Los dos “lados” de la nueva política mormona sobre los hijos de LGBTs

Este va a ser el último artículo que voy a escribir sobre este tema, al menos por un tiempo. Es deprimente y horrible que una institución internacional con el poder y la influencia que tiene la iglesia haga algo como esto, ¡en el siglo XXI! Pero esa no es la peor parte. Lo más triste es ver los malabarismos mentales que los miembros están haciendo para justificar o explicarse esto. La primera reacción que escuché fue “¿están seguros que esto es real? ¿Alguien revisó las fuentes?” O sea, lo negaron. Una vez que el mismo apóstol Todd Christofferson lo afirmó, el siguiente paso fue justificar a la iglesia como se pudiera. La manera en que muchos hablan de los homosexuales, como si fueran una especie inferior de humanos, es tristísimo en una iglesia que supuestamente está basada en las enseñanzas de Jesucristo, un hombre que aceptó a todos en su alrededor, no sólo a los que pensaban o creían como él.

Algo que he escuchado muchísimo por parte de los miembros fieles de la iglesia desde que los cambios en el manual fueron hechos públicos, es que “necesito ver lo que dice el otro lado” en vez de enfocarme en los críticos, sin molestarse en ver que en mis artículos he citado a ambos lados, sin editar lo que han dicho y sin sacar sus palabras fuera de contexto. Para acentuar ese punto, hoy voy a usar únicamente las fuentes “del otro lado” completas para explicar por qué, en mi opinión, este anuncio es injustificable.

Primero, veamos lo que el mismo manual #1 dice. Mis comentarios están en negro y el texto de la iglesia en rojo.

Las siguientes adiciones al Manual #1 han sido aprobadas por el Concilio de la Primera Presidencia y el Quórum de los Doce Apóstoles para ser implementadas inmediatamente. En otras palabras, esto viene directamente de los “profetas, videntes, y reveladores” de la iglesia.

  • Una nueva sección en el Manual #1, 16.13 será agregada de la siguiente manera: “Hijos de padres viviendo en una relación del mismo sexo”
  • Un hijo natural o adoptado de un padre viviendo en una relación del mismo género, ya sea que estén casados o cohabitando, no puede recibir un nombre y una bendición. ¿Leyeron bien? El hijo de padres gay no puede recibir una bendición. ¡Una bendición! ¿Cómo afecta a la iglesia que un bebé reciba un nombre y una bendición? Ésta es definitivamente la parte más dolorosa de este cambio. ¿Qué culpa tienen los niños de que sus padres sean gay, considerando que ser gay sea algo negativo? Esta oración suena tan cruel que es difícil entender qué podría haber estado pasando por la cabeza de la gente que escribió y aprobó esto. Un hijo natural o adoptado viviendo en una relación del mismo género, ya sea que la pareja esté casada o cohabitando, puede ser bautizado y confirmado, ordenado, o recomendado para el servicio misional sólo bajo las siguientes condiciones: Un presidente de misión o de estaca debe requerir autorización de la Oficina de la Primera Presidencia para bautizar y confirmar, ordenar, o recomendar para el servicio misional para el hijo de un padre que ha vivido o está viviendo en una relación del mismo género cuando esté satisfecho por medio de una entrevista personal de que ambos de los siguientes requisitos se cumplan:
  1. El hijo acepta y se compromete a vivir las enseñanzas y doctrinas de la Iglesia, y repudia específicamente la práctica de cohabitación y casamiento del mismo género. Esto también es muy cruel, porque, según lo que dijo el mismísimo Christofferson, un miembro puede apoyar el matrimonio gay sin miedo de perder su buen estatus en la iglesia, pero si uno es el hijo de una tal pareja, entonces no puede hacerlo. La iglesia no sólo quiere a miembros que cumplan todos los mandamientos que les impone, sino que también deben pensar como ellos quieren. La iglesia nos dice cómo debemos opinar acerca de ciertas cosas si queremos ser parte del grupo VIP. Y si estoy equivocado en mi interpretación, me encantaría saber cómo. Pero no lo creo.
  2. El hijo es de edad legal y no vive con un padre que ha vivido o que actualmente vive en una relación de cohabitación o matrimonio del mismo género. O sea que mientras que un niño de una pareja gay puede ir a la iglesia, no puede ser bendecido, bautizado, recibir el sacerdocio, o ir a una misión. Imagínense algo así. Como en el caso que mencioné de mi amiga Margie, ella es gay y vive con su pareja, pero sus hijos viven la mitad del tiempo con su papá, quien los lleva a la iglesia cada otro domingo cuando están con él. Ella no los lleva a la iglesia, pero no impide para nada que vayan cuando ellos quieran, y no le molesta que se bauticen si eso es lo que quieren. Pero ahora, a causa de esta nueva regla, los chicos van a tener que ir a la iglesia por unos extra 10 años antes de poder formar parte del grupito “escogido”. Por diez años van a tener que explicar a todo el mundo que no son miembros porque la iglesia no le permitió bautizarse porque sus padres (no ellos) son gay. ¿Cómo puede sentirse un chico, cuyo cerebro no se ha desarrollado por completo todavía, al ser excluido de semejante manera? ¿Realmente piensan que va a poder razonar y entender la situación por lo que es? No sólo eso, sino que estos mismos chicos van a sentirse “manchados” por venir de padres gay, considerando que tal vez ellos también están “dañados” de alguna manera. Por eso digo que esta regla es cruel y no considera los sentimientos de personas reales en situaciones complicadas pero comunes. Además, ¿qué pasa si el chico de 18 no puede mudarse de la casa por cualquier razón? En nuestros países latinoamericanos es costumbre de los hijos vivir con sus padres hasta una edad mucho mayor a los 18.

3 de noviembre, 2015

Manual #1, número 6.7.2 debe ser actualizado inmediatamente como sigue:
Cuando un concilio disciplinario puede ser necesario por una transgresión seria:

. . . Incluye (pero no está limitado a) el intento de asesinato, la violación forzada, el abuso sexual, el abuso al cónyuge, intento de daño físico serio a otros, adulterio, fornicación, relaciones homosexuales (especialmente cohabitación sexual), abandono deliberado de responsabilidades familiares . . . Tal vez la iglesia no esté diciendo que las relaciones homosexuales estén a la par con el intento de asesinato, la violación, el abuso físico, etc., pero al ponerlo en una lista con esas cosas, les está diciendo a la gente que sí son iguales, que sí están a la par, y que el tener relaciones homosexuales es prácticamente lo mismo que intentar matar a alguien. Con razón la tasa de suicidios entre chicos mormones gay es tan alta.

Manual #1, número 6.7.3 debe ser actualizado inmediatamente como sigue:

Cuando un concilio disciplinario es obligatorio:

– Apostasía
De la manera que es usada aquí, apostasía se refiere a un miembro que:

  1. actúa repetidamente y en oposición clara, abierta, y deliberada contra la Iglesia o sus líderes.Esta declaración es tan general que puede ser interpretada de mil maneras diferentes. A primera vista parece decir que si uno está en desacuerdo con los líderes de la iglesia, uno es un apóstata y debe ser excomulgado. O sea que tener una opinión contraria a la de los “hermanos” y mencionarlo en voz alta es la razón número 1 para ser expulsado de la iglesia. No el fraude, no el abuso infantil, no el asesinato en masa. No. El estar en contra de los “hermanos” lo es.
  2. continúa enseñando como doctrina de la Iglesia información que no es doctrina de la Iglesia después de haber sido corregido por su obispo o por una autoridad mayor. Esto también es confuso. Rock Waterman fue excomulgado porque él mencionó públicamente cosas como que el bautismo frecuente es doctrinal porque Brigham Young lo hizo y lo enseñó durante la reforma mormona, que los “profetas, videntes y reveladores” deberían profetizar, tener visiones, y revelar, que la cerveza no va en contra de la palabra de sabiduría porque José Smith en Doctrina y Convenios dijo que “la cebada para todo animal útil y para bebidas moderadas, así como también otros granos”. Así que por enseñar la “doctrina pura” como él la llama, Waterman fue excomulgado. Entonces lo que los hermanos nos están diciendo no es que alguien va a ser excomulgado por enseñar falsa doctrina, sino por enseñar doctrinas de la manera en que ellos la interpretan, aun si esas interpretaciones contradicen directamente lo que José Smith y Brigham Young enseñaron. Además, ¿dónde queda la revelación personal?
  3. Continúa siguiendo las enseñanzas de sectas apóstatas (tales como las que enseñan el matrimonio plural) después de haber sido corregido por su obispo o por una autoridad mayor.
  4. Están en un matrimonio del mismo género. La iglesia puede definir lo que es apostasía como quiera, después de todo es un club privado con sus propias reglas. El problema es que la iglesia, al igual que todas las otras iglesias, reciben dinero del estado que viene de los impuestos que todos pagamos. Si no quiere bautizar a alguien por pensar diferente, OK. Si quiere expulsar a alguien por pensar diferente, OK. Pero castigar y poner semejante estigma sobre alguien por seguir las leyes del país me parece un castigo innecesario y que más bien suena a rencor. Además, el matrimonio gay no es “matrimonio del mismo género”. Es “matrimonio del mismo sexo”. Entiendo que la palabra “sexo” es guácala para la iglesia, pero género y sexo son dos cosas muy diferentes.
  5. Se unen formalmente a otra iglesia y predica sus enseñanzas. Ésta es la única definición de apostasía en esta lista que tiene sentido.

 

Después de que los cambios en el manual fueron publicados en la prensa, la iglesia trató de justificar sus acciones haciendo que Todd Christofferson hiciera una entrevista con el vocero de la iglesia, una entrevista que es obviamente practicada, editada y todo eso. Siendo que hasta ahora ésta es la única respuesta oficial de la iglesia, voy a analizarla también y ver si la respuesta de Christofferson tiene tanto sentido como otros han dicho.

Vocero: ¿Cómo describe su papel como líder de la iglesia?

Todd Christofferson: Las responsabilidades por supuesto incluyen asuntos administrativos, pero primero que nada es un ministerio. Y con mis colegas hemos viajado por el mundo en muchos lugares y en muchas circunstancias haciendo lo que el Señor le pidió a Pedro que hiciera, alimentar sus ovejas.

Y estas preguntas que son hechas, las entendemos. Son difíciles. Nos llegan al corazón. Y son muy reales, y esto se trata de familias, se trata de amor, y especialmente el amor del Salvador y cómo Él quiere que la gente sea alimentada y elevada. Esta primera pregunta es muy curiosa. Es casi como que la iglesia está tratando de decir que ésta es una entrevista con un apóstol mormón como cualquier otra entrevista, y no es algo específico como respuesta a la tormenta que se les armó. Además Christofferson continúa diciendo que esto se trata “de amor”, pero no explica cómo alguien puede sentirse amado al ser excluido.

Y esa es la motivación que subraya nuestros esfuerzos.

V: El 5 de noviembre la iglesia hizo algunos cambios a su manual en relación al casamiento gay y a las normas respecto a los hijos de parejas gay. ¿Podría explicar por qué eso fue necesario?

TC: Consideramos que el matrimonio gay es un pecado particularmente serio que requiere disciplina de la iglesia. Significa que debe haber una disciplina, pero no decimos cuál debe ser el resultado de esa disciplina. Pero que es necesario en esos casos. Es una manera de eliminar cualquier duda o duda que pueda existir. O sea, el que una pareja sea gay y se haya casado no quiere decir que van a ser excomulgados, pero igual tienen que pasar por un tribunal de disciplina en el que se les va a decir que el vivir con la persona a la que aman es un pecado, y más que ciertamente van a sufrir alguna consecuencia seria, porque si no, ¿cómo se justifica que la iglesia permita que una pareja que está viviendo en abierta rebelión contra sus enseñanzas (en apostasía) continúen con sus membresías intactas? Además, me parece que la iglesia no necesita expulsar a todas las parejas gay en su congregación para “eliminar cualquier duda que pueda existir”. Con sólo decirlo es suficiente.

Reconocemos que el matrimonio gay es legal en los EEUU y que la gente tiene el derecho de hacerlo. Entendemos. Pero no es un derecho que existe en la iglesia, ésa es la clarificación. Ésta declaración demuestra que esta iglesia es una organización preocupada 100% por lo que pasa en los EEUU y no en el resto del mundo. Y digo esto porque en muchos países el matrimonio gay ha sido legal por años, pero una vez que se formalizó en Gringolandia, de repente se ven en la necesidad de actuar.

V: En los últimos años ha habido un todo de la iglesia de aceptación hacia los que experiencian atracciones hacia el mismo sexo y esta política parece ser bastante abrupta. ¿Qué originó este cambio en el manual?

TC: En cierto nivel es por preguntas que se hicieron en varias partes del mundo y en los EEUU.Como dije anteriormente, con una simple declaración, o con un artículo de fe añadido en su colección podrían haberlo dejado bien en claro. No hacía falta humillar a todo miembro gay en la congregación, y mucho menos a sus hijos. Con la decisión de la suprema corte de este país (exacto. En este país) tenemos una necesidad de distinguir entre lo que puede ser legal y lo que puede ser la ley del Señor, y cómo respondemos a esto. ¿Entonces por qué los miembros de la iglesia que fuman, por ejemplo, lo cual es legal pero está en contra de “las leyes del Señor” no son considerados apóstatas? Es una cuestión de ser claros. Es una cuestión de entender lo que está bien y mal. Es una cuestión de afirmar las normas que no dan lugar a dudas o preguntas. Pensamos que es posible y mandatorio como discípulos del Señor Jesucristo no ceder en el tema del amor y entendimiento y ayuda y hermandad y servir y hacer todo lo que podemos por cualquiera, mientras que mantenemos los estándares que tenemos. Me parece que el señor Christofferson no entiende lo que significan las palabras “amor”, “entendimiento”, “ayuda”, “hermandad”, etc. Él sigue mencionando estas palabras, pero no explica cómo la actitud de la iglesia hacia los homosexuales es cualquiera de esas cosas. Ese fue el modelo del Salvador. Él siempre fue firme en lo que estaba bien y mal. Nunca disculpó o ignoró el pecado, nunca lo redefinió. Nunca cambió de opinión. Tampoco nunca le dijo a nadie que se fueran de su presencia porque eran gais. De hecho él aceptó y defendió a las rameras, fornicadoras, y a todas las personas que no eran aceptadas por el mundo. Su actitud de inclusión fue lo que hizo un cambio en ellos. Aunque obviamente los homosexuales no van a dejar de ser homosexuales porque alguien sea cariñoso con ellos, lo mismo que yo no voy a volverme blanco porque acepte el evangelio, al menos podemos hacer que las vidas de la gente sean un poco mejor al ofrecerles aceptación en vez de hacerlos sentir más miserables de lo que la sociedad ya los hace sentir. En mi opinión, eso es lo que el Salvador haría. Era lo que era y es lo que es, y allí estamos. Pero su compasión por supuesto fue ejemplar. Qué ironía que use la palabra “compasión” aquí, cuando esta nueva política ha creado tanta intolerancia, ¿no? Y su deseo y voluntad y esfuerzos de mantener, de sanar, de bendecir, de elevar, de traer a la gente hacia el camino que lleva a la felicidad nunca se detuvo.

Y allí estamos. No vamos a parar eso. No vamos a dejar de ayudar a la gente a lograr la felicidad. Y sabemos que el pecado no lo es. A ver si entiendo. Si yo fuera homosexual y al aceptar quién soy y al casarme con alguien de mi mismo sexo me hace más feliz de lo que he sido jamás en mi vida, ¿entonces Christofferson me está diciendo que aunque crea que soy feliz en realidad no lo soy? ¿Me está diciendo que al hacerme sentir miserable a mí y a mis hijos por ser quien soy es el verdadero significado de la felicidad? Esta oración no tiene absolutamente ningún sentido. Así que vamos a mantenernos firmes allí porque no queremos confundir a la gente. No es bondad el confundir a la gente y llevarlos a cualquier mal entendimiento de lo que es verdadero, de lo que está bien y mal, de lo que lleva a Cristo y lo que nos aleja de Cristo. A pesar de que yo no soy creyente, yo puedo afirmar, por experiencia propia al conversar con mis muchos amigos gay, que la gran mayoría de ellos se sienten muy cerca de Cristo, a pesar de que viven su vida gay como nosotros vivimos nuestra vida heterosexual. El hecho de que el hermano del señor Christofferson es un hombre gay que vive con su pareja y que es activo en la iglesia le debería ser prueba suficiente que el vivir en una relación gay no hace a nadie infeliz ni aleja a nadie de Cristo.

V: Entonces, ¿por qué los hijos de estas parejas son un problema?

TC: Respondiendo a tu pregunta (sí por favor, porque cuando te preguntó esto la primera vez lo ignoraste), déjame decir, no hablo sólo como un apóstol en la iglesia sino como un esposo, como un padre y como un abuelo. Y como otros en esos llamamientos tan difíciles tengo compasión y entendimiento. Así que esta política es resultado de esa compasión, de un deseo de proteger a los niños en su inocencia y en sus años tempranos. Si Mr. Christofferson piensa que ser homosexual es tan horrible y que la iglesia y su evangelio ofrecen un refugio contra semejante “maldad”, ¿no tendría sentido que estos niños fueran aceptados y bautizados con mayor prioridad que el resto? ¡Después de todo al bautizarse uno supuestamente recibe la constante compañía del Espíritu Santo, el cual nos ayuda a distinguir el bien del mal!

Cuando por ejemplo hay una bendición formal del niño en la iglesia, lo que pasa cuando el niño tiene padres que son miembros de la iglesia, causa varias cosas. Primero, un registro de membresía en la iglesia. Una bendición en la iglesia no implica membresía en la iglesia. El bautismo sí. Una asignación de maestros orientadores. Una expectativa de que van a atender la primaria y otras organizaciones de la Iglesia. Y eso no va a ser algo apropiado en una familia donde están viviendo como niños, donde los padres son del mismo sexo. Es cierto que esto puede pasar, ¿pero qué pasa entonces con Margie, quien quiere que su hijo vaya a la iglesia? ¿No se le puede dar la oportunidad de elgir? No queremos que existan los conflictos que eso va a causar. Que pueden causar, no que van a causar. El señor Cristofferson está usando un argumento de hombre de paja aquí. Esta respondiendo una preocupación que nadie se hace. Los niños necesitan permiso de los padres para bautizarse, entonces ¿el miedo es que de repente los padres no quieran que sus hijos vayan a la iglesia después de haber consentido a que recibieran las charlas, fueran a la iglesia, y que se bautizaran? No queremos que el niño tenga que lidiar con problemas que puedan presentarse en el que los padres se sientan de una manera y las expectativas de la iglesia son diferentes. Y lo mismo con las otras ordenanzas, como el bautismo y más. Hay tiempo para eso cuando el niño llegue a la mayoría de edad y con los años sientan que eso es lo que quieren y pueden hacer una decisión informada y consciente. ¡Exacto! Pero aquí está el problema: Cuando yo me bauticé, mi papá católico estaba completamente opuesto. Mi mamá adventista no me negó que lo hiciera, pero sus creencias eran obviamente diferentes e iban a causar fricción con las mías, y sin embargo, a nadie le importaron los problemas que mi membresía en la iglesia a la tierna edad de 11 años iba a causar. No tenía ningún apoyo en mi casa, yo caminaba 20 cuadras de subida a la iglesia, solo, pero eso nunca fue un problema. Pero si mis padres hubiera consentido, me hubieran llevado al a iglesia e ido a buscarme, ¿eso por alguna razón es inaceptable? Yo estoy completamente de acuerdo con Christofferson de que los niños deben bautizarse cuando sean adultos y sepan que eso es lo que quieren, pero en realidad a ningún niño en la iglesia se le da esa oportunidad. De bebés que se les enseña que deben bautizarse, y se les enseña a repetir el versito del testimonio hasta que se lo crean. ¿Por qué no dejar que estos chicos lleguen a una edad adulta y entonces darles la oportunidad que se bauticen si eso es lo que quieren? Éste, como mínimo, es un doble estándar de la iglesia. Nada se pierde al final si eso es lo que quieren hacer, y mientras tanto, no están en una posición en la que van a haber dificultades y conflictos que vayan a afectar su crecimiento en esos años tiernos. Nada se pierde, excepto que van a sentirse diferentes al resto y como miembros de segunda clase durante sus años de desarrollo más cruciales. El daño que esto le puede hacer al psique de una persona es algo que obviamente los “hermanos” no pueden entender. ¿Pero por qué lo entenderían si ellos son hombres de negocios, no trabajadores sociales o pastores entrenados?

La situación con las familias polígamas, por ejemplo, y con parejas del mismo sexo tienen un paralelo. Por generaciones hemos tenido este mismo tipo de normas respecto a los hijos de familias polígamas, que no vamos a realizar estas ordenanzas mientras están en esa situación hasta que tengan una mayor edad. Y esa es la misma situación que tenemos aquí. Así que es algo con lo que hemos lidiado en nuestra historia, es una práctica que es análoga y que ha sido el caso por muchas generaciones. Ésta es una explicación que no sólo no explica nada, sino que la embarra. Si un niño polígamo rechaza a su familia y quiere bautizarse en la iglesia, no puede, lo cual ignora la libertad de escoger del individuo. Además, la poligamia es algo que estas personas hacen porque fue lo que enseñaron José y Brigham (Young dijo que “Si alguno de ustedes niegan la pluralidad de esposas, y continúan haciéndolo, les prometo que van a ser malditos”). ¿Por qué entonces son castigados por creer en algo que el profeta fundador enseñó?

V: Hay también requerimientos provisionales para la persona que ha llegado a la edad de madurez y que tal vez quiere servir una misión en la iglesia pero que viene de una relación del mismo sexo. Hay un requerimiento que rechacen el ideal del matrimonio gay. No rechazar a sus padres, pero al matrimonio gay. ¿Cuál es la teoría detrás de todo eso?

TC: De nuevo, éste es el paralelo con la poligamia. Cuando se viene de una familia polígama y quiere servir una misión, tiene que quedar claro que eso está mal y que no puede seguirse. Rechazan la práctica de matrimonio plural y es el mismo caso aquí. Rechazan el pecado, es una mejor manera de decirlo, como lo hace la iglesia con respecto al matrimonio gay. Así que rechazarán no a los padres sino a la práctica. El hecho de que compare a los matrimonios gay con los matrimonios polígamos no responde a la pregunta. ¿Cuál es la teoría? Además, al rechazar al matrimonio gay, cuando eso es algo fundamental en la personalidad de mis padres, ¿cómo puedo estar rechazando a la institución (o al “pecado” como dice Christofferson) y no a ellos? Es como si le dijera a mi hijo “no te odio, pero odio que seas rubio porque lo considero un pecado”. Es estúpido.

V: Ha habido mucha tensión al intento por parte de la iglesia de ser justos con todos. La idea de justicia para todos, es una frase que se usa mucho. ¿Cómo funciona esta noción de justicia para todos en relación a la atracción al mismo sexo y cómo encaja en esta conversación particular?

Consistentemente, estas son dos caras de una misma moneda. Por un lado hemos trabajado con otros y lo continuaremos haciendo para proteger los derechos y empleos, y ese tipo de cosa, para todos. Excepto en el caso en que los gais traten de conseguir empleo o casa por medio de la iglesia. Ahí los pobres están sin suerte. Y en un estado como Utah, donde la iglesia controla un gran porcentaje de las empresas, ¡los LGBT van a tener que abrir sus propios negocios si quieren trabajar! Por otro lado, hay que haber un respeto y reconocimiento de una comunidad religiosa para establecer sus estándares para poder vivir de acuerdo a sus propias doctrinas con respecto al matrimonio en este caso. Entonces, ¿la única manera en que la iglesia va a poder vivir de acuerdo a su doctrina es rechazar a estos chicos? ¿Quién le impide a la iglesia a que haga lo que quiera? La iglesia por supuesto no trata de practicar control mental. La gente tiene diferentes opiniones.Excepto que si los hijos de homosexuales tratan de tener sus propias opiniones no van a poder bautizarse en la iglesia. Es sólo un problema si es algo que se predica, y la gente predica en contra de la posición de la iglesia como ha sido manifestada repetidamente.

V: Hay otras ordenanzas como bendiciones de los enfermos cuando los bebés están enfermos. ¿Esta política también excluye ese tipo de bendiciones o es sólo para hacerse miembros?

TC: Cuando estamos hablando de bendiciones del sacerdocio dadas a aquellos que están enfermos, una bendición de guía, etc., eso es para todos, y esperamos que eso se haga a lo largo de la vida y con frecuencia siempre que sea el deseo de los padres y del niño. Eso es algo que queremos proveer. En otras palabras, “lo único que le negamos a la gente es las ordenanzas de salvación. ¡A las ordenanzas que no tienen ningún efecto “eterno” las puede recibir cualquiera!”

V: Así que si hay un abuelo, por ejemplo, que con el permiso de los padres quiere bendecir al nieto, eso sería permitido al ser una bendición de salud.

TC: Ciertamente. Cuando haya necesidad de bendiciones, de consejo, de cualquier tipo que pueda ser ofrecido, queremos hacerlo.

Así que cuando me dicen que hay dos lados en este asunto que deben ser considerados, estoy de acuerdo: hay un lado que discrimina a la gente y a sus hijos y un lado que está enfurecido por tal acción. No sé ustedes, pero prefiero estar en el lado de la compasión y no del lado de la discriminación. Ya he sufrido demasiada discriminación en este país por haber nacido marrón, no voy a empezar a hacer lo mismo con gente que nació diferente a mí.

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