Pregunta: ¿La suspensión incluye no pagar el diezmo?

Pregunta

Cuando en la iglesia SUD eres suspendido de tus derechos por una temporada, ¿también te suspenden de tu derecho a pagar el diezmo y ofrendas?

Respuesta

Según el Manual de instrucciones 1,

Una persona a quien se le hayan suspendido los derechos de miembro continúa siendo miembro de la Iglesia, pero ya no es un miembro de buena conducta. La suspensión de los derechos de miembro es una medida severa que puede ser suficiente en todos los casos, excepto en las transgresiones más serias.

La persona a quien se le hayan suspendido los derechos de miembro no puede tener la recomendación para el templo, ni prestar servicio en un cargo de la Iglesia, ni ejercer el sacerdocio de ninguna manera. Si su comportamiento es correcto, se le insta a asistir a las reuniones públicas de la Iglesia, pero no puede dar un discurso, ni ofrecer una oración en público, ni tomar la Santa Cena ni participar en el sostenimiento de oficiales de la Iglesia. El oficial que preside puede ponerle otras condiciones, como por ejemplo que se mantenga alejado de material pornográfico y de otras malas influencias. También puede imponer condiciones positivas como asistir con regularidad a la Iglesia, el orar a menudo y el leer ciertos pasajes de las Escrituras o publicaciones de la Iglesia.

Se anima a los miembros cuyos derechos se hayan suspendido a seguir pagando el diezmo y las ofrendas, a continuar usando el gárment del templo si han recibido la investidura, y a procurar volver a disfrutar de los derechos de miembro en la Iglesia mediante el arrepentimiento sincero y la vida recta.

En resumen, sí. Si alguien pierde sus derechos como miembro, pero no es excomulgado, tiene que pagar sus diezmos. Es decir, no puede tomar la santa cena, no puede orar en la iglesia, no puede ir al templo, no puede dar discursos o tener llamamientos, pero se espera que pague por el derecho de no poder hacer ninguna de esas cosas.

En la iglesia el diezmo es considerado un privilegio. Uno tiene que pagar para tener el privilegio de pertenecer, lo cual no es muy diferente que pagar para ser miembro de cualquier otro grupo o club. Sin mencionar todo el trabajo gratis que uno tiene que hacer, además de todo lo que tiene que pagar, para ser considerado un miembro digno.

Esto me recuerda a la historia de la cerca en Tom Sawyer. La tía de Tom Sawyer le dijo que pintara la cerca al frente de su casa, y cuando sus amigos lo vieron, Tom les dijo que era tan divertido, que, si querían, ellos podían ayudarle a pintar la cerca, pero debían pagarle para tener el privilegio. Como consecuencia, Tom apenas hizo nada para cumplir con la orden de su tía y terminó con un montón de cosas que sus amigos le dieron por el privilegio de trabajar para él.

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