en ese tiempo era muy inferior al del hombre, y las mujeres incluso eran consideradas propiedad del hombre. Esta creencia con respecto a las relaciones de género es rechazada por la mayoría de las iglesias cristianas de hoy, pero para que tenga sentido en esta ley judía específica, debemos considerar el contexto en el que fue escrita. No podemos ignorar la segunda mitad de la oración, “como con mujer”, como dicen la mayoría de las traducciones.

Para que uno de los hombres en la relación sexual sea tratado como uno trataría a una mujer, el hombre debería tomar una condición inferior. El hacer eso significaría reducirlo a la pobreza y en efecto profanar la imagen de Dios, a la cual se la considera al hombre. Para comprender la ley completamente, debemos considerar el contexto histórico en el que la ley fue escrita.

El Antiguo testamento era, inicialmente, parte de las escrituras hebreas de la gente judía. La Septuaginta era una traducción antigua del Antiguo testamento de su original hebreo al griego. Fue la “versión” del Antiguo testamento que citaron los escritores del Nuevo testamento cuando citaron esa escritura. La palabra hebrea en esta ley específica que se traduce como “abominación” o “acto aborrecible” fue traducido en la Septuaginta a la palabra griega “bdelugma” (βδέλυγμα). Según el diccionario bíblico de griego de William D. Mounce, esta palabra significa

  • Abominación; algo detestable
  • Idolatría con todas sus poluciones

Esto parece apuntar a la idea de que esta ley específica tiene más que ver con la pureza ritual y con los hebreos no siendo como los idólatras babilonios o cananeos. Como vemos, esta ley no es tan simple como parece. Primero que nada, tenemos una ley muy poco clara (“Y con un hombre no te acostarás como con una mujer”). Segundo, debemos considerar el contexto histórico de cómo los hombres trataban a las mujeres en los encuentros sexuales. Tercero, como se nos revela por medio del Cristo [bíblico], el cumplimiento de la ley es verdaderamente el amor. Las violaciones, los robos, el odio, etc., son inmorales porque no están en línea con la ley del amor, lo cual Cristo enmarca tan perfectamente cuando se le preguntó sobre la ley. ¿Una relación homosexual seria es una violación de esta ley? Podríamos ser como los fariseos y saduceos tratando de desmenuzar esta ley por siempre, pero si la estudiamos más cercanamente, la vida de Cristo realmente revela el espíritu de la ley. Seguramente esto es lo que quiso decir Pablo cuando escribió, “Pero ahora estamos libres de la ley, por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra” (Romanos 7:6).

CONCLUSION DEL ESTUDIO DE LAS ESCRITURAS

Como vemos, la Biblia realmente no habla del tema de la homosexualidad. Jesús nunca habló de eso. Los profetas nunca hablaron de eso. En Sodoma, la actividad sexual es mencionada en el contexto de la violación (¡y violación de ángeles!), y en Romanos 1:24-27 lo encontramos mencionado dentro del contexto de la idolatría (adoración de Baal que incluían la lujuria y las pasiones deshonrosas. 1 Corintios 6:9 y Timoteo 1:10 hablan sobre la actividad sexual en el contexto de la prostitución y probablemente de la pederastia. En ningún lado la Biblia habla de una relación homosexual seria y amorosa. Lo único que los autores de la Biblia sabían sobre la homosexualidad era lo que veían expresado en la adoración pagana de Baal, la prostitución templar, etc. Usar la Biblia para condenar la homosexualidad implica proyecciones de nuestros propios prejuicios y estrecha el texto bíblico mucho más allá de lo que dicen las escrituras.

Pero históricamente la Biblia ha sido sacada de contexto y torcida para oprimir a casi todas las minorías que uno puede imaginarse, incluyendo a las mujeres, a los negros, a los niños, a los judíos, y la lista sigue y sigue…

LA TRADICION DE LA IGLESIA

La tradición, sin embargo, enseña que el matrimonio es un sacramento designado para un propósito muy específico. Lo siguiente está tomado del artículo “Matrimonio homosexual”, del United Methodist clergyman Tex Sample:

Al hablar del matrimonio homosexual cristiano, uno debe prestar atención a la tradición de la Iglesia, … San Agustín es la figura principal en las enseñanzas de la Iglesia sobre el matrimonio. Para él, el matrimonio es un oficio, una obligación en la que uno sirve a la Iglesia y a la sociedad en general. Este oficio sirve tres fines: Primero, el fin procreativo, el cual San Agustín entiende como el criar hijos para el Reino de Dios. No es algo primario tener hijos propios en un sentido biológico. El segundo fin es el fin intuitivo en el que las parejas aprenden a ser fieles el uno al otro y a Dios y se convierten en testigos de una “orden de caridad”. El tercero es el fin sacramental, el cual Agustín relaciona más con la insolubilidad del matrimonio.

… Mientras que Agustín ve al matrimonio como un servicio para evitar la lujuria, en la Edad Media se desarrolla una perspectiva más positiva en la que el matrimonio contribuye a crecer en santidad…

El punto es que el matrimonio en la tradición cristiana sirve un número de fines: procreación, fidelidad, sacramental, apoyo mutuo y compañerismo amoroso. Lo que es revelador de todo esto es que todos esos fines pueden cumplirse en matrimonios homosexuales, incluso los fines procreativos cuando uno lo entiende como criar hijos para el Reino de Dios y no primariamente como una función biológica. Según esta tradición, es apropiado que las parejas gais y lesbianas se casen en la Iglesia, y no es una violación de las escrituras o de la tradición.

Algunos cristianos niegan este argumento mostrando Marcos 10:7-8, donde Jesús dice, “Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne; así que no son ya más dos, sino uno”. Ellos hacen el argumento de que esta es la única forma de matrimonio que se puede hacer si uno sigue las escrituras. El problema mencionado en este pasaje, sin embargo, es el divorcio. Jesús está respondiendo a una prueba sobre su autoridad. Extender esta respuesta para que se convierta en una negación general del matrimonio homosexual va más allá de lo que dice el texto. Lo que es más, fue dicho por un Cristo soltero que abandonó a su madre y a su padre para participar en su misión en la carne. Ya que estamos hablando con un Cristo que [hizo esas cosas] para cumplir con una razón diferente, debemos estar abiertos a las otras opciones posibles, especialmente las opciones que cumplen los fines del matrimonio cristiano tradicional.

En conclusión, las enseñanzas bíblicas no hablan de una gran cantidad de prácticas sexuales, entre ellas el matrimonio homosexual. Lo que es más, los fines del matrimonio como se entienden en la tradición de la Iglesia son cosas que el matrimonio homosexual puede cumplir…

EL SACRAMENTO DEL SEXO

Están aquellos que dicen que este tema es mucho más simple y se limita al sexo. Ellos pueden decir, “¿No es la función inherente del sexo la procreación, y es algo que el sexo homosexual no puede hacer?” La resolución de la Novena Conferencia de Lambeth de 1958 escribió, sobre el tema del sexo:

Las relaciones sexuales no son la única manera de lenguaje de amor terrenal, pero es, en su uso correcto y pleno, la forma más reveladora… Es un dar y recibir en la unión de dos espíritus libres, lo cual en sí mismo es bueno… Por lo tanto, es absolutamente incorrecto decir que … tal relación sexual no puede darse excepto con la intención de tener hijos…

[Como nota aparte, debe tenerse en cuenta que muchas parejas no pueden tener hijos, por lo que, si el sexo solo fuera para procreación, la gente estéril no podría casarse, y el matrimonio debería estar prohibido para las parejas de edad en la que ya no pueden reproducirse, sin embargo, este no es el caso. Entonces, ¿por qué se les niega el matrimonio a las parejas gais porque no pueden reproducirse? ¿No es esto un estándar doble?] 

CONCLUSION

Como hemos visto, las escrituras no dicen mucho sobre la homosexualidad. Lo que es más, hemos llegado a ver que el sexo homosexual dentro del matrimonio puede cumplir con uno de los fines divinos del sexo (es decir, unitivo), y que tal matrimonio también encaja con el entendimiento tradicional cristiano del sacramento del matrimonio…

Como nota aparte, aceptamos que es verdad que no somos solo seres espirituales y mentales, sino físicos y sexuales. ¿Tiene sentido que a un gran porcentaje de los hijos de Dios se les prohíba vivir una parte fundamental de quienes son? ¿Este grupo debería ser forzado a vivir sin la afección e intimidad que viene de un compañerismo comprometido? Sin embargo, es exactamente lo que pasa. Los homosexuales en la Iglesia no solo están entre los grupos marginalizados, sino que a menudo son víctimas de violencia y llevados al suicidio porque no pueden encontrar ningún sentido en sus emociones en luz de lo que creen que dice la Biblia. O porque a causa de una falta de entendimiento de lo que la Biblia realmente dice (o no dice) son, muy a menudo, llevados a dejar la Iglesia.

Necesitamos apoyar a este grupo de gente, no a pesar de la tradición y las escrituras, sino en luz de esas escrituras y esa tradición… La combinación de ignorancia y prejuicio disfrazados de moralidad hace que la comunidad religiosa, y su abuso de las escrituras en este asunto, sean moralmente culpables…

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